Imágenes difundidas recientemente por fuentes de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) muestran nuevos vuelos de prueba del caza furtivo de quinta generación Shenyang J-35, en versiones destinadas tanto a la Armada como a la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación (EPL). El material, publicado durante la jornada de ayer, refuerza los indicios de que el programa se encuentra en una etapa avanzada y que la producción en serie de la aeronave continúa progresando.

Las imágenes corresponden a aeronaves realizando ensayos en vuelo, un paso clave dentro del proceso de validación operativa previo a su incorporación formal a las unidades de combate. La presencia de ejemplares diferenciados para la aviación naval y la aviación de la fuerza aérea sugiere que el desarrollo del J-35 avanza de manera paralela para ambos componentes del EPL.
Estos nuevos indicios se suman a antecedentes conocidos desde mediados de 2025. En julio de ese año, la televisión estatal china difundió un informe grabado en el que, de manera indirecta, se observaron las primeras imágenes de la línea de producción en serie del J-35. Durante un programa centrado principalmente en la fabricación de los cazas embarcados J-15, pudo apreciarse al fondo al menos un ejemplar del J-35 en una fase avanzada de ensamblaje.
En dichas imágenes, el avión aparecía equipado con lo que parecía ser un gancho de parada en la sección trasera, un elemento característico de las aeronaves destinadas a operar desde portaaviones. Este detalle reforzó la hipótesis de que China avanza en la integración del J-35 como futuro caza furtivo embarcado de su aviación naval.
La aparición del J-35 en ese informe fue rápidamente señalada por analistas OSINT, quienes debatieron en redes sociales si se trató de una filtración accidental o de un mensaje deliberado. En el reporte de la CCTV, tanto el periodista como los ingenieros que guiaban la visita omitieron cualquier referencia al nuevo caza y concentraron su atención exclusivamente en el J-15. Sin embargo, diversos observadores consideraron poco probable que un avión de estas características quedara expuesto al paso de las cámaras por un descuido del personal.
Cabe destacar que China no suele mostrar públicamente los detalles de los procesos industriales vinculados a sus cazas de quinta generación. Esta política de bajo perfil ha sido aplicada tanto al programa J-35 como al J-20, actualmente en servicio. En ese contexto, la difusión de imágenes de la línea de producción fue interpretada como una señal de que el desarrollo del J-35 estaría más avanzado de lo estimado previamente, aunque las autoridades chinas no emitieron confirmaciones oficiales.
Otro antecedente relevante se produjo en septiembre de 2025, durante una exposición estática en la que se presentó un modelo a escala del Shenyang J-35 junto a diversos sistemas de armamento. La muestra tuvo lugar en la Jornada de Puertas Abiertas de la Fuerza Aérea y la Exhibición Aérea de Changchun, realizada en la provincia de Jilin, al noreste de China.

La inclusión de los misiles LD-8A llamó particularmente la atención, ya que sugiere que el J-35 estaría preparado para desempeñar misiones de guerra electrónica y supresión de defensas aéreas enemigas. Estos misiles están diseñados para detectar y rastrear emisiones de radar, guiando su ojiva hacia la fuente de radiación con el objetivo de neutralizarla.
Según información difundida por medios locales, el diseño del LD-8A presentaría similitudes aerodinámicas y de tamaño con el misil PL-15E, lo que indicaría un posible desarrollo derivado de este último. La capacidad de emplear este tipo de armamento resulta relevante en escenarios de combate modernos, donde los sistemas de radar forman parte central de las defensas antiaéreas terrestres encargadas de proteger infraestructuras estratégicas.

En conjunto, los recientes vuelos de prueba detectados por fuentes OSINT, las imágenes previas de la línea de producción y la exhibición de armamento asociado al programa apuntan a un avance sostenido del J-35, sumado a que ya se han realizado vuelos, tanto despegues como aterrizajes, en las pistas del portaaviones Fujian. Aunque China no ha realizado anuncios oficiales sobre el cronograma de entrada en servicio, los indicios disponibles muestran que el nuevo caza furtivo se encamina a convertirse en un componente central de la aviación naval y aérea del Ejército Popular de Liberación en los próximos años.
*Créditos de imágenes a quien correspondan.
Te puede interesar: La Fuerza Aérea de China habría comenzado a equipar sus cazas J-10C con el nuevo misil hipersónico antibuque YJ-21






