A finales del pasado mes de noviembre, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos recibió al último de sus aviones caza QF-16, mismos que son empleados como objetivos aéreos a escala real para el entrenamiento y formación de sus pilotos de combate. Esta aeronave, comúnmente referida por especialistas como “F-16 Zombies”, es el último ejemplar producido por Boeing, marca un cierre a las entregas de Fighting Falcon, y en el marco de los planes de la fuerza de continuar empleando a estas aeronaves no tripuladas hasta por lo menos el año 2035.

Créditos: 309º Grupo de Mantenimiento y Regeneración Aeroespacial (AMARG)

Desarrollados a principios de la pasada década de 2010, destinados a ser el reemplazo de los QF-4 Phantom en la función de blancos aéreos, la producción y conversión de F-16 con aún remanente de horas de vuelo, y preservados en el 309º Grupo de Mantenimiento y Regeneración Aeroespacial (AMARG) – conocido popularmente como “El Cementerio” – tuvo su primer gran hito en el año 2012, cuando el primer ejemplar comenzó con sus vuelos de pruebas. Para el año 2016, y coincidiendo con el retiro de los QF-4, los F-16 Zombies alcanzaban la Capacidad Operativa Inicial.

La entrega del último ejemplar por parte de Boeing marca el cierre a una etapa de más de 15 años de duración, y que aunó a un importante grupo de ingenieros y mecánicos que debieron sortear importantes desafíos, entre los cuales, en primer lugar, interiorizarse con una aeronave que la empresa no diseñó, no desarrolló y no produjo, a diferencia de la otra firma encargada también de la conversión, como es el caso de Lockheed Martin.

Esto quedó plasmado en un video realizado por Boeing a fin de conmemorar la entrega del último QF-16 a la Fuerza Aérea de Estados Unidos, donde se repasó los desafíos, pormenores y detalles del programa emprendido durante la última década y media.

Como da cuenta el Jefe del Programa QF-16, Jake Irwin, el desarrollo de los QF-16 puso a prueba la capacidad de Boeing para producir un objetivo aéreo a escala real sobre la base del ya mítico F-16.

A grandes rasgos, el QF-16 es un F-16 retirado y preservado del servicio, el cual es sometido a un trabajo de regeneración y puesta a punto para volver a su condición de vuelo. Después, el personal de Boeing instala e integra toda una serie de nuevos sensores y equipos que permiten que el avión de combate pueda volar sin ser pilotado por un piloto humano. Esto no significa que se prescinda de los controles de pilotaje, ya que los mantiene y puede ser pilotado en caso de ser requerido.

Además de los mencionados equipos, y teniendo presente la función principal de ser empleado como blanco aéreo, equipos de sensores y telemetría también son instalados para brindar información del desempeño del armamento empleado por cazas de la Fuerza Aérea durante las pruebas y ejercicios de tiro con misiles u otro armamento.

En cuanto al último QF-16 entregado, y protagonista de este hito, gracias a una serie de imágenes oficiales divulgadas por AMARG en redes sociales, se pudo conocer más información de su historial, siendo identificado con el serial 83-1079, un F-16A que fue entregado a la USAF en el año 1984. Posteriormente, tras 23 años de servicio, operando con el 178° Escuadrón de Combate de la Guardia Aérea Nacional de Dakota del Norte – unidad conocida como “the Happy Hooligans” –, fue retirado del servicio en 2007 y conducido al Cementerio.

Si bien para Boeing Defense la entrega de la aeronave marca el fin de una etapa, la empresa continuará brindando a la USAF servicio de mantenimiento y sostenimiento para la flota de QF-16, en línea con los planes oficiales de que estos blancos aéreos permanezcan en servicio por lo menos hasta el año 2035.

Así quedó plasmado en diversas licitaciones emprendidas a principios de año, donde: “… El Departamento de Contratación de F-16 (WAMKA) del Centro de Gestión del Ciclo de Vida de la Fuerza Aérea (AFLCMC) de la USAF está buscando adjudicar un contrato de tipo entrega indefinida/cantidad indefinida para proporcionar apoyo logístico del contratista (CLS) posterior a la producción para el sistema QF-16 en servicio, así como la reparación o sustitución del Equipo Peculiar de Drones (DPE) y del Equipo de Soporte Peculiar (PSE)”. Añadiendo que: “… La oficina del programa necesita mantener la flota de aproximadamente 90 QF-16 por 10 años adicionales”.

*Fotografías: AMARG.

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