Como parte de la Operación Highmast, el portaaviones británico HMS Prince of Wales (R09) continúa su travesía por el Indo-Pacífico en lo que constituye el mayor despliegue naval británico del año. Tras su histórica visita a Australia, la primera de un portaaviones de la Real Armada británica (Royal Navy) desde 1997, y su participación en el ejercicio multinacional Talisman Sabre 2025, el buque insignia de la Royal Navy ha retomado la navegación hacia el norte, desarrollando operaciones aéreas y navales junto a aliados regionales. En este contexto, la unidad llevó a cabo una compleja operación de reaprovisionamiento en alta mar a cargo de la Armada de los EE.UU. (US Navy) que incluyó combustible, munición, suministros y apoyo logístico.

La maniobra, conocida como Replenishment at Sea (RAS), se desarrolló en aguas del mar de Filipinas y representó un hito para la clase Queen Elizabeth. Por primera vez desde su partida del Reino Unido en abril, el HMS Prince of Wales recibió no solo combustible, sino también provisiones sólidas: alimentos, repuestos, equipos y municiones. La operación combinó el reabastecimiento de combustible por el buque tanque RFA Tidespring (A136) en la banda de babor, y la transferencia de municiones y suministros a través del buque logístico estadounidense USNS Wally Schirra (T-AKE 8) por estribor, marcando además la primera ocasión en que un buque de la US Navy de la clase T-AKE realiza este tipo de transferencia a un portaaviones británico.

La relevancia de esta operación radica no solo en su carácter inédito, sino también en su complejidad táctica y logística. Se trató del primer “doble RAS” ejecutado por el Prince of Wales, es decir, una maniobra simultánea de reabastecimiento desde dos buques distintos, mientras mantenía un alto ritmo operacional. Todo ello ocurrió en paralelo a las actividades de vuelo de los cazas F-35B Lightning II y helicópteros desde la cubierta del portaaviones, evidenciando la capacidad de la Royal Navy para sostener operaciones de combate y adiestramiento sin necesidad de interrumpir su misión.

Al respecto, el oficial a cargo de la logística del Grupo de Ataque, Comandante Mathew Gee expresó “El poder y la importancia de la logística se demuestran en operaciones como esta. Sostener un buque en el mar, con reabastecimiento simultáneo de combustible, alimentos y municiones sin depender de infraestructura portuaria, es clave para mantener el ritmo, alcance y preparación operativa”.

Este reaprovisionamiento se produce mientras el Prince of Wales se prepara para una serie de actividades conjuntas con el portahelicópteros japonés JS Kaga (DDH-184), de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón. Los F-35B británicos, pertenecientes al Escuadrón 617 de la Royal Air Force y al 809 Escuadrón Aéreo Naval, tienen previsto participar en operaciones de cubiertas cruzadas con el Kaga, en el marco del proceso de incorporación de los primeros F-35B japoneses y su despliegue desde la clase Izumo. Estas acciones forman parte de un calendario de interoperabilidad que fortalece la cooperación entre las fuerzas aliadas y consolida la presencia británica en la región.

La Operación Highmast, con una duración estimada de siete meses, involucra a más de 4.500 efectivos británicos, entre ellos 2.500 marinos y fusileros navales, casi 600 integrantes de la Royal Air Force y cerca de 900 soldados del Ejército. Desde su partida, el Grupo de Ataque ha atravesado el Mediterráneo, el Oriente Medio y el océano Índico, visitando puertos clave y desarrollando ejercicios con una docena de países intervinientes.

*Créditos de las imágenes: Armada del Reino Unido.-

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