Tras completar una trayectoria de 60 años, destacando despliegues alrededor del mundo, la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda anunció oficialmente el retiro de sus aviones de transporte C-130H Hércules. A largo de sus seis décadas de actividad, estas aeronaves participaron en misiones de ayuda humanitaria, respuesta a desastres, apoyo a operaciones en la Antártida y a operaciones de combate, lo que ha llevado a que algunos de estos ejemplares sean preservados para su exhibición en museos a fin de mantener vivo su legado y el de sus tripulaciones.

RZNAF’s 40 SQN conducts a 2-ship flypast around Auckland to celebrate the service of the C130-Hercules as it begins it’s fleet retirement later this year.

A lo largo de su extenso historial de servicio, los C-130H Hércules neozelandeses fueron desplegados en casi todos los rincones del mundo. Cabe destacar que fue el primer avión de la RNZAF en visitar China y la Unión Soviética durante la Guerra Fría en la década de 1970. Posteriormente, en la década de 1990, se desplegaron en Arabia Saudita por la Guerra del Golfo como parte del apoyo a las Naciones Unidas y a las Fuerzas de Mantenimiento de Paz. Ya en los años 2000, iniciaron un despliegue de 20 años transportando destacamentos del 1er Regimiento de Servicio Aéreo Especial a Afganistán. Más recientemente, la flota también ha desempeñado un papel clave en acontecimientos internacionales, como el trasporte de personal a Europa para apoyar a Ucrania en su defensa contra la invasión rusa y ha participado en la evacuación de refugiados de Afganistán.

No obstante, si bien estos aviones recibieron diversas modificaciones y actualizaciones para mantener vigentes sus capacidades, siendo la última registrada en 2005 bajo el Programa de Extensión de Vida Útil (comprendiendo modernizaciones de aviónica y cabina, como trabajos en las estructuras de las células), los desafíos actuales y los avances tecnológicos hicieron necesaria la adquisición de una nueva generación de aeronaves con capacidades mejoradas.

En el marco del Programa de modernización de capacidades militares de las Fuerzas Armadas de Nueva Zelanda, el país oceánico seleccionó a los C-130J-30 Super Hércules (versión de fuselaje alargado) para reemplazar a los C-130H Hércules, definiendo la adquisición de cinco aeronaves de transporte fabricadas por Lockheed Martin en los Estados Unidos y el inició del retiro programado de las aeronaves Legacy, el cual inició a principios de 2023.

A lo largo de los últimos cuatro años, el equipo del proyecto del Ministerio de Defensa, en colaboración con personal de las Fuerzas Armadas de Nueva Zelanda, el gobierno de los Estados Unidos y la compañía Lockheed Martin, logró cumplir exitosamente con los objetivos y cronogramas establecidos para la transición a una plataforma. Recientemente, se ha confirma la entrega y arribo a Nueva Zelanda del último ejemplar, marcando la conclusión de esta fase del programa.

Esta nueva generación de aviones ofrece una capacidad de carga mejorada (hasta 20 toneladas), un mayor alcance operativo (4000 km) y una cabina digital avanzada que reduce la carga de trabajo de la tripulación. Además, su diseño optimizado permite operar en pistas cortas y en climas extremos, convirtiéndolos en una herramienta fundamental para misiones de transporte militar, ayuda humanitaria, evacuaciones médicas y apoyo logístico en la Antártida.

*Fotografías: Fuerzas de Defensa de Nueva Zelanda.

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