El 14 de junio de 1982 no solo marcó el fin de las hostilidades en las Islas Malvinas sino que también significó el punto de partida para que las Fuerzas Armadas Argentinas dieran inicio a diversos procesos de análisis y evaluación, no solo para recopilar las recientes experiencias en combate sino también para dar inicio a la concepción de planes y proyectos basados en las lecciones obtenidas durante el conflicto del Atlántico Sur.

En esta ocasión abordaremos las propuestas preliminares elaboradas por la Fuerza Aérea Argentina, la cual para julio de 1982 ya disponía de un informe elevado por un grupo de estudio integrado por parte de los oficiales superiores y jefes que tuvieron intervención directa en el conflicto de Malvinas. El memorándum secreto, dirigido al Jefe de Estado Mayor de la FAA, sería producido por quien fue el Comandante de la FAS, Brigadier Ernesto H Crespo.

La hipótesis de trabajo se basó en “…determinar en forma preliminar el equipamiento necesario de la FAA en base a la experiencia existente y obtenida en el conflicto de Malvinas, a fin de permitir el eficiente cumplimiento de sus responsabilidades…”. El memorándum aclara que estas propuestas resultaban de carácter preliminar y de orientación, debiendo proseguirse con sus respectivos procesos de evaluación en función de las necesidades reales y de ciertas limitaciones: situación presupuestaria y la oferta en el mercado internacional. Este último no es un dato menor, ya que por aquel entonces aún persistía un veto en la venta de armamento impuesto por varios países proveedores, lo que se traducía en un limitado horizonte de alternativas.

El memorando final tendría como finalidad brindar a los comandos superiores y organismos competentes, “…los elementos de juicio basados en la real experiencia que permitan programar racionalmente la obtención de materiales y equipos para optimizar la capacidad operativa, de apoyo operativo, logística y de instrucción de la FAA…”, todo ello pensado en las hipótesis de conflicto vigentes.

De esta manera, el grupo de estudio llevó a efecto el informe basado en tres áreas de discusión:

  • 1) Necesidad de completar y mejorar los sistemas de armas que posee la Fuerza.
  • 2) Necesidad de adquirir nuevos sistemas de armas en aquellas áreas donde existe un vacío en el cubrimiento de las responsabilidades ejercidas.
  • 3) Determinación de prioridades.

Los hechos a la fecha del memorado

Para el momento de la elaboración de este informe, la FAA avanzaba paralelamente en distintas iniciativas a los fines de recabar la valiosa experiencia en combate, razón por la cual los comandos y unidades participantes de la Gesta Malvinense estaban en pleno trabajo de conformar informes completos.

En cuanto a las novedades en lo que refería al material, el memorándum destacaba que “…la FAA ha adquirido 10 Mirage M-V y 22 Mirage III C (sic) para completar el sistema de armas…”, compras lógicamente impulsadas por el apuro de suplir parte de las pérdidas sufridas en combate. La incorporación de los diez Mirage 5P se pergeñó durante el conflicto con la asistencia de la Fuerza Aérea del Perú, arribando las aeronaves en el mes de junio. En cuanto a los Mirage IIICJ/BJ, los veteranos cazas fueron adquiridos de los stocks excedentes de Israel, siendo incorporados a la FAA en condiciones lejos de las ideales. Era el precio que se pagaba por la urgencia de reponer material y la mencionada limitación de proveedores.

Sobre el Mirage IIICJ/BJ el grupo de estudio mantenía sus reservas respecto al estado del material, su equipamiento y equipo de apoyo. También elevaban incógnitas la necesidad de mejoramiento y posibilidades de armamento. El memorándum propone que “…debe estudiarse el equipamiento necesario para que este sistema de armas sea operable con un mínimo de eficiencia…”, expresando que primero debe lograrse completamiento de M-III y M-V y tripulaciones adiestradas para integrar un sistema de armas completo y operativo. Mientras tanto, deberá mantenerse en reserva y en proceso de estandarización con M-V

Luego de brindar estas actualizaciones, el informe pasa directamente a enumerar conclusiones y algunas de las lecciones propias de las acciones de combate, las cuales fueron adoptadas como parte de los cimientos a la hora de elaborar los lineamientos de las propuestas. Estas fueron:

  • La FAA ha desarrollado experiencia de combate, de apoyo de combate y logística en el Atlántico Sur
  • Durante su realización, se han apreciado ventajas y desventajas relacionadas con los medios y procedimientos
  • Como consecuencia de las acciones de combate se han producido pérdidas de material
  • Durante las operaciones se utilizaron nuevos procedimientos operativos y técnicos, asimismo equipamiento a veces improvisado
  • El armamento en general no satisfizo las exigencias operacionales de la Fuerza
  • Una gran mayoría del material aéreo no contó con equipamiento necesario para llegar al blanco con exactitud
  • Durante las operaciones se han podido evaluar fortalezas y debilidades de nuevos sistemas de armas utilizados por el enemigo
  • Las tripulaciones de combate no estaban adiestradas para ese tipo de operación
  • El adiestramiento de la FAA no contempla los procedimientos que se utilizaron en el conflicto de Malvinas
  • El equipamiento de las tripulaciones no era el adecuado para operar en la zona
  • Inexistencia de un plan de reequipamiento conjunto compatibilizado

Con esta conclusiones sobre la mesa, el informe elevaría diversas propuestas con el fin de completar, mejorar y adquirir material destinado a todos sus elementos. En esta ocasión, nos ocuparemos de brindar detalles respecto a las consideraciones que se realizaron para los sistemas de armas de caza y ataque.

Douglas A-4C Skyhawk

En relación al sistema de armas perteneciente a la IV Brigada Aérea, el informe manifiesta que debido “…a la exigua cantidad de aviones remanentes, y la dificultad actual de obtenerlos en el mercado internacional, este sistema no debe ser completado…”. Se proponen algunas soluciones, tal como mantener su capacidad operativa, transfiriendo este material a la V Brigada Aérea una vez que ingrese nuevo material para el CEPAC. También se dispone encarar algunas mejoras en base a las experiencias en combate:

  • Colocación de cañones 30mm
  • Llevar el LOX a 10 litros
  • Instalación de radar warning
  • Equipamiento de tripulación y personal de apoyo operativo adecuado con el Teatro de Operaciones

El memorando no recomendó un inmediato cambio de asiento a los fines de no afectar la moral de la unidad, la cual había sufrido considerables bajas durante el conflicto: 8 pilotos fallecidos y 9 A-4C derribados. A la fecha se contaba con una disponibilidad de apenas 7 aeronaves.

Douglas A-4B Skyhawk

El sistema de armas de dotación del Grupo 5 de Caza también había sufrido considerables pérdidas materiales y de personal, con 9 pilotos caídos en combate y 10 aviones destruidos. A los fines de paliar la situación del material e incrementar capacidades, el informe propone la adquisición de aviones A-4 hasta cumplir la dotación de 75 unidades (los cuales deben contar en la medida posible con HUD), incorporar un simulador y obtener seis aviones doble cabina TA-4P (sic) dentro de la cantidad máxima expresada previamente.

Por aquel entonces, la V Brigada Aérea contaba con 20 A-4B Skyhawks, 18 de los cuales estaban disponibles. Entre las mejoras propuestas para el sarm se propuso:

  • Cañones 30mm
  • Programador de tiro
  • Equipo HF
  • Sistema de navegación
  • Radar Warning
  • LOX a 10 litros
  • CME activas (pods)

Dassault Mirage M-IIIEA

Durante las acciones aéreas en Malvinas, el Grupo 8 de Caza sufrió la pérdida de un piloto y dos aeronaves. Con una disponibilidad de 12 unidades, el informe propone la introducción de las siguientes mejoras:

  • Incorporación de un sistema de navegación y ataque
  • Instalación de un radar de última generación (aire-aire, aire-tierra)
  • Reabastecimiento en vuelo
  • Radar Warning
  • Radio altímetro
  • Obtención de tanques lanzables

Mirage V (IAI Dagger)

Con cinco pilotos fallecidos, el sistema de armas de la VI Brigada Aérea absorbió una importante merma en lo material, sufriendo a lo largo del conflicto la perdida de once IAI Dagger. A la fecha del informe se cuenta con una disponibilidad de 19 aeronaves y 7 no disponibles. El memorándum, además de proponer mejoras, incluye analizar la factibilidad de agrupar los M-VP a un mismo estándar, “…dadas sus diferencias de tableros y equipos con los M-5 propios…”. También se dispone estudiar la posibilidad de reducir la firma infrarroja

Mejoras propuestas:

  • SINT
  • Radar Warning
  • Reabastecimiento en vuelo
  • CME activos (pods)
  • Obtención de tanques lanzables

English Electric Canberra MK.62

Se considera al sistema de armas con un acotado horizonte de utilidad en el futuro, apreciándose que no resulta conveniente aumentar la dotación (7 + 1 aeronaves) y que se debe estudiar a fondo la conveniencia de mantenerlo en la Fuerza. En caso de continuar en servicio, el informe expresa que sería conveniente estudiar la factibilidad de introducir algunas de las siguientes mejoras:

  • CME ofensivas
  • Equipamiento aerofotográfico (cámaras oblicuas)
  • Equipamiento para proyectiles anti radiación
  • Equipamiento para exploración y reconocimiento
  • Equipamiento para remolque de blancos aéreos

FMA IA-58

Con un total de 24 aeronaves destruidas, el informe propone complementar y mejorar el sistema, aclarando que no se debe incrementar la fabricación del número de aviones previstos para la FAA teniendo en cuenta como parte de estos los destruidos. A la fecha, la FAA contaba con 18 IA-58 Pucará disponibles.

Una vez evaluadas las medidas a adoptar para el material de dotación, el memorándum afirma la necesidad de “…adquirir nuevos sistemas de armas en aquellas áreas donde existe un vacío en las responsabilidades ejercidas…”, tema sobre el cual se abordan diversas consideraciones.

Armamento

En el informe elevado por el Comodoro José Marcantoni, el mismo expresa que durante las acciones aéreas durante el conflicto de Malvinas “…se demostró la importancia que tiene el armamento. No solo es necesario volar y llegar al OM, sino también que dicho objetivo pueda ser batido mediante el empleo de los medios adecuados…”

Entre las consideraciones, se menciona la incorporación de:

  • Armamento stand off: anti-radar, antitanque
  • Lanzamiento: Durandal, cola frenada 250/500 libras, beluga antipersonal, antibuque, interdicción
  • Cohetes
  • Los aviones de transporte B707/C130 deben tener capacidad ofensiva y estar preparados para portar misiles aire-mar

Avión polivalente con capacidad todo tiempo

Pese a que no se establece como uno de los puntos prioritarios, el informe del grupo de estudio propone la incorporación de un avión polivalente, sin brindar mayores detalles respecto a un modelo en particular. Vale recordar las limitaciones existentes por aquel entonces, pero sin duda se trató de una proyecto primigenio con el objetivo de incorporar a la FAA un sistema de armas superador, acorde a los requerimientos de la época y aplicando las lecciones de combate.

Algunos de las características consideradas generales para el caza polivalente fueron:

  • Velocidad deseable supersónica próxima a mach 2
  • Radio de acción cercano a las 600mn, susceptible de ser incrementado mediante reabastecimiento en vuelo
  • Armamento aire-aire, aire-tierra con capacidad stand off
  • Motores tipo turbofán, preferiblemente bimotor
  • Operación: Equipamiento que permita navegar y lanzar armamento con precisión a cotas altas y bajas en forma automática
  • CME: Equipamiento de contramedidas para evitar detección e intercepción

El grupo de estudio advierte que la incorporación de los nuevos sistemas de armas se deberán encarar de acuerdo con el concepto de sistema: Acorde con la misión prevista; Armónico con el plan de evolución de la FA ; Incorporado a la unidad de asiento normal con posteridad a que esta cuente con el apoyo operativo, técnico y logístico requerido; Se deberá capacitar integralmente a todo el personal afectado, ya sea operativo, de apoyo operativo, logístico o de instrucción a través de los cursos correspondientes en el país o en el extranjero, debiendo mantenerse en forma permanente una acción de actualización.

A lo largo de estas líneas podemos apreciar a modo general como la Fuerza Aérea Argentina dispuso rápidamente diversas consideraciones para recuperar e incrementar las capacidades de la institución, todo ello en base a un hecho para nada despreciable: al experiencia en combate. En un contexto interno y externo por demás complejo, lamentablemente la FAA en particular y las FFAA en general enfrentarían seria dificultades para materializar estos proyectos e iniciativas, muchos de los cuales no saldrían del papel.

En la próxima entrega abordaremos las cuestiones referidas a la aviación de transporte, helicópteros y defensa antiaérea.

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15 COMENTARIOS

  1. Interesante nota, de haber seguido la progresión normal según los deseos de los militares, ahora habría 36 F-16 en la 5ª Brigada Aérea, 36 Mirage 2000-5 en la 6ª Brigada Aérea y 36 Pampas lll armados en la 3ª Brigada Aérea. Supongo que este es el plan ahora a largo plazo quizá con algún otro caza, pero de momento solo se avanza con la incorporación de Pampas lll nuevos y algunos posibles SEM y SUE,

  2. Falso, el f16 eeuu nunca se lo quiso vender a la argentina por pedido de inglaterra y ahora lo ratifico la general richarson y el embajador de eeuu.

  3. De hecho, si no se modernizan ahora más adelante va a ser más difícil, con los SEM por ejemplo, son aviones que han sido desprogramados, si no se los ponen en servicio ahora cuando puedan lograr que vuelen ya van a ser obsoletos. Entre el bloqueo inglés y la pésima gestión en defensa de las últimas dos décadas, la recuperación de la FAA y COAN se hace más difícil para que tenga armas eficientes. Más allá de pensar en Malvinas hay que pensar en el extenso espacio aéreo que debemos cusodiar hoy y que necesitamos medios efectivos de detección, vigilancia e intercepción, las discusiones estériles nos hacen perder tiempo y no creo que tengamos mucho tiempo de nuestro lado, hay aviones extranjeros que violan el espacio aéreo en el norte y en el sur, suficientes razones para actuar ya.

  4. El informe al que se hace referencia manifestaría la necesidad de un “caza polivalente” con “Motores tipo turbofán, preferiblemente bimotor”, entonces ¿De donde surge el mito aeronáutico que la FAA solo quiere monomotores? ¿Uds que opinan al respecto?

  5. Seco, es increíble los delirios que escribís, ni siquiera tes en cuenta el contexto político, y por tanto, las limitaciones para adquirir material…

  6. La fuerza aérea siempre necesito un caza bimotor, Rafale y F15 serian las mejores opciones, es cuestión de darse cuenta de la inmensidad del territorio. Es mas, creo que la FAA eligió al mig35, pero por la guerra esa posibilidad se vio afectada.

  7. Totalmente de acuerdo, la evidencia fue que en lugar de F-16 nos propusieron mas A-4 pero modernizados, y esto fue el ingreso del A-4AR que actualmente aun opera, con algunas ventajas sobre los anteriores A-4B/C al tener una versión mas chica del F-16 denominada ARG-1 y electrónica también símil a los primeros lotes de F-16, como para presentar un Fightinghawk, al fin un sistema superior a los viejos Skyhawk pero inferior al mejor F-16 presente por aquella época, un sistema Subsónico, sin armamento inteligente y sin armamento BVR. Ahora no se puede aceptar menos que un block 50/52 con misiles AIM-120

  8. Donde está el comunicado de la FAA renunciando al F-16? La FAA sigue interesada en ese avión, aunque a alguno no le guste, claro.

  9. No hay nada en concreto, ni supersónico, ni bimotor, ni multipropósito, son solo versiones que no tienen plazo. Mandamos agregados militares a dar paseos por el mundo y sacarse fotos con delegados de todas las naciones, pura política. Si hoy nos ofrecieran Mirage de la guerra de los 6 días por lo menos tendríamos algo.

  10. Una de las últimas ofertas de F-16 fue en julio de 2015 tras una carta de la FAA al embajador USA en Buenos Aires Noah B. Mamet solicitando 16 cazas F-16 Block 30, 32. Y se ofrecieron de los que estaban operativos en la Guardia Aérea Nacional de Texas basados en Lackland AFB en San Antonio, pero los Argentinos dijeron que ” very expensive” muy caros. Luego se pidieron F-5N F Tiger II Agresores de la US Navy, pero se querían casi regalados y no se compró nada. Veremos qué pasa ahora en los próximos meses.

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