La semana pasada, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) abrió el proceso formal a los fines de realizar la contratación directa de servicio técnico para un motor Rolls Royce Spey perteneciente al Fokker F-28 T-51 (ex T-02). El pliego de bases y condiciones, el cual fue publicado en el portal de la Agregaduría Aeronáutica que la Fuerza dispone en los EE.UU., especifica que el objeto de la contratación es la inspección de mesa y reparación del motor Spey 555-15P, S/N 9125.

Tal como aclara el texto, la planta propulsora pertenece al futuro T-51, uno de los tantos proyectos que la Fuerza Aérea mantienen en vigencia a los fines de recuperar material en vuelo. Se trata del Tango 02, aeronave que fue adquirida a fines de la década de los noventa para la Agrupación Aérea Presidencial y que, por «…las severas pautas de reducción de gastos establecidas para la jurisdicción de la Presidencia de la Nación…» sería transferida a la FAA en el 2001. El T-02 sería dado de baja en el 2017, sirviendo como donante de partes al remanente de la veterana flota F-28 que aún prestaba servicio.

Tal como hemos abordado en contadas ocasiones desde este espacio, los F-28 pasarían a retiro en agosto de 2019, situación que resultaría una decisión temporaria ya que la FAA emprendería el proceso de resurrección debido a las siguientes razones:

  • La falta de aeronaves para transporte medio: Sin los Fokker F-27 y F-28, el peso del transporte de carga indefectiblemente recayó sobre los C/KC-130H, aviones que aún están atravesando por un proceso de modernización e inspección mayor en FAdeA (todavía queda por finalizar el TC-64) y que han sufrido un lógico desgaste al no contar con aeronaves que complementen esta función. La situación se agrava sabiendo que no está previsto que la flota sea reforzada en el mediano plazo (pese a las ofertas recibidas) y que el único Hércules L-100-30 TC-100 no vuela desde hace varios años, aguardando que se puedan iniciar los trabajos de modernización y PDM en FAdeA
  • La indecisión y falta de voluntad por parte del arco político a la hora de realizar una inversión acorde: Sin duda una de las principales razones de que se haya llegado a esta instancia, en una clara muestra de miopía no solo en lo que hace a políticas para las Fuerzas Armadas, sino en cuanto a planificación a todo nivel, ya que la carencia de medios acordes como es un avión de transporte mediano tiene una incidencia en distintos planos para una nación como Argentina. Pese a que gestiones pasadas e incluso la presente han tanteado la posibilidad de una compra, la misma aún espera materializarse.
  • Remanente de un mínimo de vida útil y una notable capacidad del personal técnico de las FFAA para mantener en servicio sistemas vetustos: Situación que se da en todas las fuerzas, desde los F27/F28 de la FAA pasando por los Unimog del Ejército, los VAO/VAR de la Infantería de Marina, entre otros. Las Fuerzas Armadas argentinas no solo se ven obligadas a operar equipamiento con décadas de uso y desgaste, lejos de cualquier parámetro moderno, sino que también se ven privadas de poder reemplazarlo en tiempo y forma. Y en las contadas excepciones que se logra materializarlo, el limitadísimo presupuesto para operar, mantener y sostener termina por imponer serias limitaciones.

En cuanto a la Contratación Directa, las especificaciones técnicas del pliego imponen algunos requisitos para la compañía a contratar, entre ellos que el taller oferente disponga de habilitación aeronáutica vigente de alguna autoridad de aeronavegabilidad, civil o militar, reconocida según Orden ATAD 4-5, que sea reconocido por Rolls Royce como “Repair and Designated Overhaul Facility” para la reparación y overhaul del motor Rolls Royce SPEY 555-15P y que el proveedor debe ser capaz de realizar el desarme del motor, limpieza, ensayos no destructivos y toda acción necesaria para poder emitir un informe detallado.

La recuperación del ex T-02 (futuro T-51) permitirá a la FAA sumar un nuevo «lázaro» a la flota que ya integran el TC-53 y el TC-52.

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5 COMENTARIOS

  1. Me jubile en el 2008 y fui RT de Lockheed Martin ya en el 2000 (por poner un año) conseguir un repuesto para un F-28 ó F-27 y con rastreabilidad, se consideraba un milagro. Evidentemente se es muy miope o son otros los intereses . Les aconsejo que vallan a Moron y pongan en servicio todo el material aéreo de ese museo

  2. El factor aéreo en Argentina está muy comprometido en todo sentido, es muy poco lo que se está haciendo al respecto y, por supuesto, no veo preocupación de los gobiernos.

  3. El segundo factor de la nota, el que empieza: La falta de aeronaves para transporte medio: Sin los Fokker F-27 y F-28…………. Define sencillamente la estricta realidad de lo que sucede.

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