Replicando lo realizado a inicios de 2021, recientemente Zona Militar tuvo la posibilidad de recorrer las principales líneas y proyectos que actualmente están activos en la Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín”. En esta ocasión, abordaremos puntos de relevancia concernientes al programa Hércules, el cual se encuentra transitando el último trecho de cara a su próximo hito que será la entrega del C-130H TC-64.

En el marco del contrato para la “Modernización de Aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina” aprobado por la Decisión Administrativa 617/2021, FAdeA continuó con los trabajos de inspección y modernización del TC-64, aeronave que ha demandado un mayor tiempo de intervención debido a las novedades encontradas una vez iniciada la inspección. Tal como supimos informar, el descubrimiento de corrosión y grietas demandaron trabajos de envergadura en el conjunto alar (rainbow fitting) y el cambio de longerones, respectivamente, lo que trajo aparejado una ampliación en el cronograma previsto para la finalización de la modernización.

Esto último no fue una consecuencia menor, ya que solo los trabajos en el rainbow fitting requirieron la adquisición de piezas en el exterior, a lo cual se sumó la complejidad propia de un proceso que no contaba con antecedentes en la fábrica al tener que remover piezas afectadas por la corrosión, desmontar las alas, copiar los orificios de la pieza nueva y hermanar con cierta tolerancia.

La línea Hércules también se vio afectada por las diversas olas de COVID que tuvieron lugar durante 2021 (mediados de año y en las últimas semanas), contexto que incidió negativamente en la disponibilidad de una planta de personal con una alta demanda de trabajo, ya que no son pocos los especialistas que deben transitar entre los distintos productos de FAdeA.   

Tal como mencionamos, el TC-64 se encuentra en la fase final de completamiento, habiendo recibido su nuevo esquema de pintura y con tareas de armado y reparaciones menores en ejecución al día de nuestra visita. La cabina aún se encontraba desarmada, pero con todo los soportes, bandejas y cableado instalado, verificado y listo para recibir el montaje de los equipos electrónicos. Este último es un proceso delicado, ya que cada sistema presenta sus particularidades.

Por el momento, la energía es provista de manera externa por un conjunto de baterías, lo cual permitirá la ejecución de la etapa de verificación funcional hasta que la Unidad Auxiliar de Potencia esté completamente operacional. Una vez disponible, se realizará el primer encendido en pista, habilitándose la energía a los fines de realizar las primeras pruebas autónomas y la esperada primera puesta en marcha.

Sin embargo, hay que tener en consideración que este proceso insumirá paciencia y tiempo ya que para cada sistema hay una documentación/libro de trabajo, cada uno con sus respectivas tarjetas. Lo que sigue es un proceso denominado “trouble shooting”, en el cual el operador debe mantener una secuencia de actividad, manteniendo un estricto paso a paso. Ante cualquier novedad, el ensayo es puesto en pausa a la espera de resolución por parte de ingeniería o de las indicaciones de los manuales. Al final del proceso, se dará luz verde una vez que se hayan logrado salvar todas las novedades, habilitándose al sistema para su fase operativa.

Una vez integrado el conjunto completo de la información proveniente de todos los sistemas, se estará en condiciones de avanzar con las pruebas operacionales. Es en esta fase donde se presenta un nuevo factor que puede incidir en posibles dilaciones ya que se trata de una aeronave que ha estado parada desde hace varios años. Desde fallas en componentes como la Unidad de Control de Combustible de uno de los motores a un o’ring defectuoso, cualquier novedad implicará una resolución previa a seguir avanzando en las pruebas.

Vale destacar que, durante la inspección y modernización de los C/KC-130H Hércules, FAdeA viene trabajando en conjunto con la Fuerza Aérea Argentina ya que la fábrica cordobesa no dispone con todas las capacidades, como por ejemplo mantenimiento de hélices, tren de aterrizaje, entre otros. Esto implica la participación de las Áreas Materiales de Quilmes y Río Cuarto, lo cual también tiene su incidencia debido a que cada unidad mantiene su propio proceso logístico.  

En lo que respecta a fecha de entrega, el personal de FAdeA prefirió mantener cautela debido a las razones mencionadas. Sin embargo, la presidente de FAdeA Mirta Iriondo expresó que durante el mes de marzo se podría realizar la primera energización autónoma y concretar el primer vuelo, si todo marcha según lo previsto. El hito final será el de poder concretar la entrega del TC-64 entre mayo y junio de este año.

El futuro: modernización del TC-100 y PDM del TC-69

En los últimos meses de 2021, la línea Hércules recibiría una bocanada de aire fresco con la aprobación del esperado contrato para la modernización del L-100-30 TC-100 y la aprobación de una nueva contratación interadministrativa para realizar la PDM isocrónica del KC-130H TC-69.

Tal como informamos hace poco menos de un año, los trabajos sobre el TC-100 estarían enfocados en su recuperación y modernización, esperando aplicarse una configuración similar de cabina, comunicación y navegación a los C/KC-130H ya modernizados. Por su rol no táctico, se descartarán algunos de los requerimientos originales aplicados en el resto de la flota mientras que las particularidades de la versión civil L-100-30 demandará algunas modificaciones en cuanto a la configuración externa. La suma asignada en el contrato asciende a un monto de U$D 5.318.000 en concepto de materiales y de $1.026.736.080 de pesos destinados a la mano de obra.

Actualmente, el TC-100 se encuentra bajo proceso de evaluación por parte de la Fuerza Aérea Argentina a los fines de consolidar el proyecto FMS (Foreign Military Sales), el cual incluirá aquellos sistemas por incorporar en la modernización. Los trabajos también incluyen la adecuación de documentación, fase que incluye la negociación con la USAF (FA de los EE.UU.)

Para el caso del TC-69 “Puerto Argentino”, el contrato interadministrativo para realizar la PDM isocrónica tiene prevista una inversión de U$D 8.360.000 millones de dólares para lo que son insumos y materiales, mientras que $ 680.984.343 millones de pesos serán destinados a pagos corrientes, como mano de obra. Por el momento, los trabajos se concentrarán en la inspección y, de ser necesario, algún boletín adicional. El veterano cuatrimotor deberá ingresar a la ex-FMA una vez que libere el espacio que actualmente ocupa el TC-64.

Vale aclarar que el TC-69 fue la primera unidad en recibir la modernización, trabajo que realizó la empresa norteamericana L3.

Pese a las buenas noticias, la titular de FAdeA aclaró durante la entrevista realizada por Zona Militar que algunos programas, entre ellos modernización del TC-100 y PDM del TC-69, se enfrentarán a algunos inconvenientes ya que no pudieron recibir la migración presupuestaria debido a la falta de una Ley de Presupuesto para 2022. Esto significa que la fábrica deberá trabajar con el presupuesto reconducido (2021). Iriondo aclaró que se espera que el Ministerio de Defensa pueda brindar una solución para el segundo trimestre del año en curso, pero por el momento esta situación podría conllevar demoras adicionales.

Agradecimientos: Gonzalo Gacitúa, Jorge Méndez y Nicolás Ramírez por la colaboración con las fotos y videos. Al personal de FAdeA, particularmente a Eugenio Bombín y Sebastián Ugarte.

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6 COMENTARIOS

  1. Muchas gracias Carlos.

    Sin dudas que el mantenimiento y modernización de los C 130, es uno de las notas altas de FaDeA. Tanto para mostrar puertas adentro como para vender fronteras afuera. (Yo llevaría esta carpeta a FIDAE 2022)

    No olvidemos que este logro, atravesó varios gobiernos sucesivos. Así que hay que tomarlo realmente como un ejemplo a seguir.
    Cuando hablamos de vender afuera, pienso que siempre se tiene que partir como base de que el primer cliente tiene que ser local. Y esto hay que tenerlo en cuenta cuando pensamos en “vender” los servicios de FaDeA, ARS, TANDANOR, INVAP, CIEDEF o FM. También podría agregar a Cicaré, Fix View, REDIMEC o BERSA. Para citar a algunos actores privados.

    Argentina tiene un enorme potencial y capacidad instalada. Para ofrecer en el marco de las industrias de defensa. Pero siempre chocamos con la falta de presupuesto para defensa. Mientras tanto, cada Senador nos sale 211.000 USD por mes. Realmente cuando se contrastan estos números, no es difícil reconocer por donde tiene que venir la racionalización del Estado.

    Espero que este “baño de realidad” que son los incendios en vastas regiones de Argentina. Motoricen los recursos para que Argentina cuente con los sistemas contra incendio que se requieren. Preferentemente de uso dual. Tanto para el SNMF como para Defensa. Un nuevo KC 130 H equipado con un MAFFS.

    Abrazos y gracias Carlos.

    Juan Martin Pettigrew

  2. Sí fuésemos un País con planificación y “resiliente ” de las tragedias los Ministerios de Ambiente y de Defensa deberían estar coordinando sus acciones para que en la modernización en curso el TC-100 ya reciba las modificaciones del fuselaje necesarias para luego recibir un KIT de “Manejo de Fuego” 🔥 tipo MAFFS o similar.

    Soñar que tenemos mfuncionarios capaces” no cuesta nada…

  3. Pensar que ahí de fabricaban aviones y ahora hacen recorridas y upgrades….eso lo podían hace en Ezeiza , Palomar , Morón . Pobre Brigadier Crespo….y pobre Fuerza Aerea

  4. Por lo que he leído, los Hércules no son lo más apropiado s para el ataque al fuego, siempre según lo informado, varios C130 americanos han tenido graves accidentes en USA.

    • EE.UU no debería ser ningún ejemplo para Argentina mucho menos hoy en día, además de todo argentino confía en la gran capacidad de los pilotos argentinos reconocidos en el mundo por su gran capacidad y destreza, ojalá se pueda equipar al TC 100 para combatir incendios y esperamos con ansias ver al C 130 TC 64 en al aire vamos esa chancha es un gran sentimiento y emoción su presencia en el cielo Argentino

  5. Sabía usted que cada vuelo “anti incendios”, le cuesta estructuralmente al C-130 o L-100, lo mismo que diez vuelos a carga máxima ??? No hay que modificar Hécules que hay pocos, hay que comprar aviones específicos para la guerra contra incendios, que cuestan cada uno entre 35 y 50 palos verdes, Eso si, en Corrientes, ya se perdió económicamente, lo que equivaldría a comprar entre 8 y 12 de estos aviones.

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