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Ministerio de Defensa Argentina

La teoría de juegos es un enfoque que surge como aplicación de la matemática para comprender la actuación de los actores económicos. Un caso famoso de aplicación de estos enfoques es el del premio nobel de economía, el matemático John Nash que fue retratado en la película “Una mente brillante”, quien propone la existencia del «Equilibrio de Nash» o «equilibrio medio» en los llamados juegos no cooperativos. En este artículo nos proponemos pensar desde estas teorías las estrategias del Fondo para la Defensa (FONDEF).

Para la aplicación de la teoría de juegos a las políticas públicas, el investigador George Tsebelis, desarrolló el concepto de juegos anidados. El cual es retomado por el politólogo argentino Carlos Acuña para analizar los desafíos de la coordinación de las políticas. Con esta perspectiva busca complejizar el entendimiento de los desafíos de la coordinación en la actualidad: ya no se trata de pensar la coordinación horizontal y la vertical por separado, sino de implementarla de forma anidada. En otras palabras, el Estado debe diseñar «juegos anidados» donde se articulen profundamente ambos tipos de coordinación, dando lugar a un resultado que es mucho más que la suma de las partes.

El primer aniversario del FONDEF es un momento propicio para pensar algunas de las oportunidades que presenta está ley. Con la ejecución del FONDEF, el Ministerio de Defensa, está logrando que se retomen iniciativas que habían sido desarticuladas o abandonadas por muchos años. Tal es el caso del IA-100 “Malvina”, que gracias al trabajo conjunto con FADEA y la Fuerza Área vuelve a poner en agenda la producción en serie de aviones en el territorio nacional. Este proyecto contó, además, con u innovador esquema de financiamiento por parte del Instituto de Ayuda Financiera (I.A.F), el cual obtiene al mismo tiempo un retorno por la inversión y aporta al desarrollo tecnológico soberano. 

¿Con esto alcanza? ¿Es suficiente el impulso del Ministerio de Defensa para mejorar la situación del complejo industrial para la defensa? ¿Cómo hacer que este gran esfuerzo sea sustentable en el largo plazo? Entendemos para consolidar la política de innovación para la defensa se debe incorporar el desafío de la coordinación como un juego anidado, en el cual se entrelace la coordinación horizontal y la coordinación vertical, logrando un grado de interacción tal que permita garantizar el sostenimiento de los proyectos en el largo plazo y en toda la extensión de nuestra Patria.

La coordinación horizontal o sectorial implica el trabajo articulado no solo dentro del ámbito de la defensa, sino también, con otras carteras que son potenciales socios para el impulso de proyectos tecnológicos duales, con aplicación tanto en el ámbito de la defensa como en diversas áreas civiles. Donde cada uno de los participantes aporte conocimientos y recursos que permitan acelerar y escalar los desarrollos. Esta coordinación no implica la creación de comisiones burocráticas, sino que, por el contrario, requiere fundamentalmente del encuentro de actores estatales que desarrollen capacidades mientras tienen logros específicos por medio del conocido aprender haciendo learning by doing-. Tal vez ya sea tiempo de pensar en un Programa de CONICET Defensa, para profundizar los lazos entre la comunidad científica y los proyectos prioritarios del FONDEF.

La coordinación sectorial es un proceso principalmente estatal, pero no exclusivamente. Las empresas dedicadas a la economía del conocimiento deben ser impulsadas como proveedoras claves del reequipamiento de las FF.AA. Hay que diseñar programas más agresivos de compras inteligentes, que permitan identificar y fortalecer las empresas locales para el desarrollo de componentes clave de nuestro sistema de defensa. Al decir esto, pienso tanto en PyMES y start-ups, como en grandes empresas. Por dar un ejemplo, la empresa argentina Globant[1] podría ser un socio estratégico en el desarrollo de una estrategia de ciberseguridad a largo plazo.

La coordinación vertical o jurisdiccional es el proceso de desarrollo de capacidades y sinergias con las provincias, por una parte,y con los países latinoamericanos, por la otra. En el vínculo con las provincias destaca la heterogeneidad de capacidades de las diferentes jurisdicciones, por lo que el abordaje de proyectos en todas las latitudes debe contemplar la definición centralizada, pero con una ejecución lo suficientemente diversa y flexible para acompañar el desarrollo de las capacidades que se necesiten fortalecer en los territorios abordados. Esto significa, fundamentalmente, resistir a la constante tentación de seguir poblando de proyectos el A.M.B.A., dejando a las otras jurisdicciones a la espera de acuerdos segundo nivel. La historia muestra que esto es posible y de hecho se inscribe en lo mejor de la tradición de nuestras FF.AA. Ejemplos de esto sobran, sino pensemos que había en Palpalá en la provincia de Jujuy antes del emprendimiento siderúrgico de Altos Hornos Zapla.

Lograr acuerdos nación – provincia permite enraizar organizaciones que serán más estables frente a los cambios de gobierno, como nos muestra  la experiencia de INVAP[2]. Pero para tener una política de innovación realmente ambiciosa es necesario tener también acuerdos con otros países latinoamericanos. Estas alianzas permiten tener posiciones geopolíticas más contundentes y estrategias comerciales más atractivas. En el pasado se han ensayado proyectos binacionales, tales como el vehículo aerotransportable Gaucho, el cual terminó siendo clausurado por las terminales automotrices. Una posible salida a esta dificultad, es el desarrollo de una organización ágil que se convierta en plataforma –espacio de encuentro y de gestión- de estos proyectos multinacionales. De hecho, este año se cumplen 30 años de una experiencia única a nivel mundial en este sentido, encarada por la Argentina y el Brasil: La Agencia Brasileño-Argentina para la Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC)[3] que se convirtió en los 90’ en el vehículo para que, mancomunadamente, mantuviéramos nuestra soberanía sobre el programa nuclear.

Si bien la Ley de creación del FONDEF no establece criterios específicos sobre la federalización, esto queda expresado en los considerandos del proyecto. Asimismo, el Ministerio de Defensa es la repartición estatal con mayor despliegue en nuestro territorio y el que mayor potencial federalizador posee. Por lo que queremos convocar a que está sea una meta central para los años venideros.

Volver a poner en funcionamiento las empresas y organizaciones del complejo industrial para la defensa, reequipar y modernizar nuestras Fuerzas Armadas son hitos claves, pero nos dejarían con sabor a poco si estos no están imbricados con un modelo de desarrollo nacional que permita que los beneficios de esta gran tarea lleguen a todos los argentinos y argentinas. Es con este ánimo que proponemos que la ejecución del FONDEF sea pensada como un juego anidado, en el cual nuestro territorio, los diferentes sectores y actores sean protagonistas de un desarrollo soberano, inclusivo y sostenible para el mayor bien de la Patria.


[1] Globant es una empresa de ingeniería de software y tecnología de la información originaria de Argentina. Es reconocida globalmente como referente de innovación digital en 18 países. La empresa ss considerada como uno de los cuatro unicornios argentinos.

[2] La empresa Investigaciones Aplicadas –INVAP– Sociedad del Estado fue creada a partir de un convenio firmado entre la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Gobierno de la provincia de Río Negro 1976. Es una empresa de alta tecnología dedicada al diseño, integración, y construcción de plantas, equipamientos y dispositivos en áreas de alta complejidad como energía nuclear, tecnología espacial, tecnología industrial y equipamiento médico y científico.

[3] La ABACC surge por un acuerdo Binacional en 1991. La misión de misma es administrar y aplicar el Sistema Común de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares en ambos países para verificar que estos materiales no sean desviados hacia fines no autorizados, como armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos.

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Licenciado en Ciencia Política y Administración Pública, Universidad Nacional de Cuyo. Maestrando en Ciencia, Tecnología y Sociedad, Universidad Nacional de Quilmes. Coordinador de la Delegación, Instituto Balseiro (UNCUYO-CNEA). Subsecretario de Vinculación, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad Nacional de Cuyo. Profesor, Universidad del Aconcagua.

6 COMENTARIOS

  1. El vehículo gaucho no fue cancelado por las automotrices, directamente no despertó el interés de brasil. Y por otro lado, el reequipamiento y modernización de las FF.AA no debe ni puede generar un beneficio económico en toda la sociedad. El beneficio se encuentra justamente en tenerlas apropiadamente equipadas para que sean un poder real del Estado con capacidad de cumplir sus obligaciones, disuadir y defender los intereses nacionales.
    Ahora todos quieren parte de la torta del FONDEF que debe ejecutarse en su totalidad anualmente. Las FFAA saben cuáles son sus necesidades y que orden de prioridad darles, la falta de concreción a largo plazo de los proyectos siempre se debió a falta de recursos o ideológicas como el CH-14 más que a cuestiones organizativas.

  2. FONFEF, brillante idea para un pais estable economica, con funcionarios que no recurran fondos determinado para un fin determinado,
    El ANSES, comenzó como algo parecido y termino, financiando los dislates, generados por una administración inconciente, delirante.
    El FONDEF, es algo bueno muy bueno, hasta que los «iluminados» descubran que pueden meter la mano, para cubrir sus dislates, despilfarros, pagar planes y otros etcéteras que prefiero no describir, pero que no ignoramos.

    • Ese es el tema, somos un país inestable económicamente. Estamos endeudados hasta la coronilla. Podríamos ser un país mucho más rico y justo si no hubiera tanta concentración. Más de 15 millones de argentinos no tiene casa propia. Pero hay 3200 personas físicas que son los dueños del 35% de las tierras cultivables del país. Si no entendemos que con esa desigualdad estamos condenados al fracaso, no vamos a aprender más. Hay que bajar los impuestos a la clase media y a la baja. Los privilegiados que están en la punta de la pirámide (y no hablo de clase media-alta sino de los millonarios) pagan muy pocos impuestos si comparamos lo que se paga en países como Francia e Italia (impuestos a la renta, al ingreso, a la propiedad, y un laaargo etcétera). El gobierno, sabiendo que hay poco, está haciendo lo que puede. Para mí, equivocadamente, creó el ministerio de la mujer. Con las urgencias económicas, sociales e industriales que tenemos, gastos como ese están de más. Pero ¿qué hacemos con la deuda impagable que tenemos? Es nuestro talón de Aquiles. Y quien entienda un poco de geopolítica, sabe bien que las políticas del FMI son formas de condicionar a los gobiernos de los países en vía de desarrollo. Por lo demás, la idea de un Conicet Defensa me gusta mucho. Esperemos que los fondos del Fondef sean ejecutados totalmente y que no vaya a tapar otros agujeros. Y ojalá se decida/resuelva en estos próximos meses lo del caza.

  3. Interesante artículo. Apoyo la idea. Solo agrego que, en mi opinión, podrían articularse estos estudios en la UNDEF (o a partir de). Por otra parte, tuvimos oportunidad de participar en el desarrollo del submarino nuclear con Brasil y quedamos a medio camino. Apenas hacemos algo en aviación y etc. Quizás haya que utilizar esa herramienta de análisis y estudio para definir qué queremos hacer con nuestras fuerzas armadas.

  4. En mi opinión, cualquier análisis que se realice sobre este tema, el punto de partida es que el Estado determine con claridad cuales son los objetivos que en materia de políticas de Defensa el país debe lograr. A partir de este plan estratégico general, debe fijar como se cumplen los objetivos y por supuesto, aportar los recursos para ello. No estoy muy de acuerdo, dado las características actuales de nuestro país, en un Estado que reemplace la actividad privada, considerando la ineficiencia histórica que ha demostrado a través de los años, porque aún en materia de investigación dicho objetivo se logra a través de la formalización de convenios, donde incluyo a las Universidades. Pero con contratos específicos en plazos y objetivos. Los convenios de confidencialidad son materia común entre el Estado y los particulares.

  5. Yo creo que el CEO de Globant tiene la mente colonizada, dudo mucho que quiera hacer algún tipo de aporte por las FFAA… Igual me parece un aporte interesante el artículo, es importante lograr la integración tanto a nivel empresarial como de las diferentes jurisdicciones en el ámbito de la industria de la defensa.

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