Imagen cortesía de TASS

Trataremos de describir sintéticamente los diversos sistemas de armas tierra-aire con los que hoy se puede disponer para contrarrestar ataques misilisticos, se trata de los denominados “escudos antimisiles”, que se despliegan para proteger desde unidades de combate, pequeñas instalaciones como bases cuarteles o naves, hasta áreas estratégicas de las naciones, teatros de operaciones o países enteros.

Estos “escudos” deben tener capacidad de detener ataques en todos los niveles de alcance, que van desde drones de ataque o de observación, Aviones, Helicópteros, simples cohetes, o, incluso proyectiles de artillería. misiles de crucero como los Tomahawk el ALCM y ACM estadounidenses, los rusos Kalibr el europeo Taurus KEPD 350 o el nuevo “misil de crucero de largo alcance” de Corea del Norte.

Además, detener los clásicos misiles balísticos de cabeza múltiple tanto si son sistemas de armas nucleares o convencionales. Estas protecciones tierra aire están compuestos por varios subsistemas que trabajan en conjunto para lograr su cometido, digamos que en muchos casos “es como intentar golpear una bala rápida con otra bala rápida” según alguna vez definió estos sistemas el pentágono norteamericano.

Misil Kalibr

Debiendo procurar el mayor éxito operativo posible en la detección y eliminación de las diferentes amenazas para las que están programados. Aun cuando ninguno de los sistemas actuales tiene una infalibilidad en combate del 100% por lo general tienen un muy buen desempeño con un excelente nivel de éxito.

Los sistemas de protección anti misiles están diseñados para destruir cualquier amenaza en el aire antes de que llegue al objetivo, este sistema de defensa antiaéreo tiene como objetivo neutralizar aeronaves y misiles. La clasificación de estos sistemas de arma, varía dependiendo del alcance y potencial destructivo de las amenazas contra las que deben actuar, generalmente, se las suele dividir en cuatro categorías.

Sistemas antimisiles de proximidad, también conocidos como de defensa de punto, deben tener capacidad de derribar aviones de ataque, drones, helicópteros, misiles de crucero, misiles aire-tierra, cohetes e incluso proyectiles de artillería, representan la última línea de protección de unidades militares o bases y núcleos poblacionales. Protegen un radio de entre un kilómetro y no más de 70 kilómetros.

La amenaza a las que se deben oponer son las que cuentan con velocidades de ataque de entre los 250 y 4.000 kilómetros por hora, con un rango de operaciones de entre 5 a 700 kilómetros, tardando desde menos de un minuto hasta once minutos en alcanzar el blanco. Para interceptar estas amenazas tan variadas y de amplio rango de velocidades estos escudos antimisiles disponen en su mayoría misiles interceptores de corto alcance, o, sistemas a base de cañones rotativos, como el estadounidense Phalanx.

Un ejemplo del sistema de arma de proximidad con misiles, es el sistema israelí “Domo de hierro” que se hizo conocido últimamente, Todos estos sistemas tienen la capacidad de derribar varios objetivos de manera simultánea, mediante la utilización de su sistema de radares de alerta y rastreo y sus computadoras de dirección de tiro.

Tenemos que mencionar que en la actualidad hay varias naciones como China, Estados Unidos, Rusia e incluso Irán, Israel y la India que están experimentando con armas laser de alta potencia para derribar tanto misiles, proyectiles de artillería como aviones de combate y helicópteros, drones de ataque y observación.

Escudos antimisiles tácticos, protegen una reducida región geográfica de entre 20 y 80 kilómetros, con capacidad de dar cobertura contra amenazas a una ciudad o a una zona de combate dentro de un teatro de operaciones militares en contra de misiles balísticos tácticos o de corto alcance, misiles de crucero convencionales y aviones que usualmente viajan a velocidades subsónicas y supersónicas.

Iron Dome

Estas amenazas, tiene un alcance efectivo de entre 300 y 1.000 kilómetros y su tiempo al objetivo es de entre 3 y 9 minutos. Los ejemplos más representativos de estos sistemas, son las redes estadounidenses MIM-104 Patriot o los rusos S-300VM o los aun en etapa de desarrollo el sistema israelí La Onda de David

La intercepción antimisilistica en este caso depende de un sistema compuesto por radares de largo alcance para la alerta temprana y con misiles de operación endoatmosferica con capacidad de identificar e interceptar a una amenaza en un muy corto periodo de tiempo.

Escudos antimisiles de zona, protegen una zona de guerra o un teatro de operaciones militares especifico, en un espacio geográfico que puede incluir pueblos o ciudades aledañas a a las operaciones militares concretas, con un radio de extensión de varios cientos de kilómetros, contrarrestando aeronaves, misiles de crucero convencionales y balísticos de mediano alcance.

La amenaza que deben eliminar estos sistemas tiene diferentes velocidades, que van desde las subsónicas, supersónicas en aviones, misiles crucero o drones a hipersónicas en misiles balísticos, estos últimos en general tienen un alcance de entre mil y tres mil kilómetros y una velocidad de más de diez mil kilómetros por hora.

Estos escudos antimisiles tienen generalmente de un sistema de alerta temprana, constituido por radares de largo alcance que detectan al enemigo a determinadas alturas identificándolo como amenaza en base a su tamaño velocidad y patrón de vuelo, calculando una trayectoria de intercepción en un corto periodo de tiempo con capacidad de rastrear y seguir para destruir varias decenas de amenazas a la vez. La gran mayoría de estos antimisiles de zona son de operación endoatmosferica como la red de defensa rusa de vehículos S-400 o el sistema Thaad (Terminal de Defensa de Área a Gran Altitud) de Estados Unidos.

Escudo antimisiles estratégicos, que protegen enormes regiones geográficas, como ciudades enteras, centros de interés estratégico, como centrales de producción eléctrica, tanto nuclear como hidroeléctricas, represas, zonas mineras, zonas industriales estratégicas y sus alrededores, pudiendo incluso, estos escudos, proteger un país en toda su extensión territorial.

El objetivo principal de este tipo de escudo es contrarrestar las amenazas de misiles balísticos intercontinentales de países hostiles con cargas nucleares de alta potencia, recordemos que un misil balístico puede llegar a velocidades de reentrada a la atmosfera de hasta 25 Mach (16.250M/H) con alcances efectivos de alrededor de 6.000 Km, tardando entre 26 y 28 minutos en alcanzar a sus bancos.

Los sistemas de armas antimisiles estratégicos constan generalmente de los siguientes componentes, un sistema de “alerta temprana” que integran varios satélites con cámaras infrarrojas de alta potencia, capaces de detectar, desde la órbita del satélite, la huella térmica del lanzamiento de todo misil en la superficie terrestre.

Esta información es transmitida en forma inmediata a un satélite de comunicación y desde este, la información es reenviada a una base terrestre de análisis, que es la responsable de confirmar o no la amenaza, si la confirma, transmite la informa a todos los centros de mando, sensores y sistemas de armas en tierra ubicados dentro de las potenciales zonas de vuelo e impacto del misil.

El misil dejara de ser visible para los satélites cuando llega a su fase de crucero en el momento en que dejen de funcionar sus motores cohetes de la primera etapa, en este punto el rastreo de la amenaza se vuelve responsabilidad de los radares de largo alcance, tanto terrestres como marítimos.

Algunos de estos radares cuentan con la capacidad de rastrear más de 100 misiles al mismo tiempo comunicando en todo momento la trayectoria, posición y velocidad de los atacantes a todas las bases terrestres para que en ellas pueda calcularse la trayectoria de intercepción que deberá ser utilizada por los antimisiles.

En la etapa descripta arriba es el punto en que los antimisiles estratégicos se dividen en los de intercepción exoatmosferica, capaces de destruir a la amenaza cuando esta se encuentra aún en el espacio y los de acción endoatmosferica, que actuaran una vez que el misil enemigo entre en la atmosfera, estos últimos sistemas son de menor alcance que los primeros.

Entre este tipo de antimisiles estratégicos tenemos a los estadounidenses GMD (El Sistema Terrestre de Defensa a Medio Trayecto) exoatmosferico que protege a todo el país, el ruso A-135, que protege la ciudad de Moscú y sus alrededores, mientras ambos países y china tienen en desarrollo antimisiles con mayor capacidad (Como el proyecto ruso DAM). Se espera que los nuevos complejos estén equipados con misiles de corto, medio y largo alcance. También serán capaces de derribar los satélites orbitales. 

Hemos tratado en forma extremadamente sintética de reflejar un panorama de los sistemas ideados para proteger fuerzas propias de amenazas aéreas y misilisticas, si hemos hecho más hincapié en estos últimos, los misiles, es pro que en la actualidad tienen un preponderante protagonismo en los conflictos modernos y en un proceso de constante evolución.

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