El 4 de mayo de 1982 quedó como día singular para la Aviación Naval Argentina ya que en esa fecha se alcanzó un hito que no solo afectaría a las fuerzas que por aquel entonces se encontraban librando la batalla aeronaval por las islas Malvinas, sino que también tendría repercusión a nivel mundial. Los actores principales de este acontecimiento histórico serían el binomio compuesto por los Dassault-Breguet Super Étendard de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque y el misil aire-superficie AM-39 Exocet.

El resultado de esta misión, donde la coordinación de los medios aéreos participantes fue esencial, sería el impacto y posterior hundimiento del destructor clase Type 42 HMS Sheffield D-80. De esta manera, la Royal Navy sentía en carne propia la pérdida de uno de sus buques, situación no menor si tenemos en cuenta que dos días antes, la Armada Argentina había sufrido un golpe terrible con el hundimiento del crucero ARA General Belgrano C-4.

Las acciones previas al ataque se iniciaron a primeras horas del 4 de mayo con la participación del SP-2H Neptune 2-P-112, tal como lo expresó el Capitán de Navío VGM (RE) Julio H Pérez Roca en su artículo «La Escuadrilla Aeronaval de Exploración en la Guerra del Atlántico Sur», publicado en el Boletín del Centro Naval n° 829. La mencionada aeronave tenía como misión «…investigar e informar sobre toda unidad de superficie en el área Malvinas que lograse detectarse con su radar APS-20…»

Pese a algunas novedades con el radar General Electric AN/APS-20, se logra la obtención de un contacto, el cual es confirmado por las contramedidas electrónicas. El Neptune 2-P-112 siguió manteniendo presencia en la zona, realizando maniobras de detección a los fines de actualizar sobre la situación al comando de la Fuerzas de Tareas Aeronaval 80. Mientras el Neptune se mantenía en el peligroso juego de detectar y ser detectado, en Río Grande ya se habían alistado a la sección «Vincha», compuesta por los Super Étendard (SUE) 3-A-202 y 3-A-203 armados cada uno con un misil AM-39 Exocet y tripulados por los por entonces Capitán de Corbeta Augusto Bedacarratz y el Teniente de Fragata Armando Mayora.

Vale recordar la operación aérea, planificada y ejecutada por la Aviación Naval, contaría con el apoyo de medios y personal fueron la Fuerza Aérea Argentina, algunos de ellos esenciales como el KC-130H Hércules (aeronaves que también resultaron vitales durante todo el conflicto). A continuación, el detalle que se desprende de las efemérides de la Escuela Superior de Guerra Aérea:

  • Lear Jet LR-35, indicativo «Dardo»; misión: diversión. Tripulación: 1er Teniente Eduardo Blanco, Teniente Luis Herrera y Cabo Principal Dardo Rocha; despegó de Río Grande a las 09:40 hs y arribó a la 01:00 hs.
  • KC-130H Hércules, indicativo «Rata», tripulación: Vicecomodoro Enrique Pessana, 1er Teniente Gerardo Vaccaro, Mayor Eduardo Gómez, Suboficial Auxiliar Oscar Ardizzoni, Suboficial Auxiliar Mario Amengual, Suboficial Auxiliar Manuel Lombino, Cabo Principal Mario Cemino y Cabo Principal Luis Martínez. Esperó en 50º 30′ S / y 65º 30′ O a nivel FL 100 y reabasteció, en su vuelo de ida, a los dos Super Etendard, «Vincha» Capitán de Corbeta Bedacarratz y Teniente de Navío Mayora. Despegó de Río Gallegos a las 08:45 hs y arribó a Río Grande a las 13:45 hs.
  • Dos M-5 Dagger, indicativo «Pollo», misión: cobertura del Hercules KC-130 y los dos Super Etendard SUE; armamento: dos cañones y misiles Shaffrir. Tripulación: Capitán Amílcar Cimatti (C-437) y Capitán Higinio Robles (C-414). Despegaron de Río Grande a las 10:20 hs y arribaron a las 13:00 hs.
  • Dos M-5 Dagger, indicativo «Talo», misión: cobertura avión Neptune; armamento: dos cañones y misiles Shaffrir. Tripulación: Capitán Carlos Moreno (C-431) y Teniente Ricardo Volponi (C-429). Despegaron de Río Grande a las 16:00 hs y arribaron a las 17:00 hs.

Con la nueva posición informada por el Neptune 2-P-112, los SUE realizaron su aproximación, detectaron a los objetivos con su radar Thomson CSF Agave y lanzaron los dos misiles Exocet a una distancia aproximada de 25 millas. Eran las 1104 del 4 de mayo, 1982. Uno de los Exocet impactaría en el lado de estribor del HMS Sheffield, a la altura del nivel de la cubierta 2, ocasionando serios incendios a bordo los cuales terminaría por comprometer el destino del buque. El Sheffield se hundiría días después, cuando era remolcado por la fragata HMS Yarmouth.

4 COMENTARIOS

  1. No quiero meterme donde no me llaman pero daré una opinión, Argentina causó graves pérdidas a la flota Británica y hundió varios barcos, esto seria impensable hoy en dia, han pasado muchos años, Inglaterra siguió invirtiendo en defensa y Argentina no lo hizo, su fuerza Aérea no es ni sombra de lo que fue, y no hay un responsable que explique que ha pasado, y seguimos con el 0,76 PIB en Defensa, Colombia el 3,5 hay que cambiar estas cifras ya y empezar un rearme militar de inmediato con planes a corto, medio y largo plazo e incorporando armamento moderno y eficaz del pais que sea, eso a mi ya me da igual, pero alguién tiene que hacer algo, hay que volver a obligar a los oficiales britanicos a tener que tumbarse en el suelo del puente de mando del buque, como reconoció el prrincipe Andrés durante el ataque al Invencible.

    • Los Argentinos tenemos muy en claro eso. Pero la dirigencia (política, empresaria, económica y a veces hasta la misma militar) decidió no invertir más en defensa para limitar el poder efectivo de las FAA. El problema es que se fueron de mambo y ahora tenemos unas FAA que más que limitadas, no tienen ni las capacidades mínimas para sus misiones designadas.
      Los argentinos de a pie, en su mayoría queremos unas fuerzas armadas poderosas, patriotas, leales, y eficientes al servicio de la nación.
      El tema es que la derecha es anglófila y americanófila, así que prefiere que no tengamos nada. Y la izquierda aún conserva una profunda desconfianza. Hay que acercar posiciones.

  2. Hay varias notas en la Web, «Principe Andrés habló del ataque al Invencible» y a veces voy demasiado rápido, en la nota anterior, alguien, británicos, principe,

  3. A partir de los ataques aéreos de Malvinas, más precisamente el caso del destructor Sheffield, Inglaterra buscó impedir que la Argentina vuelva a tener una fuerza aérea competente que pudiera alcanzar las islas.

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