El 15 de abril finalizó el ejercicio de Ciberdefensa Locked Shields del que Brasil participó con efectivos de Marina, Ejército y Fuerza Aérea. Es la segunda presencia del país en este tipo de ejercitaciones organizadas por el Centro de Excelencia Cooperativa de Ciberdefensa (CCDCOE), organismo vinculado a la OTAN, teniendo su localización el Tallinn, Estonia.

Un total de 32 países participaron de manera remota en el marco de la Pandemia COVID-19, agrupando a más de 2.000 expertos de diversas especialidades. Por su parte, Brasil integró el equipo técnico de Portugal, interactuando por videoconferencia.

A diferencia de la edición del año 2019, en esta oportunidad Brasil tuvo conformar su propio equipo estratégico reuniendo expertos de sus Fuerzas Armadas y agencias gubernamentales. Entre las organizaciones pueden citarse al ComDCiber, el Centro de Comunicación Social del Ejército (CCOMSEx), el Comando de Operaciones Aeroespaciales de la FAB (COMAE), la Oficina de Seguridad Institucional (GSI), el Ministerio de Defensa (MD), el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE), la Agencia de Agua (ANA) y Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel).

Todas las partes interesadas, ya sean estatales o privadas, necesitan ciberdefensa. Es importante que podamos integrar y mejorar el desarrollo de la doctrina y la planificación en posibles situaciones de crisis. El ejercicio es el momento ideal para practicar y desarrollar nuestra doctrina”, indicó el General de ejército José Luiz Dias Freitas, Jefe del Comando de Operaciones Terrestres (COTER).

La edición 2021 del Ejercicio Locked Shields simuló un conflicto entre dos países por medio de situaciones donde fueron blanco infraestructuras sensibles, como el sistema financiero y amenazas deepfakes. Al finalizar, fueron contabilizados 4 mil ciberataques simulados sobre un total de 5 mil sistemas virtuales, donde los efectivos debieron, además de efectuar su defensa, proyectar las consecuencias sobre determinadas áreas afectadas.

Hicimos protección de la red al abordar los incidentes, la vulnerabilidad de los servidores, los errores del usuario, las instalaciones incorrectas y la verificación de los sospechosos. Nuestro trabajo era dar la primera pelea e informar de todo a las altas esferas como si fuera del mundo real ”, subrayó el Mayor Carla Borges, representante del Comando de Operaciones Aeroespaciales de la FAB (COMAE).

Agradecimientos y créditos Equipo de Tecnología y Defesa

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