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Parte II – El Ministerio de Defensa y la conducción civil

En todo país democrático, las Políticas públicas están bajo la conducción civil de los funcionarios elegidos por el voto popular. Dada la especificidad y complejidad del Instrumento Militar y la Política de Defensa, es conveniente contar con personal civil técnico especializado para lograr la mayor eficacia y eficiencia en la gestión del Ministerio de Defensa.

La conducción civil de la defensa

En la Constitución Nacional y las Leyes Nacionales, la República Argentina determina que el Presidente de la Nación es, simultáneamente, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas (FFAA), teniendo la máxima autoridad para decidir su empeñamiento, aunque precisa la aprobación del Congreso de la Nación para declarar el estado de guerra contra otra potencia así como también para determinar los ascensos de los Oficiales Superiores; autorizar el despliegue de tropas y medios del Instrumento Militar Argentino fuera del país; el ingreso de equipo y personal militar extranjero en territorio, espacio aéreo y aguas de jurisdicción nacional; etc.

Por lo expuesto, queda claro que la organización y normas de nuestro país estipulan que las Fuerzas Armadas estarán bajo la conducción civil del Presidente en ejercicio, quien delega en el Ministro de Defensa la gestión, supervisión y orientación del Instrumento Militar Argentino.

El hecho de que los funcionarios políticos normalmente carecen de formación académica y experiencia laboral previa relativa a la Defensa Nacional implica cierto desconocimiento sobre aspectos críticos como la organización, misiones, equipamiento, cultura militar, etc., debilidad que puede subsanarse mediante un diálogo fluido, la predisposición a recibir un correcto asesoramiento de las autoridades militares y de civiles especializados en la temática, la participación en ejercicios y actividades cotidianas de las unidades operativas de las FFAA, etc.

En ese sentido, resulta interesante analizar el desempeño del Dr. Raúl Alfonsín, quien ejerció el cargo de Presidente y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de un modo que debiera servir de ejemplo. El Dr. Alfonsín no dudó en juzgar en los tribunales a los jefes militares responsables de los crímenes cometidos durante la Dictadura Militar, pero también comprendió que su rol de Comandante en Jefe exigía ser justo, separar la paja del trigo; exigir la subordinación y el estricto apego a las leyes y al estado de derecho.

Además, Alfonsín fue un Comandante en Jefe que trató con respeto y decoro a los miembros de las Fuerzas Armadas, que participó de ceremonias y actividades operativas en muchas oportunidades, buscando conocer y entender lo que hace el personal militar, generando empatía y tratando de interiorizarse de los múltiples roles que cumplen los uniformados, asumiendo los mismos riesgos que sus subordinados, como cuando voló los aviones IA-58 “Pucará”, IA-63 “Pampa” y “Mirage” de la Fuerza Aérea Argentina (FAA); también embarcó en el Portaaviones ARA “25 de Mayo”, el Submarino ARA “Santa Cruz” (gemelo del ARA “San Juan”) y otras unidades navales y aeronavales de la Armada de la República Argentina (ARA); participó de actividades operativas con helicópteros y tanques del Ejército Argentino (EA), etc.

La conducción civil de la Defensa no debe ser realizada desde un escritorio sino desde la primera línea, el Presidente y el Ministro de Defensa deben interiorizarse sobre las instituciones militares (sus funciones, principales medios, despliegue, etc.); conocer a las autoridades militares; compartir actividades operaciones con las tropas; participar de las reuniones y ceremonias que permitan fortalecer la confianza y respeto mutuo, contribuyendo en forma decisiva al pleno ejercicio del mando y el comando, incrementando la cohesión, camaradería, etc.

El Ministerio de Defensa

El Ministerio de Defensa (MINDEF) debe ser una repartición con un plantel técnico profesional idóneo en las diversas áreas (presupuesto, logística, recursos humanos, etc.) de gestión de la Política de Defensa Nacional (PDN).

El personal de la planta de personal permanente del MINDEF debe ser seleccionado y formado en la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF), en forma análoga a cómo -desde hace décadas- lo hace la Cancillería a través del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN)[1], esto en virtud del alto nivel de especificidad y complejidad inherente a la Política de Defensa Nacional.

Contar con una burocracia civil especializada en la temática de Defensa, con formación académica y experiencia laboral en los asuntos no sólo atinentes estrictamente a las FFAA sino también a otras áreas que están íntimamente ligadas a los Intereses Vitales de la Nación (política exterior, industria, tecnología, etc.), facilitaría la gestión e interacción del personal civil con las autoridades militares y de otras agencias e instituciones del Estado (Ministerio de Seguridad, Ministerio de Salud, Cancillería, Migraciones, etc.); Universidades e Institutos de investigación científica y tecnológica; Empresas públicas y privadas; Organismos bilaterales y multilaterales; Instituciones y agencias extranjeras; etc.

El personal egresado de la UNDEF sería el que desempeñaría funciones técnicas como Asesores y titulares de las Direcciones Simples, Generales y Nacionales; dejando a criterio del Presidente de la Nación la selección de los profesionales más idóneos para ejercer los cargos políticos de nivel Subsecretaría, Secretaría y Ministro, los cuales podrían ser asignados a profesionales que no tengan experiencia previa en asuntos relativos a la Defensa Nacional.

Es obvio que, a fin de lograr una mejor capacidad de gestión de la Política de Defensa, lo ideal sería que el Presidente designe a los profesionales egresados de la UNDEF que integran la planta de personal del MINDEF para cubrir la mayor cantidad de puestos de nivel Subsecretaría y Secretaría.

Finalmente, al igual que en muchos otros países, sería conveniente que el segundo cargo de mayor importancia del MINDEF estuviera a cargo del Oficial en actividad con mayor antigüedad de las FFAA, quien también ejercería simultáneamente el cargo de Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (JEMCO), con mando orgánico sobre las tres FFAA.

A continuación se describe una propuesta de reforma orgánica del  Ministerio de Defensa, la cual estaría constituida, esencialmente, por las siguientes áreas, a saber:

Unidad de Auditoría InternaMinistro de DefensaJefe de Gabinete de Asesores 
     
    
      
Secretaría de Estrategia, Personal y Emergencias Secretaría de Defensa y Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Secretaría de Logística, Investigación y Producción  Secretaría de Coordinación Administrativa
     
  
      
Comando Operacional Conjunto (COPERAL)Subsecretaría del Ejército ArgentinoSubsecretaría de la Armada de la República ArgentinaSubsecretaría de la Fuerza Aérea ArgentinaSubsecretaría de Inteligencia Estratégica Militar (SIEM) 
  1. Secretaría de Defensa y Estado Mayor Conjunto de las FFAA (a cargo del JEMCO).
    1. Subsecretaría del Ejército Argentino (su titular será el Jefe del Ejército).
    1. Subsecretaría de la Armada Argentina (a cargo del Jefe de la Armada).
    1. Subsecretaría de la Fuerza Aérea Argentina (su titular será el Jefe de la Fuerza Aérea).
    1. Subsecretaría de Inteligencia Estratégica Militar (a cargo de un Oficial Superior de las FFAA con grado de General de Brigada o equivalente que se desempeñe en el EMCO, este cargo será rotativo cada dos años para cada Fuerza y de éste dependerán las Direcciones Generales de Inteligencia de cada una de las FFAA).
    1. Comando Operacional Conjunto (estará a cargo de un Oficial Superior de las FFAA con grado de General de Brigada o equivalente que se desempeñe en el EMCO, este cargo será rotativo cada dos años para cada Fuerza y de éste dependerán los diversos Comandos Conjuntos Permanentes por Área Geográfica, Misión o Dimensión de la de Defensa).
  • Secretaría de Estrategia, Personal y Emergencias
    • Subsecretaría de Articulación Nacional y Cooperación Internacional (acuerdos de colaboración con otros Ministerios, Fuerzas de Paz, etc.)
    • Subsecretaría de Respuesta ante Emergencias (apoyo a la población ante incendios, inundaciones, pandemia COVID-19, etc.)
    • Subsecretaría de Planeamiento (ciclo de planeamiento militar)
    • Subsecretaría de Personal Militar (selección, formación, ascensos, bienestar, salarios, etc.)
    • Instituto de Ayuda Financiera, Retiros y Pensiones (IAF)
    • Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (OSFAS)
    • Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF)
  • Secretaría de Logística, Investigación y Producción
    • Subsecretaría de Logística
    • Subsecretaría de Investigación, Desarrollo e Innovación
    • Agencia de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF)
    • Servicio Geográfico Nacional (SGN)
    • Servicio Hidrográfico Nacional (SHN)
    • Servicio Meteorológico Nacional (SMN)
    • Subsecretaría de Mantenimiento y Producción
    • Fábrica Argentina de Sistemas Aeroespaciales (FASA).
    • Fábricas Argentinas de Material y Armamento (FAMA)
    • Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR), integrado por el Astillero TANDANOR, el Astillero de Submarinos “Almirante Storni” y el Astillero Río Santiago (ARS).
    • Instituto de Vivienda e Infraestructura de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IVIFAS)
    • Agencia Logística de la Defensa (ALD)
  • Secretaría de Coordinación Administrativa
    • Subsecretaría de Administración y Personal Civil
    • Subsecretaría de Asuntos Jurídicos
    • Subsecretaría de Presupuesto
    • Subsecretaría de Prensa y Ceremonial

Tal como se observa en el organigrama precedente, el Estado Mayor Conjunto de las FFAA tendría dependencia orgánica directa del Ministro de Defensa, además de tener nivel de Secretaría, su titular sería el Jefe del Estado Mayor Conjunto (JEMCO) y el Viceministro de Defensa, además de ejercer el rol de máxima instancia de asesoramiento y conducción militar de las FFAA.

De este modo, el Presidente de la Nación mantendrá su actual rol de Comandante en Jefe de las FFAA, se propone que el Ministro de Defensa sea Segundo Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, en tanto que el Jefe del Estado Mayor Conjunto ejercería el Comando del/de los Teatro/s de Operaciones (en situaciones de crisis o conflicto bélico) a través del COPERAL y/o del/de los respectivo/s Comandante/s de Teatro/s de Operaciones.

El hecho de que el EMCO tenga nivel jerárquico de Secretaría y que cada una de las FFAA cuente con jerarquía de Subsecretaría, serviría para favorecer y potenciar la articulación y cooperación de estas instituciones con el resto de los organismos de la Administración Pública Nacional (APN).

Esta reforma orgánica del MINDEF también implica un salto cualitativo en lo que hace al Accionar Militar Conjunto, ya que -por primera vez en nuestra historia- las Fuerzas Armadas tendrían una dependencia orgánica de subordinación respecto al Jefe del Estado Mayor Conjunto, en vez de mantener la actual relación funcional y de coordinación vigente en la actualidad.

En lo que hace a la Secretaría de Logística, Investigación y Producción, el hoy “Instituto Geográfico Nacional” (IGN) será transformado en “Servicio Geográfico Nacional” (SGN), a fin de estandarizar las funciones, competencias, etc., con el Servicio de Hidrografía Naval (SHN) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

La creación de la Agencia Logística de la Defensa (ALD) facilitaría las gestiones de compras de material y contratación de servicios para las dependencias del MINDEF, logrando una optimización de las inversiones al centralizar las adquisiciones de mayor monto y/o cantidad, obteniendo beneficios por economía de escala y disponer de un marco normativo ad hoc más ágil y flexible.

La jerarquización de la actual Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM) dependiente del MINDEF al transformarla en Subsecretaría de Inteligencia Estratégica Militar (SIEM) le daría mayor nivel formal -en estructura orgánica- y operativo, potenciando  su interacción con otras agencias nacionales e internacionales. La SIEM estará a cargo de la planificación, ejecución y control del Subsistema de Inteligencia Militar (SIM).

La SIEM tendría dependencia directa del JEMCO y su titular sería un Oficial Superior con grado General de Brigada o equivalente que- simultáneamente- sería el Jefe de la Jefatura II – Inteligencia (J-II) del EMCO, cuyo cargo sería rotativo cada dos años para cada una de las Fuerzas Armadas, siendo su relevo quien sea Subjefe de la J-II, que siempre será de una FFAA distinta al Jefe.

Investigación, Desarrollo, e Innovación (I+D+i)

El “Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa” se convertirá en “Agencia de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa”, mantendrá el acrónimo de CITEDEF y mejorará su eficiencia administrativa, presupuestaria y operativa. Además, debe potenciar sus capacidades con más personal (civil y militar) y mejor equipamiento en sus talleres y laboratorios.

Se fusionarán las Direcciones Generales de Investigación y Desarrollo de las tres FFAA y sus medios y personal pasarán a depender de la Jefatura VII – Investigación y Desarrollo del EMCO, instancia de la cual también habrá una dependencia funcional con la flamante Agencia de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa.

CITEDEF incrementará sus capacidades de I+D+i con nuevo equipamiento, instrumental, máquinas-herramientas, laboratorios, bancos de ensayos, talleres, etc. También incrementará su planta permanente de investigadores y técnicos (civiles y militares), además de disponer de modalidades específicas como contrataciones temporales por proyectos, pasantías, etc.

Se preverá un régimen de cooperación con Universidades nacionales, empresas públicas (ARSAT, INVAP, Astillero Río Santiago, etc.) y privadas; el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), el Instituto Nacional del Agua (INA), etc.

Además del presupuesto anual de la Jurisdicción Ministerio de Defensa, CITEDEF podrá acceder a otras fuentes de financiamiento, públicas y privadas, nacionales e internacionales, tanto para proyectos con fines militares como también para aquellos de uso dual (civil y militar).

Es conveniente que todos los proyectos tengan presupuesto plurianual, a fin de llegar a prototipos para su evaluación, certificación y transferencia tecnológica para su producción en serie en empresas estatales o privadas.

CITEDEF priorizará proyectos de Sistemas de Armas (artillería de campaña y antiaérea, armamento de Infantería y Caballería); Municiones (de todo calibre, cargas múltiples eyectables, etc.); Vectores guiados y balísticos (cohetes y misiles); Sistemas No Tripulados (aéreos, terrestres y navales); Sistemas de Navegación, Guiado y Control; Visión Nocturna (Infrarroja y Térmica); Sensores (radar, sonar, optrónica, etc.); Ciberdefensa; Informática y Telecomunicaciones; Guerra Electrónica; etc.

Además de CITEDEF, los Servicios Hidrográfico, Meteorológico y Geográfico -que dependen del MINDEF- llevarán a cabo actividades de I+D+i en sus áreas de incumbencia técnico-operativas, para las FFAA y otros organismos (Cancillería, EANA, etc.).

Mantenimiento, Modernización y Producción

Las capacidades tecnológicas e industriales que poseen las FFAA a través de sus Talleres, Grupos Técnicos y Arsenales serán potenciadas y aprovechadas integralmente a partir de su articulación con las empresas estatales tractoras de cada sector de la Base Industrial de Defensa Argentina (BIDA).

En el Sector Aeronáutico y Espacial, la nueva “Fábrica Argentina de Sistemas Aeroespaciales” (FASA), integrará las capacidades de la actual Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) y de la ex planta de bombas y municiones “Sistemas Tecnológicos Aeronáuticos” (SITEA), que deberá ser re estatizada y modernizada, ambas con sede en Córdoba.

FASA deberá producir, mantener y modernizar los aviones, helicópteros, drones, paracaídas, equipos de aviónica, etc., de las FFAA y FFSS, así como de otros usuarios gubernamentales y clientes privados, nacionales y extranjeros.

Además, FASA explotará comercialmente (a nivel nacional e internacional) las capacidades de mantenimiento, producción y modernización de los Talleres, Áreas de Material y Grupos Técnicos de la Aviación del Ejército, de la Armada y de la Fuerza Aérea Argentina.

El Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR), que actualmente incluye a los Astilleros TANDANOR y “Almirante Storni” (especializado en Submarinos), sumará al Astillero Río Santiago (hoy dependiente del Ministerio de Producción , Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires) y potenciará sus capacidades de I+D+i, construcción, mantenimiento y modernización de lanchas, buques, barcazas, submarinos, etc., tanto para la Armada como para la Prefectura Naval Argentina y otros usuarios, civiles y militares, nacionales e internacionales.

El CINAR deberá articular, administrar y explotar comercialmente las capacidades de los Talleres y Arsenales Navales dependientes de la Armada Argentina, abarcando rubros como carenados y pintura, tanques y tuberías, motores, hélices y líneas de ejes, generadores, sensores (radares, sonares, etc.), municiones (torpedos, bombas de profundidad, minas marinas, etc.), paralaje y sistemas de armas, sistemas de comando, comunicaciones y control tiro; entre otros.

La empresa “Fabricaciones Militares” pasará a llamarse “Fábricas Argentinas de Material y Armamento” (FAMA), y tendrá a cargo la producción, mantenimiento y modernización de sistemas de armas, municiones, uniformes, sensores (visores nocturnos, señaladores láser, etc.), vehículos a rueda y oruga, etc.

Además, FAMA explotará comercialmente las capacidades tecnológicas e industriales de la Sastrería Militar, el Laboratorio Farmacéutico Conjunto del EMCO (producción de sueros, vacunas, remedios, etc.), los Talleres, Arsenales y Bases de Apoyo Logístico del Ejército, la Armada y Fuerza Aérea.

Tanto FASA como el CINAR y FAMA deben disponer de facilidades comerciales y financieras -a través de Banco de la Nación Argentina (BNA) y del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE)- para fomentar la producción y exportación de los sistemas de armas en dotación de las FFAA.

Las fábricas de producción para la Defensa dependientes del MINDEF trabajarán coordinada y sinérgicamente con otras empresas estatales (INVAP, ARSAT, Aerolíneas Argentinas, EANA, etc.) y las demás agencias de la Administración Pública Nacional como el INTI, CONAE, CNEA, etc.

A partir de la sanción del Fondo para la Defensa Nacional (FONDEF) y de una necesaria Ley de Producción para la Defensa se articularán y complementarán las capacidades tecnológicas e industriales estatales y del sector privado que serán apalancadas a través de la implementación de Proyectos Estratégicos Tractores de las FFAA (algunos de uso dual), entre los cuales podemos destacar los siguientes: avionesIA-63 “Pampa” III/IV, IA-100 “Malvina”, cofabricación de un modelo de caza supersónico para la FAA y la Armada; Helicópteros (ligeros y medianos) para las FFAA, Fuerzas de Seguridad federales y Policías provinciales; Sistema Aéreos No Tripulados de Clase I, II y III, de ala fija y rotativa; Cohetes y Misiles (antitanque, antibuque, antiaéreos, etc.); Vehículos Blindados a Ruedas; Camiones militarizados (reemplazo de “Unimog” por un nuevo modelo a producir localmente); Radares (SAR, AESA, terrestres, embarcados en buques y aeronaves, de defensa aérea, detección de personal, etc.); Cañones de Artillería de 105mm (CALIV) y de 155mm (CALA); armas portátiles (modernización del FAL, producción bajo licencia de pistolas, subfusiles, ametralladoras, etc.); municiones de Infantería y Artillería (terrestre y naval); radios y equipos de telecomunicaciones; cámaras, miras, visores y binoculares nocturnos por amplificación de luz, infrarrojo y gradiente térmico; entre otros.

Recursos Humanos

El personal, civil y militar, que integre el Sistema de Defensa debe reunir las mejores condiciones académicas, intelectuales y psicofísicas posibles. Además de valores morales y profunda vocación por la carrera militar, es preciso recuperar el respeto y valoración de las instituciones castrenses y de los hombres y mujeres que eligen servir a la nación luciendo orgullosamente el uniforme de las Fuerzas Armadas, trabajando en el MINDEF, los Servicios y plantas industriales de la jurisdicción. Para ello se debe incrementar los salarios, mejorar la asistencia sanitaria, modernizar los medios e infraestructura, potenciar la actividad operacional (días de campaña, de navegación y horas de vuelo), fomentar y premiar la meritocracia, favorecer la interacción con la sociedad civil, etc.

Respecto a la actividad operacional, ésta permite mantener intacta la vocación militar y contribuye a retener a los talentosos profesionales que tanto cuesta formar, particularmente en el caso de los pilotos y mecánicos de aviación, quienes en el sector privado (o incluso en nuestra aerolínea de bandera) tendrían salarios muy superiores a los que perciben por igual función en las FFAA.

Los desfiles del 25 de mayo y 9 de julio, las jornadas de puertas abiertas, etc., son actividades que deben realizarse todos los años porque permiten acercar a la sociedad civil con el personal militar, lo cual genera un mutuo conocimiento e interacción así como a alimentar el legítimo orgullo de los miembros de las FFAA que sienten el reconocimiento del pueblo al que sirven y del cual se nutren.

La estructura de personal debe responder a una pirámide en cuya ancha base se hallan los profesionales -civiles y militares- que ostentan las jerarquías más modernas de las tres FFAA (de Oficiales, Suboficiales y Soldados Voluntarios), reduciéndose en forma lógica a medida que se acerca a la cima, que representa la mínima cantidad de puestos de máxima responsabilidad.

Las FFAA deben maximizar la incorporación de personal civil y militar para cumplir funciones clave de combate, apoyo, logística, tecnologías, etc., eliminando o reduciendo al máximo posible las vacantes para roles sin relevancia para afrontar situaciones de guerra, como por ejemplo: oficinistas y administrativos, choferes de guarnición, camareros, peluqueros, técnicos de instrumentos, etc.

Se debe tener la posibilidad de contratar -en relación de dependencia o contratos temporales, con y sin dedicación exclusiva, con salarios similares a los del mercado- profesionales y especialistas de diversas disciplinas de Ingeniería, Sistemas, Telecomunicaciones, Inteligencia Artificial, Robótica, Medicina, Bio y Nanotecnologías, Pilotos de aeronaves (tripuladas y no tripuladas), Técnicos y Mecánicos, entre otras profesiones de interés para la Defensa Nacional.

Es preciso incrementar los salarios, blanqueo total de salarios, viáticos, etc.); flexibilizar el régimen de traslados a distintas zonas geográficas (priorizar los cambios voluntarios, analizar la situación familiar, etc.); fortalecer la cobertura médico-asistencial; fomentar la capacitación académica y ofrecer becas para estudios terciarios, de grado y postgrado en Universidades públicas y privadas para el personal civil, militar y sus familiares; replantear el régimen de retiros y pensiones, flexibilizando las condiciones de continuidad en servicio activo, retirado en servicio y retiro efectivo; reforzar la asistencia a los Veteranos de Malvinas y sus familiares así como también a los deudos de personal caído en servicio (Comisión Permanente de Homenaje Submarino ARA “San Juan”, etc.).

Dadas la enorme extensión territorial del país, que lo ubica en el octavo puesto a nivel mundial, las Fuerzas Armadas debería incrementar sus efectivos hasta alcanzar las siguientes metas:

 OficialesSuboficialesVoluntariosCivilesTotal
Ministerio de Defensa600600
UNDEF – OSFA – IVIFA -IAF5008005003.2005.000
CITEDEF2003001001.4002.000
SHN – SMN – SGN1503502007001.400
CINAR – FASA – FAMA1503005507.0008.000
Estado Mayor Conjunto6009003002002.000
Ejército Argentino6.50024.00024.5003.00058.000
Armada Argentina3.50017.5003.0002.00026.000
Fuerza Aérea Argentina3.00011.0002.0001.00017.000
 14.60055.15031.15019.100120.000

Formación de militares y civiles

La selección, formación y adiestramiento de Soldados, Suboficiales y Oficiales debe hacer foco en sus condiciones psicofísicas, capacidades intelectuales e intachables valores morales, no pudiendo incorporarse ni mantener entre los Cuadros a efectivos con problemas de adicciones, juego, prostitución, antecedentes por causas penales, etc. Este tipo de personas representan una vulnerabilidad de alto riesgo para sus propias vidas y las de sus camaradas al estar en contacto con armamento y también para el Sistema de Defensa ya que pueden facilitar información confidencial al enemigo, ser susceptibles de actuar como agentes de otras potencias, etc.

Se estima conveniente que el último año de la formación de Oficiales y Suboficiales de las tres FFAA sea cursado a nivel conjunto, siendo de rotativo cada dos años en las Instituciones educativas de cada Fuerza. Anualmente se realizarán Torneos Deportivos Interfuerzas del personal que integra los establecimientos educativos; Competencias Académicas; la participación de Oficiales y Suboficiales en los establecimientos de formación de cada FFAA; Jornadas de Puertas Abiertas conjuntas, etc.

La formación de los futuros Oficiales y Suboficiales debe contemplar mayormente el cursado de materias duras (de Ingeniería, Administración y Contabilidad), Técnico-Militares (conducción de personal, navegación, tiro, etc.) e Inglés, aunque también deben recibir conocimientos sobre Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario, Relaciones Internacionales, etc.

Los ascensos del personal militar deberán basarse, esencialmente (al menos un 90% de la ponderación de la calificación de desempeño) en estrictos parámetros objetivos (promedios académicos, rendimiento en pruebas físicas, cantidad y tipo de carreras terminadas, ejercicio del mando en Unidades de Combate, aptitudes especiales como paracaidista, comando, etc.) que determinen un orden de mérito imparcial.

Los ascensos que requieran aprobación del Poder Legislativo no podrán invocar motivos subjetivos como portación de apellido (por ejemplo, ser familiar de alguien con sentencia firme), pertenencia a un credo o raza particular u otra causa que no sea estrictamente relacionada con la aptitud militar y el cumplimiento de los deberes del causante.

Se fomentará el cursado de materias y/o carreras por parte del personal militar en las Universidades nacionales y la inscripción de civiles no pertenecientes al Sistema de Defensa en carreras online y presenciales que dictan los institutos educativos de las FFAA, para fomentar el vínculo cívico-militar.

El personal del Ministerio de Defensa y/o de las FFAA podrá realizar cursos online y presenciales de nivel terciario, grado y postgrado en carreras afines a la Defensa, Logística, Inteligencia, etc., las cuales se dictarán en las unidades académicas de la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF).

Debe establecerse un sistema de selección, formación y desarrollo profesional para los civiles que deseen especializarse en Defensa Nacional similar al actualmente implementado por la Cancillería argentina, el cual plantea un sistema de reclutamiento por puntos, con cierta cantidad de vacantes que son asignadas por estricto mérito académico y cuyos beneficiarios perciben una beca para cubrir sus gastos mientras se forman en el Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN).

Los retiros, pensiones y créditos preferenciales para el personal de las FFAA estarán a cargo del Instituto de Ayuda Financiera (IAF); en tanto que el acceso a la vivienda familiar (ya sea a través de créditos hipotecarios o de construcción de viviendas, dentro y fuera de barrios militares) y el desarrollo de infraestructura (hospitales, viviendas fiscales, etc.) serán responsabilidad del Instituto de Vivienda e Infraestructura de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IVIFAS).

Por su parte, la cobertura médico-asistencial estará a cargo de la Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (OSFAS), la cual administrará los hospitales de las FFAA y FFSS, el Laboratorio Conjunto del EMCO (producción de fármacos), la sanidad de campaña y los convenios con otras dependencias y empresas sanitarias, públicas y privadas, nacionales y extranjeras (para el personal de las FFAA, FFSS y sus familiares, cumpliendo funciones de servicio o de vacaciones).


[1] Ver: https://isen.cancilleria.gob.ar/

Las opiniones y conclusiones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Zona Militar.

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José Javier Díaz
El autor se desempeñó como Oficial del Cuerpo Comando de la Armada Argentina y Asesor de los Ministros de Defensa y de Seguridad de la Nación.

2 COMENTARIOS

  1. Lamento mucho que haya tanta atención depositada en aludir al «gobierno civil». El gobierno es político y debe ser ejercido por argentinos competentes independientemente de su condición de civil o militar. Hasta que no entendamos que un país es un equipo donde cada jugador juega en el lugar que mejor sinergia produce, no tendremos futuro promisorio, y menos, en funciones de seguridad, como la Defensa.
    Creo que este país recién cambiará los resultados y la imagen interna y externa de la Defensa cuando un partido o candidato a presidente se de cuenta que el ministro debe ser un prestigioso y valiente militar retirado.

  2. Para una política de defensa verdadera que se concrete todavía falta mucho tiempo y no sé si alguna vez terminará de realizarse.

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