Factor clave para el ejercicio del mando y la conducción de las operaciones, las Comunicaciones Militares exigen, tanto en tiempos de paz como de guerra, personal altamente capacitado y medios modernos para asegurar la transmisión precisa, segura y oportuna de voz, datos, imágenes, etc.

Breve reseña histórica

La necesidad de contar con comunicaciones confiables y seguras se hace evidente en toda la historia de la guerra, otrora apoyando a fuerzas en las que la conducción militar centralizaba las decisiones políticas, para luego ir transformándose producto de la separación de ambos espacios de la conducción, requiriendo así comunicaciones entre las fuerzas en campaña y quienes ejercían la conducción política desde el asiento de paz, un ejemplo de esto último son las campañas romanas durante la República.


Otro aspecto que influyó en las comunicaciones fue la magnitud de los ejércitos. Si repasamos las campañas de Alejandro Magno, distinguimos que las fuerzas eran relativamente reducidas y desplegadas en un espacio acotado; con el paso del tiempo los ejércitos en campaña fueron creciendo y ocupando terrenos alejados con un mismo objetivo estratégico, por ejemplo durante las campañas napoleónicas y su “Gran Armée”.


Estos cambios no hicieron más que incrementar las exigencias físicas para quienes desempeñaban las funciones de mensajeros, en ocasiones montados, otras a pie, por tierra o por agua, empleando animales como las conocidas “palomas mensajeras”.


De esta manera, desde los albores de la historia y hasta la Primera Guerra Mundial no hubo transformaciones notables en la forma en que los ejércitos se comunicaban, es durante este conflicto cuando se aprecia un cambio de paradigma.
En primer lugar, se hizo un empleo exhaustivo de las comunicaciones telefónicas y telegráficas, aunque su instalación y mantenimiento generaban un desgaste de personal y material que no era adecuado para determinadas situaciones. Es así, como se da un empleo intenso de la radio, producto de la disposición de dicha tecnología y como una necesidad, dada la magnitud de las fuerzas en operaciones, de los terrenos a cubrir y de la forma en que se conducían las fuerzas militares.


La necesidad de contar con tropas de comunicaciones, reunidas en un Arma, se fue haciendo evidente. La función de transmitir mensajes, desempeñada históricamente por personal confiable, ingenioso, de excelentes condiciones físicas, fue evolucionando hasta constituirse en un Arma independiente de las demás y, por ello, entre otros aspectos, cada vez más especializada.


Esto fue interpretado por los ejércitos del mundo y cada país fue constituyendo sus respectivas Armas de Comunicaciones, evolucionando en equipamiento y funciones, especialmente a partir de la disputa del espectro electromagnético con la guerra electrónica y en nuestros días con acciones en el ciberespacio.
Mención aparte merecen los países más poderosos y avanzados del mundo, que se encuentran conformando las primeras “fuerzas espaciales”, para actuar en esa dimensión de los teatros de operaciones del futuro, en los cuales el Arma de Comunicaciones también tendrá un rol preponderante.

Comunicaciones en el Ejército Argentino

En nuestro país, el Ejército no fue ajeno a la evolución mundial, contando con tropas denominadas “chasquis”, “estafetas” u “Oficiales de Órdenes”, especialmente designados de entre las tropas de las Armas de Caballería, Infantería o Artillería, para la transmisión de partes y mensajes. Como tales, cumplieron funciones desde el mismo nacimiento del Ejército Argentino, destacando como arquetipo del soldado comunicante al General Manuel de Escalada, quien con el grado de Sargento Mayor, viajó a caballo 14 días desde Santiago de Chile a Buenos Aires para entregar el parte de la Batalla de Chacabuco que envió el General Don José de San Martín al Director Supremo, Don Martín de Pueyrredón.


En 1876 el entonces Ministro de Guerra Adolfo Alsina, manifestó al Presidente Marcos Avellaneda, la imperiosa necesidad de contar con líneas telegráficas alámbricas, para conducir las operaciones iniciadas con el objetivo de conquistar el desierto.


Como resultado de esa necesidad, el Congreso autorizó al Ejecutivo el tendido de 771 Km para unir Buenos Aires (oficina central) con las Comandancias de Frontera, empleando materiales de origen europeo. 
Esta iniciativa, que trajo aparejada la adquisición de los primeros medios técnicos y la enseñanza de telegrafía en el Colegio Militar de la Nación, se considera el nacimiento del Arma de Comunicaciones.


En 1884 siendo Presidente el Teniente General Julio Argentino Roca, se crea y constituye el Estado Mayor General del Ejército, sobre la base de la Inspección y Comandancia General del Ejército de Línea y, el 10 de Abril de 1888, se crea la primera Subunidad de Telegrafistas insertada en el Batallón de Ingenieros Militares como 4ta Compañía.
Desde 1900 se desarrollan proyectos para mejorar las comunicaciones militares mediante la creación de nuevas unidades, reagrupando las existentes y comprando materiales.


El 9 de Diciembre de 1922, el entonces Ministro de Guerra, General Agustín P. Justo, dispuso la creación de la “Dirección de Tropas y Servicios de Comunicaciones”. Con esta resolución se originó la “Especialidad de Comunicaciones” dentro del Arma de Ingenieros, fijando estructuras, misiones y objetivos a futuro, que en su evolución, se transformarían en el tiempo en su idiosincrasia, capacidades y funciones.


Desde esos tiempos, las comunicaciones militares evolucionaron en forma constante y progresiva, conformándose la Inspección y la Escuela de Comunicaciones, orgánicas del Centro de Instrucción de Ingenieros.
Este impulso organizacional y técnico derivó en la creación del “Arma de Comunicaciones”, por decreto del 26 de Octubre de 1944. Desde entonces, esta Arma se encuentra en constante evolución, acompañando los cambios tecnológicos y las necesidades de la conducción del Ejército Argentino.

La Dirección de Comunicaciones e Informática

En el ámbito del Ejército Argentino la Dirección General de Comunicaciones e Informática (Dir Grl Com Info) tiene como misión conducir el Sistema Único de Comunicaciones del Ejército, que opera permanentemente y, en la paz, a los Elementos de Comunicaciones y Guerra Electrónica que brindarán apoyo al Comando del Componente Terrestre del Teatro de Operaciones, a partir de su conformación.


Además, la Dirección conduce al Elemento de Mantenimiento de Comunicaciones que proporciona apoyo a la Fuerza y, simultáneamente, asesora y asiste a la conducción superior en relación a Comunicaciones, Informática, Guerra Electrónica y Ciberdefensa.


De esta manera, se posibilita la transferencia de información en voz, gráfica, datos e imágenes entre los diferentes usuarios, contribuyendo al Comando y Control de la Fuerza.
En cuanto a su rol en el marco Conjunto, la Dir Grl Com Info representa al Ejército Argentino, como autoridad de coordinación en lo referente a Comunicaciones, Informática y Guerra electrónica ante el Estado Mayor Conjunto (EMCO). En ese ámbito, participa en la elaboración de planes y en la ejecución de las tareas derivadas, interviniendo además, en actividades y empleo de sistemas interoperables.


Sus responsabilidades de asesoramiento y asistencia a la conducción superior de la Fuerza en el marco de las operaciones conjuntas abarcan las operaciones militares de paz y aquellas que se desarrollan en la Antártida Argentina, dado que en estas se instalan, operan y mantienen sistemas de comunicaciones e informática particulares para posibilitar la transferencia de información entre los distintos escalones de comando, operaciones que son conducidas por el Comando Operacional del EMCO.


Asimismo, como tarea subsidiaria pero de gran relevancia, el Arma de Comunicaciones proporciona personal y medios de sus elementos dependientes para brindar apoyo a la comunidad sobre todo ante la actual situación de pandemia por el COVID-19, los incendios forestales, inundaciones, etc.

Estructura orgánica y despliegue

Actualmente la Dir Grl Com Info se compone de ocho Departamentos y tres Divisiones, todos ellos concentrados en el Edificio Libertador, sito en la Ciudad de Buenos Aires.
Los Departamentos son: Planes y Operaciones; Desarrollo; Comunicaciones y Guerra Electrónica; Informática; Material; Ciberdefensa; Presupuesto y Producción de Software.


Las Divisiones son: Personal; Control de Gestión y Asesoría Jurídica
Los elementos dependientes de la Dir Grl Com Info son el Batallón de Comunicaciones 602 (con sede en el Edificio Libertador); la Agrupación de Comunicaciones 601 (compuesta por una Jefatura de Agrupación, el Batallón de Comunicaciones 601 y el Batallón de Operaciones Electrónicas 601) y el Batallón de Mantenimiento de Comunicaciones 601, ubicados en la localidad de City Bell – La Plata.
Por último, la Compañía de Comunicaciones Satelitales 601, con asiento en la localidad de Campo de Mayo – San Miguel, Provincia de Buenos Aires.

La mística de los “chasqui”

El personal del Arma se distingue por su trabajo abnegado, el compromiso y entrega total para proporcionar las comunicaciones a la Fuerza. Esto se refleja en que el Arma cumple su misión específica las 24 horas del día, todo el año, preparándose -al mismo tiempo- para su eventual empleo en combate.


En cuanto al mote de “chasqui”, es preciso recordar que dicho término alude a los mensajeros utilizados en los grandes imperios indígenas. El vocablo “chasqui” fue conocido por los conquistadores y reemplazó a la palabra “mensajero”, utilizada por los correos españoles de la época, convirtiéndose después en el término corriente con que se distinguió a quienes tuvieron la misión de llevar pliegos o documentos, de orden civil o militar, para enlazar a los gobernantes y jefes militares con sus subordinados.


Esta denominación subsistió durante todas las campañas militares, pero los reglamentos de principios de siglo -influenciados por los términos extranjeros- transformaron la expresión en “estafeta”, la que no agregó nada nuevo a la misión de llevar un mensaje.Esta breve reseña histórica deja en claro el valor de las tradiciones para el soldado comunicante, para quien desempeñar sus labores bajo el mote de “chasqui” es un honor. El militar mantiene un profundo compromiso hacia la Patria y para el comunicante esto se resume en entregar el mensaje aún ofrendando su vida para lograr tal propósito.

La formación del Personal

A la preparación básica de todo militar, el Personal del Arma de Comunicaciones debe sumar un perfil técnico-táctico, para conducir fracciones de comunicaciones e instalar, operar y mantener sistemas de Comunicaciones, Informática y Guerra Electrónica.


Los Oficiales se forman en el Colegio Militar de la Nación, mientras que los suboficiales lo hacen en la Escuela de Suboficiales del Ejército “Sargento Cabral”, con la posibilidad de egresar con títulos de grado y pregrado, respectivamente. En estos institutos, se adquieren tanto las competencias básicas que debe poseer todo militar, como aquellos conocimientos específicos del Arma de Comunicaciones.

A partir de la finalización de los respectivos ciclos de formación, la capacitación del personal continúa en los Elementos a los cuales son destinados a continuar sus servicios; esto se desarrolla durante toda la carrera militar, a lo largo de la cual en distintas instancias se realizan cursos de perfeccionamiento.
Al mismo tiempo, el personal del Arma de Comunicaciones tiene la posibilidad de realizar carreras de nivel superior de su interés, ya sea en el ámbito militar como en el civil.

Por su parte, los Soldados Voluntarios se forman en cada uno de los Elementos de la Fuerza, adquiriendo conocimientos y habilidades para desempeñar sus funciones.
En cuanto al Personal Civil, su formación se gestiona en forma centralizada por la Dirección de Personal Civil, dependiente de la Dirección General de Personal y Bienestar del Ejército; de esta forma, acceden a distintos cursos dictados por la Fuerza y por el Instituto Nacional de la Administración Pública (INAP). Es de destacar que no todos los Elementos del Arma de Comunicaciones cuentan con personal entre sus efectivos.


El compromiso y sentido de pertenencia del personal del Arma en el desarrollo de los distintos proyectos de Comunicaciones e Informática ha sido la piedra basal para concretar distintos proyectos que permitieron actualizar los sistemas de la Fuerza.
Forman parte de este entramado de profesionales militares los Oficiales Ingenieros Militares, los Oficiales del Servicio de Computación de Datos (SCD) y los Suboficiales especialistas en las distintas ramas técnicas, los Mecánicos de Equipos Fijos (MEF), Mecánicos de Informática (Mec Info) y Mecánicos de Equipos de Campaña (MEC), que con una adecuada orientación han generado un círculo virtuoso de excelencia aplicado al mantenimiento, investigación y desarrollo de proyectos de Comunicaciones e Informática.


A grandes rasgos, el Arma de Comunicaciones se compone de 400 Oficiales y 1500 Suboficiales, a quienes se suman unos 300 Oficiales del Servicio de Sistemas de Computación de Datos (SCD), los cuales cumplen funciones específicas dentro de fracciones de Comunicaciones e Informática de distintos Elementos de la Fuerza.

El adiestramiento

El adiestramiento de las Unidades de Comunicaciones implica una interacción con el Comando de Adiestramiento y Alistamiento del Ejército (CAAE) en dos sentidos.
En primer lugar, el asesoramiento y asistencia a la conducción superior de la Fuerza, también aplica a aspectos incluidos en el Plan General de Educación del Ejército, respecto a la capacitación en Comunicaciones, Informática y Guerra Electrónica a proporcionar a toda la Institución, norma a cumplimentar por el CAAE.

De esta manera, a partir del mencionado Plan, el CAAE elabora sus correspondientes directivas, definiendo el adiestramiento de todos los Elementos del Ejército y, en este sentido, la Dir Grl Com Info entiende en los procesos correspondientes a sus Elementos dependientes, controlando y supervisando las órdenes recibidas.

Las Comunicaciones en Malvinas

Previo a la Guerra de Malvinas, el Ejército Argentino había adquirido distintos equipos de comunicaciones, alámbricos y radioeléctricos de tecnologías analógicas, los cuales fueron puestos a prueba durante la gesta austral.
Una característica a destacar del material en dotación es que no disponía de medidas de protección electrónica. Esto quiere decir que durante la transmisión de un mensaje por radio, el mismo podía ser escuchado por cualquier operador con un equipo en la misma frecuencia y a la distancia adecuada; lo cual implicaba que eran susceptibles a la interceptación, interferencia, radiolocalización y al ataque electrónico del enemigo.


Los equipos de radio, vulnerables en Malvinas, hoy poseen medidas de protección electrónica, particularmente encriptamiento y salto de frecuencia, lo cual los hace mucho más seguros que en aquella época. Mención aparte merecen distintos desarrollos de equipos realizados por personal de la Fuerza, a la medida de nuestras necesidades
En la actualidad, el avance cualitativo ha sido exponencial, tanto en el equipamiento que se emplea en las operaciones militares como aquel que diariamente posibilita las comunicaciones en toda la Fuerza, el cual se caracteriza por el uso de tecnologías digitales, de informática, satelitales y la adquisición de sistemas de guerra electrónica.


La formación del personal y la doctrina vigente en la Fuerza, han evolucionado en consonancia con los avances introducidos, exigiendo actualización permanente y una especialización aún mayor.
La introducción de la informática en los sistemas de comunicaciones, ha ocasionado una convergencia tal, que gran parte de la capacitación técnica específica del personal se realiza en dicho sentido.


La Gesta de Malvinas puso a prueba al Arma de Comunicaciones, considerando que marcó el bautismo de fuego en operaciones convencionales. Desde el mismo 2 de abril se proporcionó el apoyo a las tropas desplegadas, participando en la Operación Rosario y posteriormente en la defensa de las islas, hasta el cese de fuego del 14 de junio.
Lo expuesto resalta que las comunicaciones en el ámbito específico y conjunto son necesarias desde la paz, tornándose imprescindibles durante las operaciones militares.


Una de las lecciones más importante que dejó la Guerra de Malvinas fue la necesidad de disponer de sistemas de comunicaciones interoperables entre las tres FFAA, disponer de doctrina y procedimientos conjuntos, maximizar la acción militar conjunta y potenciar las capacidades nacionales de investigación, desarrollo y producción para la Defensa, etc.

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Las opiniones expresadas en este articulo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Zona Militar. Credito de las fotos Ejército Argentino.

3 COMENTARIOS

  1. Durante la guerra de malvinas, la totalidad de las comunicaciones de Argentina fueron interceptadas en tiempo real. Incluso UK contrato traductores de español para entenderlas

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