ARA San Juan

Tres años atrás, un 15 de noviembre de 2017, el submarino ARA San Juan reportó por última vez su posición a la altura del Golfo de San Jorge a unas 240 millas náuticas mar adentro. Ese fue el último contacto con el submarino antes de su naufragio.

Durante meses, la Armada Argentina encabezó una búsqueda que contó con la cooperación de varios países en un intento por encontrar al submarino desaparecido. Pero finalmente, fue la compañía privada Ocean Infinity, quién logró localizar al submarino en el lecho marino, a unos 907 metros de profundidad en el Atlántico Sur, a 41 Km de donde se registró el evento hidroacústico por la CTBTO.

Al día de la fecha, los restos del submarino se encuentran custodiados bajo una restricción que prohíbe el paso de buques que puedan de alguna forma alterar la evidencia que yace allí en el fondo del mar.

Los restos son monitoreados por satélite como prueba material de la causa judicial que lleva adelante las familias de los 44 tripulantes del ARA San Juan, que exigen a la justicia, se de con un responsable por el siniestro del submarino.

El buque Seabed Constructor de la compañía Ocean Infinity fue el responsable de localizar al submarino tras relativamente un período corto de tiempo, si se lo compara con los esfuerzos previos de búsqueda realizado por Argentina con recursos propios y de varias otras Marinas que participaron del proceso. Recordemos que el submarino estuvo desaparecido durante todo un año, con el riesgo de que se detuviera su búsqueda de forma definitiva al no dar con ningún indicio de su paradero.

Una reciente declaración de uno de los imputados por la causa del hundimiento del navío, asegura que a 20 días del siniestro se conocía la ubicación del ARA San Juan, gracias a la información que habría brindado el buque chileno “Cabo de Hornos”, pero fue desestimada por las autoridades, por qué el objeto obtenido por el sonar era demasiado pequeño (30 metros de largo) en comparación con el San Juan. Sin embargo, posteriormente Ocean Infinity determinó que la dimensión del ARA San Juan sufrió un achicamiento por efecto de la presión del agua, y que ahora mide 33 metros de largo.

Nueva información que ha estado surgiendo a raíz de la causa judicial, que lejos de traer paz a las familias de los tripulantes, ha contribuido al sentimiento de indignación y tristeza por una pérdida irrecuperable, que según muchos creen, se podría haber evitado.

El ARA San Juan (S-42) era un submarino tipo TR-1700 de propulsión diesel-eléctrica convencional, fabricado por los astilleros alemanes de Thyssen Nordseewerke y puesto en servicio dentro de la Armada Argentina en 1985.

En 2008 se le realizó una Tarea de Media Vida en los talleres de Tandanor con el objetivo de extender su vida útil hasta 30 años. Durante las tareas de Media Vida se le cambiaron los 4 motores diésel MTU de 16 cilindros, y se reparo de forma integral, cada una de las 960 baterías. La obra finalizó en 2011 y se reincorporó a la Armada para el servicio ese mismo año. Pero fue después de muchos tiempo, que el ARA San Juan logró volver al mar para realizar una navegación larga que requería de varias semanas de inmersión. Implicaba, para la tripulación y la Armada, un suceso importante, y el entusiasmo en la nave era palpable, según declararon posteriormente las familias, al describir el estado de ánimo de la tripulación durante la navegación.

El ARA San Juan fue el último submarino de la Fuerza de Submarinos de la Armada Argentina en servicio activo, y hasta la fecha no existen iniciativas para sustituirlo, ni plazos fijados para recomponer la fuerza. Esto supone la pérdida de una capacidad naval invaluable para un país con una plataforma marítima tan extensa.

El tiempo y la justicia determinarán cuales fueron los motivos por los cuales los 44 tripulantes perdieron la vida a bordo del ARA San Juan. Mientras tanto recordemos su valía, y la de todos los miembros de la fuerza que creen en su patria y trabajan día a día, en condiciones no óptimas, para defenderla.

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5 COMENTARIOS

  1. Sería muy saludable para todos los argentinos hacer un seguimiento del juicio y se informe cuando se compruebe el nefasto accionar de los responsables de turno tanto político como de las jerarquías de la armada que ocultaron los hechos,espiaron a los familiares como si fueran mafiosos,cuáles fueron realmente las causas del hundimiento y porque se malgastaron millones de dólares en proseguir una búsqueda en lugares donde sabían que no se encontraba.
    Después nos quejamos de la falta de dinero para las ffaa,después creemos que tenemos autoridades castrenses competentes.
    Si se analiza minuciosamente nos daremos cuenta que todavía tenemos jefes en las ffaa nefastos.

  2. En un página que aborda temas militares y de Defensa, este tema no interesa demasiado.
    Sólo un comentario me precede.
    Tristeza por un nuevo aniversario de la desaparición física de los 44.
    Doble tristeza por el desinterés manifestado…

  3. Realmente si es un tema de defensa y muy importante al que se le ha dado poca difusión para no enlodar a la ARA y ministro de defensa de esa Época.
    A los 20 días se sabía donde estaba hundido el submarino, pero por oscuros y mezquinos intereses (no se podía dejar que un buque Chileno lo encontrase), o la otra opción (que es peor), para hacer negocios millonarios sin importar en lo absoluto los familiares de la tripulación.
    Ojalá la justicia siga su curso y metan presos a los responsables de tan lamentable encubrimiento.
    Mis simpatías y condolencias a los familiares de la tripulación.

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