Comenzada la Segunda Guerra Mundial, el Reino Unido se vió forzado a replanificar sus fuerzas blindadas para los desafíos que suponían los escenarios bélicos del momento. Bajo este paradigma, tomo el diseño del modelo A16, un tanque veloz y barato ideado en el año 1938 por Nuttfield Mechanizations, al que le modificó la cantidad de rodamientos, el blindaje y el armamento instalado. La intención británica era poder reemplazar sus blindados ligeros observando que las fuerzas del eje mostraban ser superiores en la composición de sus fuerzas blindadas.

Con unos 5000 carros construidos, los Crusader sirvieron posítivamente en las campañas británicas en el norte de África frente a las tropas alemanas. Sin embargo, el rápido desarrollo tecnológico de blindados implicó que posteriormente los tanques pasen a tareas secundarias. A partir de las campañas de Africa las unidades Crusader avanzaron en modificaciones estructurales para convertirse en sistemas de apoyo.

Es así que durante el resto del conflicto este tipo de blindados terminó por ser útil como sistemas antiaéreos o como tractores de artillería, comando, etc. a partir de modificaciones en sus bateas y con el agregado de torres especificas para su misión.

En la Argentina

Para 1949, dada la facilidad para incorporar material militar luego de la Segunda Guerra Mundial, la Argentina comienza a recibir distintas unidades del Crusader británico. Si bien no queda clara la cantidad final recibida por el país, se estima una veintena de unidades operando en las filas de la fuerza.

La particularidad que recae sobre la versión argentina, es que las mismas fueron objeto de modificaciones estructurales para conformar con sus bateas distintas baterías de artillería autopropulsada, dotándolos de cañones que ya poseía el país. Ricardo Sigal Fogliani estima esto en su libro «Blindados Argentinos» afirmando que las unidades recibidas fueron transformadas en tractores de artillería adosándoles cañones Schneider, Bofors o Krupp.

El diseño sobre el Crusader de artillería techado fue desarrollado por el Cnel. Bidone, ingeniero militar, quien avanzo con estos sistemas debido a la necesidad de la Argentina de incorporar conocimientos doctrinarios y técnicos luego de finalizada la guerra, en donde la artillería autopropulsada se había mostrado central para acompañar a las fuerzas blindadas.

La vida de los Crusader en la Argentina fue relativamente corta, operando hasta finalizar la década de los 50, década en que comenzó una nueva planificación para incorporar sistemas naturalmente diseñados para la función.

Características técnicas

  • Peso: 19 toneladas
  • Motor: Nuffield Liberty de 340 caballos
  • Largo: 5.99 mts
  • Ancho: 2.64 mts
  • Altura: 2.44 mts
  • Velocidad: 48 km/h
  • Autonomía: 0.97 mts
  • Armamento: Schneider 1928, Bofors 1935 y Krupp de 75 mm

Fotografías

Te puede interesar: T-16 Universal Carrier argentino

¡Apoyanos!

2 COMENTARIOS

  1. Queda demostrado el siempre presente ingenio argentino. Lástima que no siempre ha tenido el acompañamiento de los sucesivos gobiernos.

  2. Excelente articulo…solo me queda una pregunta por hacer…¿todas las unidades incorporadas fueron como artillería autopropulsada ?….
    Saludos

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.