armas nucleares

Estados Unidos dio un ultimátum a Rusia para negociar el destino del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas o Strategic Arms Reduction Treaty (START III) que limita el número de ojivas nucleares que ambas partes pueden tener en su arsenal.

El Tratado nació entre la Federación de Rusia y los Estados Unidos en los últimos años de la Guerra Fría, y el mismo supuso establecer las medidas de reducción y limitación de armas estratégicas ofensivas. En 2010, Barack Obama y Dmitry Medvedev ratificaron el tratado que expira en febrero de 2021.

Ahora Estados Unidos le propone a Rusia que firme un memorando presidencial que consagrará los términos básicos para la extensión del tratado, pero esta firma debe darse lo antes posible, antes de las elecciones presidenciales estadounidenses en noviembre, según afirmó al periódico Kommersant, el enviado presidencial de la Casa Blanca para el Control de Armas, Marshall Billingslea.

Aparentemente, «si la firma no sucede antes», de que Trump sea reelegido, «la tarifa de entrada, como decimos en Estados Unidos, aumentará», advirtió Billingslea y agregó que «si no se alcanza un acuerdo de extensión, estaremos de todas formas muy contentos de poder continuar la modernización de nuestras fuerzas nucleares sin restricciones».

Estados Unidos insiste en que el tratado START actualizado debería incluir a China, que, según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), está construyendo su arsenal a una velocidad récord entre todas las potencias nucleares.

A finales de 2019, el número de ojivas nucleares disponibles en China aumentó en 30 y llegó a 320. Como resultado, China por primera vez en su historia subió al tercer lugar entre los países del mundo en este indicador, superando a Francia. Este último tuvo una reducción de 10 años en el número de ojivas, que asciende a 290. Estados Unidos redujo su arsenal nuclear a 5.800, y Rusia a 6.375. EE.UU. eliminó así 385 ojivas y Rusia 125.

Según el SIPRI, Moscú sigue siendo el líder en el número de ojivas estratégicas disponibles, pero se queda atrás de Estados Unidos, si solo se consideran las ojivas en preparación operativa: 1570 frente a 1750.

Rusia, a su vez, exige que se unan al tratado los aliados estadounidenses, Francia y Gran Bretaña, y que las armas nucleares estadounidenses sean retiradas de Europa. Washington rechaza estos términos. «Ni Gran Bretaña ni Francia están aumentando su arsenal nuclear. China, por otro lado, está desarrollando y desplegando activamente sus armas nucleares», explicó Billingslea.

Por otro lado, Billingslea agregó que las fuerzas nucleares estadounidenses permanecerán en Europa, al igual que los misiles rusos. Dado que Estados Unidos no exige la retirada de ojivas y sistemas de misiles de Kaliningrado.

Ante todo esto, Rusia comentó que las demandas estadounidenses «se sienten como un ultimátum y el Kremlin no tiene la intención de llevar a cabo las discusiones de esta manera», según citó el medio TASS al viceministro de Relaciones Exteriores Sergei Ryabkov.

«Todos estos son ultimátums que reducen la posibilidad de cualquier acuerdo», dijo, y agregó que Rusia «cuidará su propia seguridad de la mejor manera posible, incluso con el desarrollo de fuerzas estratégicas de disuasión. En varias áreas, nuestros desarrollos y logros en la esfera militar son superiores a los estadounidenses, como también se mencionó», dijo Ryabkov.

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