Choque naval en el Egeo: las causas de la tensión actual entre Grecia y Turquía que divide a la OTAN

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El 12 de agosto la fragata turca TCG Kemalreis (F-247) de 3500 t de desplazamiento se vio envuelta en un incidente naval que implico una colisión con la fragata griega Limnos (F451) de equivalente desplazamiento. La nave turca era una de las cinco unidades que se encontraban escoltando al buque de investigación geofísica RV MTA Oruç Reis perteneciente a la Dirección General de Investigación y Exploración de Minerales, organismo dependiente del Ministerio de Energía y Recursos Naturales. El incidente se ocultó por parte de ambas marinas, pero los oficiales y hombres de la marina griega filtraron detalles a los periódicos.

El Ministro de Defensa de Grecia, Nikolaos Panagiotopoulos, felicitó la valentía del capitán de la fragata Limnos. Por su parte el Presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan amenazó con tomar represalias si estas acciones continuaban.

Ambos países se encontraron al borde de la guerra en 1996 por una disputa en los islotes del Egeo que aún continúa. En el año 2017 el espacio aéreo griego fue violado 3000 veces por parte de aviones militares tucos. También prevalece la largo disputa por el estado de Chipre luego de la invasión turca en 1974 que dejó a la isla dividida. La actual disputa se encuentra impulsada por la energía, la seguridad y los derechos territoriales.

El descubrimiento de Israel en 2010 de un campo de hidrocarburos llamado Leviatán debajo de sus aguas a 1645 metros de profundidad que poseía reservas de gas en una cantidad de 450 mil millones de metros cúbicos. En 2015 el gigante italiano Eni descubrió el campo Zohr frente a la costa egipcia. En Chipre se han encontrado tres grandes yacimientos. Los tres países totalizan 2.3 billones/trillones (dependiendo la forma de medida) de metros cúbicos de gas. Este potencial energético no solo mejoraría el suministro de gas sino que promovería la cooperación en la seguridad energética. Actualmente Zohr y Leviatán se encuentran proveyendo gas a los mercado, principalmente en Egipto ha desatado un ola de optimismo para las compañías extranjeras. El gas de Leviatán no solo provee de energía a Israel sino también a Egipto y Jordania, y para el año 2020 se espera un flujo diario de 18.4 millones de centímetros cúbicos desde Israel a Egipto.

Pero la situación sobre los campos que se encuentran en las disputadas aguas del egeo, corren con una suerte distinta. El reclamo griego para que todas sus islas tengan derechos exclusivos de perforación es algo prohibitivo para Turquía porque se encontraría acorralada por un muro formado por el archipiélago de islas griegas. La república separatista en el tercio norte de Chipre reconocida por Turquía también proyecta una zona de soberanía para su explotación. En esas aguas los buques turcos han estado acompañando a los buques de exploración.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía declaró el año paso «Que los que vienen a la región desde lejos, y sus empresas, vean que no se puede hacer nada en esa región sin nosotros». En los últimos años ha emergido una doctrina llamada Patria Azul que busca darle a Turquía el control sobre las aguas del este del Egeo y el norte del Mediterráneo sin contemplar las islas griegas que van desde Samotracia hasta Rodas. También aspira a convertirse a través del gasoducto Trans-Anatolian en un centro de energía entregando hasta 16 mil millones de metros cúbicos por año a Europa y la propia nación. Pero ese gas debería provenir de Azerbaiyán o Turkmenistán pero el primero no tiene la cantidad suficiente de gas y el segundo se encuentra cercado por Irán y Rusia, por lo que no es una opción. Esto deja tres opciones a) Kurdistán Iraquí; b) Israel; C) Mediterráneo Oriental.

En enero, Israel, Grecia y Chipre firmaron un acuerdo para construir un gasoducto submarino de 1900 km para transportar 10 mil millones de metros cúbicos por año a Europa sin pasar por Turquía, pero sus costos y las dificultades geográficas hacen difícil pensar en su factibilidad. Esto ha llevado a la región a organizarse en el Foro de Gas del Mediterráneo Oriental excluyendo a Turquía.

La guerra civil libia es un componente extra a la tensión. Turquía ingresó en este año al campo de batalla para apoyar al gobierno del gna contra los rebeldes de Khalifa Haftar haciendo retroceder a este y sus fuerzas, inclinando el campo de batalla de forma decisiva. Haftar es un baluarte geopolítico para Francia y la petrolera Total mantiene operaciones en los campos controlados por el líder rebelde. Turquía envió armas, tropas y mercenarios al gobierno de Trípoli en enero y también produjo un incidente con una fragata francesa que operaba en las aguas de Libia y se encontraba requisando un buque sospechoso. El precio de Erdogan para este apoyo fue el consentimiento libio aun acuerdo marítimo que refuerza los reclamos turcos superponiendo ambas ZEE y anulando el gasoducto propuesto. Esto produjo molestias en el lado griego e impulsó un acuerdo con Egipto, decisión que obligó a los turcos a enviar al buque de investigación.

Grecia ha emergido como un nuevo aliado de Israel luego del deterioro de las relaciones entre este último y Turquía por disputas en Gaza en 2010. El frente común se encuentra formado por Grecia, Chipre, Francia, Egipto, Emiratos Árabes Unidos e Israel. La forma de poder aligerar la presión sobre sí fue a través de Libia.

Estados Unidos por su parte se ha visto envuelto en una disputa con Turquía por aranceles pero sobre todo por la compra del complejo de misiles ruso S-400 que derivó en la expulsión de Turquía del programa multinacional F-35. En diciembre levantó el embargo de armas a Chipre debido al alineamiento de los intereses chipriotas con ExxonMobil. También comenzó a financiar el entrenamiento militar de la isla y envió un portaaviones a realizar maniobras frente a la isla de Creta.

Pero el mayor problema se encuentra como es habitual en la diplomacia europea. Por su parte Italia y España persiguen la moderación con Turquía, Alemania se encuentra molesta con Grecia por el acuerdo alcanzado con Egipto previa a las conversaciones y Francia busca sanciones duras. Se descarta cualquier acción significativa de Europa como bloque más allá de la expresión de solidaridad con Grecia y Chipre.

El primer ministro Mitsotakis se encuentra comprometido por la facción nacionalista Nueva Democracia de su coalición y Erdogan cuenta con consenso bipartidista en su política mediterránea.

El gobierno griego declaró este miércoles que extenderá sus aguas territoriales a lo largo de la costa occidental de 6 a 12 millas náuticas acorde al derecho marítimo internacional, como una muestra de determinación de defensa de los derechos griegos. Por su parte Italia reconoce este reclamo y firmó un acuerdo con Grecia en junio a cambio de preservar los derechos pesqueros para los barcos italianos. Aun así esta declaración podría quedar solo en eso ya que incluso funcionarios griegos señalaron la imposibilidad de realizar esto sin poner a ambos países al borde de la guerra. La respuesta de Erdogan no se hizo esperar y dejó en claro que  “Quienes quieran enfrentarse a nosotros a costa de pagar un precio, son bienvenidos. Si no, deben mantenerse fuera de nuestro camino».

El Presidente recordó las victoria de los selyúcidas sobre el Imperio Bizantino y advirtió que haría «todo lo que sea política, económica y militarmente necesario» para proteger sus derechos. Y agregó que Turquía tomará todo a lo que tenga derecho en el Mediterráneo u otras regiones, pero dejó en claro que «así como no codiciamos el territorio, la soberanía o los intereses de nadie, nunca haremos concesiones sobre lo que nos pertenece».

En este miércoles Turquía también anuncio un nuevo campo de gas en el Mar Negro que contendría 320 mil millones de metros cúbicos de gas, siete veces lo que importó este país en 2019. Esto despejaría el problema de la energía y eliminaría la presión sobre el déficit de cuenta corriente, revirtiendo la situación llevando al país a ser un exportador neto. Pero aún no se ha brindado información acerca de la viabilidad comercial y la calidad del hidrocarburo.

Por su parte la Ministra de Defensa Florence Parly anunció que Francia participaría de ejericios militares con Grecia, Chipre, Italia y Grecia. También declaró que el Mediterráneo debería ser un lugar de «estabilidad y respeto por el derecho internacional» en lugar de «un patio de recreo para las ambiciones» de ciertos actores, informa FT. Francia ha desplegado un portahelicópteros, 4 aviones de combate Rafale y una fragata.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Heiko Maas advirtió que estaban jugando con fuego y que «cualquier chispa, por pequeña que sea, podría conducir a un desastre». Añadió: «Nadie puede tener interés en eso, y ciertamente no en un enfrentamiento militar entre socios y vecinos de la OTAN».

Desde Malta, el Ministro Evarist Bartolo declaró a FT que «si están en muy malos términos y hay mucha hostilidad, se extenderá al resto del Mediterráneo y añadió también: «Nos interesa, en la medida de lo posible, encontrar formas de reducir la escala y tener un diálogo, por difícil que sea».

En esta semana los Emiratos Árabes enviaron 4 aviones F-16 a una base militar en Creta para un ejercicio de entrenamiento con la Fuerza Aérea de Grecia. El ejercicio duraría solo dos días y fue acordado en la reunión de la semana pasada de ambos ministros de relaciones exteriores.

También la Fuerza Aérea de Egipto se comprometió a realizar un ejercicio militar similar sobre el Egeo.

Sinan Ulgen, presidente del grupo de experto Edam dijo acerca de Erdogan que “Su estrategia es utilizar tácticas de poder duro para demostrar dos cosas. Uno, que Grecia no puede imponer unilateralmente su propio mapa a Turquía y que Turquía reaccionará a esto incluso con la fuerza militar. Dos, obligar a Grecia a sentarse y negociar con Turquía con miras a encontrar un plan de partición equitativa para en el este del Mediterráneo».

El acuerdo marítimo del 6 de agosto ya fue ratificado por el parlamento de Egipto y fue aprobado por la mayoría de los legisladores griegos el jueves por la noche, informó la agencia Reuters.

Anteriormente, la armada turca emitió el último aviso, conocido como Navtex, diciendo que realizará los ejercicios de tiro en el Mediterráneo oriental frente a la costa de Iskenderun, al noreste de Chipre, el 1 y 2 de septiembre. También extendió el trabajo sísmico del buque Oruc Reis al suroeste de Chipre, hasta el 1 de septiembre.

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