A lo largo de las décadas del siglo pasado, la Fabrica Militar de Aviones tuvo períodos muy fructíferos donde se avanzo mucho en materia de desarrollos aeronáuticos, aunque por motivos que serian objeto de un amplio estudio muchos de ellos no pasaron de la etapa de anteproyecto, ensayos en túnel o prototipo de ensayos en vuelo.

En el periodos comprendido entre el final de la segunda guerra mundial y comienzos de los 60, verían la luz los prototipos del caza pesado I.Ae.30 Ñancú, los cazas jet I.Ae.27 Pulqui I e I.Ae.33 Pulqui II, el caza jet ligero IA-37, el transporte ala volante IA-38 y el proyecto del caza bimotor Mach 2 IA-48, muy influenciado por el intercambio epistolar entre el Dr Reimar Horten y el Dr Hans Multhop, quién trabajo en los cazas Convair F-102 Delta Dagger y F-106 Delta Dart y el bombardero B-58 Hustler.

En esta epoca el Dr Reimar Horten presentaría su propuesta para el desarrollo local de un misil de crucero supersónico de lanzamiento terrestre y aéreo, el cual no pasaría de la etapa inicial y los estudios teóricos. En el siguiente enlace se desarrolla la historia de este interesante proyecto:

La Bomba Volante Supersónica del Dr Reimar Horten

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El Pucará, en particular, puede considerarse como uno de los proyectos más exitosos en la historia de la FMA, ya que del mismo se fabricaron más de 100 unidades, concretamente 108 aeronaves de serie más 3 prototipos, se exporto a diversos países – Colombia, Sri Lanka y Uruguay – y no tuvo más éxito en sus ventas al extranjero por diversas causas propias de la estructura interna de la FMA en esos años, cuyo análisis escapa a este articulo.

Podría afirmarse, sin temor a equivocación, que el Pucará fue el único proyecto en toda la historia de la FMA (hoy FADEA) que completó todo el círculo industrial, es decir desarrollo y vuelo de prototipos, producción de aviones en serie, exportación, desarrollo de diversas variantes – que no entraron en producción por distintas causas – y, al día de la fecha, modernización y remotorización.

Hubo dos tempranos anteproyectos, presentados en 1969, y uno posterior, de 1974. Es de este último del que hablaremos en el presente artículo, si bien antes haré una pequeña introducción a los dos anteproyectos de 1969:

Los IA-58 Pucará a Reacción

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El IA-60, fue un temprano intento dentro de la FMA de dotar a la FAA con un entrenador avanzado en la categoría del BAe Hawk y del Alpha Jet, y una plataforma de ataque táctico con posibilidades de crecimiento en sus capacidades.

El posterior IA-63 Pampa era menos ambicioso en su concepción original respecto a las prestaciones, armamento y capacidades de ataque del IA-60. Si bien el IA-60 no avanzo mas allá de los ensayos en túnel, su legado para el programa IA-63, además de la experiencia acumulada, fue el haber marcado el inicio de un único y solido grupo de diseño en la FMA, que luego se consolido con el programa IA-63.

Cuando comencé la investigación que dio lugar a este articulo, como muchos otros, pensaba que el IA-60 era un antecesor del IA-63 Pampa y por esa razón nombre originalmente a la primera versión de este articulo como “Un paso previo al Pampa” pero al momento del análisis y luego de entrevistar a los ingenieros involucrados en el proyecto resulto que el equipo de diseño había concebido al IA-60 como una aeronave de entrenamiento avanzado y combate con el potencial de desarrollo para convertirse en el futuro reemplazo de los Mc Donell Douglas A-4B/C Skyhawk de la Fuerza Aerea Argentina. En el siguiente enlace se desarrolla la historia de este interesante proyecto:

El FMA IA-60

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En 1984, desde el Área Material Córdoba (AMC) se presento a la FAA el diseño conceptual de una aeronave de ataque y apoyo táctico denominada “Avión de Ataque Avanzado” y designada como IA-68.

El IA-68 estaba  evidentemente influenciado por el cazabombardero AMX ítalo brasilero, que comenzó a desarrollarse en 1978 y había volado por primera vez el 15 de mayo de 1984, y sus dimensiones geométricas y configuración aerodinámica eran similares.

Los ingenieros de la FMA consideraba que el IA-68  era el paso lógico a seguir luego del desarrollo del IA-63 Pampa, programa con el cual gracias a la asistencia de Dornier se había logrado obtener capacidades de diseño, ensayos y  tecnología de producción que no se tenían cuando se encaro el proyecto IA-60. El punto de comparación para el IA-68  era el A-4 Skyhawk, aunque se consideraba que el  IA-68  iba a ser superior  desde el punto de vista aerodinámico, estructural, propulsivo y de aviónica, ya que iba a aplicarse en su diseño lo mejor del “estado del arte” de la tecnología aeronáutica de la década de 1980. En el siguiente enlace se desarrolla la historia de este interesante proyecto:

El Avión de Ataque Avanzado FMA IA-68

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5 COMENTARIOS

  1. La verdad que me deprime esta nota. A mediano plazo me parece que el único proyecto viable sería artillar el Pampa para que sea un avión de ataque. Y después desarrollar la parte de los UAV y todo lo que es informática aplicada a la defensa, creo que en eso Argentina tiene ventajas comparativas, al menos a nivel regional.

  2. Una asociación con China, sería la única manera de volver a tener una industria aeronáutica a la altura de las circunstancias. Por si solos no podemos, no por falta de capacidad, sino que son desarrollos en extremo onerosos y que hacen perder la finalidad del proyecto. Al menos en aviones de vanguardia. Siempre tuvimos una pata que nos ayudó, antes fue Alemania y hoy debería ser China.

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