La sociedad del antiguo Egipto estaba directamente relacionada a dos cosas fundamentales el rio Nilo y sus complejas religiones mitológicas, por eso para entender en su magnitud, la implicancia de sus avances en materia bélica, debemos primero, comprender su geografía;

Y su mitología; y su forma particular de gobierno con su Faraón como principal dignatario, sin los cual no podremos entender cómo se desarrollaron sus principales batallas.

El Faraón era el título dado al rey en el Antiguo Egipto por lo que sabemos el primer faraón fue Narmer, denominado Menes, quien gobernó hacia el año 3050 a. C. El último faraón fue una mujer: Cleopatra VII, de ascendencia Helénica, que reinó del año 51 al 30 a. C. Los faraones fueron considerados seres casi divinos durante las primeras dinastías y eran identificados con el dios Horus, que es el Gran Dios que reinó en Egipto antes que los faraones y formó parte de diferentes trilogías, la más importante junto a Isis y Osiris. A partir de la dinastía V también eran “hijos del dios Ra” este Dios era adorado principalmente en Heliópolis. Surgió por voluntad propia del seno de Nun. Es el alma universal manifestada y también el Sol manifestado. Se le consideraba padre del faraón. Durante el día era Ra-Harajte, de noche Atón. Se le representaba con cabeza de halcón.

El río Nilo fue la clave para el éxito de la civilización egipcia, ya que este permitía el aprovechamiento de los recursos agrícolas, el légamo o limo fértil depositado a lo largo de los bancos del Nilo tras las inundaciones anuales significó para los egipcios el practicar una forma de agricultura menos laboriosa que en otras zonas, liberando a la población para dedicar más tiempo y recursos al desarrollo cultural, tecnológico y artístico.

Hasta aquí con esta brevísima reseña pretendemos hacer saber de qué se trataba el Egipto Antiguo como estaba gobernado y cuál era su religión, La vida se ordenaba en torno al desarrollo de un sistema de escritura y de una literatura independientes, así como en un cuidadoso control estatal sobre los recursos naturales y humanos, caracterizado sobre todo por la explotación de la fértil cuenca del Nilo y  de minerales del valle y de las regiones desérticas circundantes, la organización de proyectos colectivos como las grandes obras públicas, el comercio con las regiones vecinas de África del este y central y con las del Mediterráneo oriental y, finalmente, por un poderío capaz de derrotar a cualquier enemigo.

Ya habíamos visto, cuando tratamos “Los Acadios” que aparece el uso de carros, pero tanto estos como los sumerios, que descubrieron como utilizar las ruedas al poder tornear el eje y ajustarlas al mismo, utilizaban ruedas macizas, y eran carros tirados principalmente por onagros (una especie de asno) estos carros eran muy pesados y poco maniobrables,  La solución fue hallada en Persia Oriental, entre el 2000 y 1500 a. C., cuando eliminaron paulatinamente secciones del disco, logrando reducir su peso, hasta desembocar en los que hoy conocemos como “radios”. Los egipcios también conocían esta tecnología y la desarrollaron para sus carros de combate.

El carro de combate es sin lugar a dudas una de las armas más curiosas y famosas de la antigüedad. La idea simple de un carro tirado por caballos que otorgaban la velocidad y un ataque efectivo contra el enemigo fue hecha famosa por los egipcios.

Este carro de combate que fue introducido por primera vez en Egipto durante la ocupación de los Hyksos, en el XVII° siglo a.C., llevando también a la introducción de los caballos y de las armas de la edad de bronce en dicha región. Hasta ese momento el ejército egipcio se concentraba principalmente en la infantería, y para los Hyksos fue muy fácil obtener varios triunfos contra las fuerzas egipcias utilizando los carros de combate. Los egipcios aprendieron la lección y perfeccionaron el carro de combate convirtiéndolo en “la maquina más perfecta del mundo”. Realizada con madera flexible y cuero, más rápida y fuerte y utilizada con mejores técnicas de combate en comparación con carros hechos con madera rígida en la estructura y en las ruedas, mucho más pesadas y difíciles de maniobrar. En los carros egipcios el eje central fue movido desde el centro al final de la plataforma, aumentando la velocidad, estabilidad y capacidades de maniobra.

Partes del eje fueron cubiertas con metal para reducir la fricción entre el eje mismo y las ruedas, (un buje) mientras otras partes fueron también cubiertas con hojas de metal para aumentar la fiabilidad y reducir el peso, al utilizar maderas más ligeras, consistían en dos secciones de madera juntadas probablemente sumergiéndolas en agua caliente por varias horas y luego doblándolas y dejándolas secar. Varios tipos de madera eran utilizados para la producción de estos carros, muchos de las cuales importadas: olmo, fresno para el eje y sicómoro para el estribo. Los rayos de las ruedas eran realizados juntando seis piezas de madera en forma de V, formando una estrella hexagonal pegados utilizando intestinos de ganado que se endurecía cuando se secaba. Las ruedas estaban hechas con varias secciones de madera, cuando el carro no era utilizado, la presión constante de su propio peso deformaba las ruedas. Por este motivo, cuando no se utilizaban, las mismas eran removidas (como en los carros descubiertos en la tumba de Tutankamón). Al no contar con resortes (o amortiguadores) esta arma no era útil para el uso en terreno rocoso, ya que se podía voltear o romper, pero eran el arma ideal para los terrenos planos de Egipto y los países limítrofes.

Con la introducción del carro de combate, el ejército egipcio fue dividido en dos: por una parte, se encontraba la infantería, que contaba con unos 200 hombres por unidad, y por otra los carros de combate, formados por unos 25 soldados de élite montados sobre estos carros. Los carros eran desplegados delante de la infantería para defenderla de los enemigos (que, en sus tácticas, en cambio, colocaban la infantería delante y los carros detrás). Una vez en combate los carros egipcios se lanzaban contra el enemigo seguidos por la infantería, los egipcios colocaban sobre los carros 1 o 2 arqueros que disparaban flechas desde cualquier ángulo y en diferentes direcciones creando caos y confusión en las filas enemigas. logrando una mayor supremacía egipcia en la batalla. La táctica consistía en vencer al enemigo lanzando la mayor cantidad de flechas posibles, contando más en la cantidad que en la calidad del tiro. Estos carros eran también muy útiles para perseguir enemigos en retirada en terreno abierto, utilizando lanzas para alcanzarlos por la espalda.

Los carros de combate ocuparon una parte fundamental en los ejércitos por varios siglos, y permitieron el desarrollo y la expansión del Antiguo Egipto.

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