Con inusitada celeridad la Cámara de Diputados dio el miércoles 20 de noviembre media sanción al proyecto de ley que propicia la creación del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF) con el propósito de financiar un proceso de reequipamiento de las Fuerzas Armadas.

Así se prevé la afectación de una escala de montos que van desde el 0,35 % al 0,80 % de los ingresos corrientes del presupuesto anual consolidado en cuatro años y a mantenerse, para la recuperación, modernización y/o incorporación de material acorde con algunas previsiones de la Ley N° 24.498 de Reestructuración de las Fuerzas Armadas de hace más de 20 años.

El día miércoles 21 pasado se prestó para que en el marco del Seminario “Los desafíos de la Defensa Nacional para la próxima década” organizado por la Comisión de Defensa Nacional de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, prestigiosos académicos se refirieran entre otras cosas, al contenido, propósito y significado del mencionado proyecto.

Vale resaltar que en todos los casos, se escucharon opiniones favorables hacia estas previsiones para el reequipamiento de las Fuerzas Armadas teniendo en cuenta especialmente la situación inédita del desmantelamiento casi completo del parque militar argentino. Algo es más que nada y siempre sería bienvenido teniendo especialmente en cuenta la delicada situación económica actual, pareciera ser la interpretación mayoritaria de los promotores y sus adeptos. “Es lo que hay” dirían otros.

Ya en el año 2010 el Libro Blanco de la Defensa Nacional de la República Argentina propiciaba un presupuesto del 1,5 % del Producto Bruto Interno, cuando desde 2006 se acarreaban con firmeza, presupuestos y devengados en la Defensa Argentina menores al 1% del PBI.

A pesar de lo mencionado, muy lamentablemente el presupuesto de la jurisdicción Defensa continuó siendo consistentemente menor al 1 % del PBI hasta nuestros días con aproximadamente el 0,8 %.

Es importante aclarar que la “función Defensa” del clasificador económico nacional, es decir, aquella parte que se identifica más específicamente con el esfuerzo medido en presupuesto para el Instrumento Militar, apenas alcanza el 0,4 % del PBI.

Vale aquí comparar nuestras decisiones con los actuales gastos sudamericanos en Defensa del 1,6 % del PBI, el objetivo del 2 % de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y el promedio mundial en Defensa que ronda el 2,2 % del PBI (Ref. Nueva Mayoría).

Huelgan las palabras para verificar las diferencias entre el 0,8% argentino con el 1,6 %, 2 % y 2,2 % referenciados. Las proporciones están directamente relacionadas con el esfuerzo que cada país dispone para cumplir la función Defensa, que es una responsabilidad esencial del Estado Nacional consistente en disponer de un sistema de seguridad que en síntesis proteja los intereses nacionales de agresiones externas, contribuya a la seguridad interior y apoye a la política exterior. Constituye la capacidad para decir “no”. La Defensa es la capacidad de disuadir y la de limitar la escalada de quien no quiera cooperar en búsqueda de lo que no quiera resignar a costa del otro. La Defensa es capacidad de negociación. Para los economistas que se resisten a disponer fondos para la Defensa, ésta es un factor mensurado que disminuye el riesgo país.

Ya nadie desconoce en la Argentina y en el exterior el descalabro de la Defensa Nacional. Hay repetidos y drásticos informes detallados elaborados en el ámbito militar al Ministerio de Defensa. En el año 2018 el fiscal Di Lello investigó la situación de la Defensa a instancias de la previsible desgracia ocurrida al Submarino ARA “SAN JUAN” a fines del 2017. “After a significant period of decline, Argentina has ceased to be a capable military force” mencionaba una reconocida publicación de Defensa británica en 2018.

Frente a todo eso, no reaccionamos más que con migajas.

El proyecto de ley tan solo prevé un presupuesto dedicado a equipamiento que recién al cabo del cuarto año llegaría a un 0,2 % del PBI, sin asegurar que frente al 0,8 % del PBI actual se supere en algún momento de los próximos años el inequívocamente inservible presupuesto del 1 % del PBI.

La preocupación por la Defensa de los decisores y los que entienden en el proyecto es tan escasa que no se contempla mejorar el mantenimiento del material existente, incrementar el adiestramiento para incentivar al personal y generar alguna capacidad, conservar la infraestructura y asegurar los servicios indispensables para un mínimo funcionamiento de las Fuerzas Armadas. Al menos, un presupuesto que sirva para justificar hoy su existencia y finalidad principal, como para decir “hagamos algo con lo que tenemos”. Hasta pareciera no haber planes en vigor o en ejecución. Ya no se alude siquiera a la aspiración del 1,5 % del PBI que se consideraba necesario en el 2010.

En síntesis, me pregunto ¿cómo es posible ver con optimismo un proyecto de ley que con el esfuerzo actual del 0,8 % del PBI no asegura superar el 1 % del PBI al cabo de 4 años?

Frente a toda la información disponible, ¿cómo convalidar la parálisis actual por cuatro años o más?

¿Cómo poder aprobar un mensaje estratégico a la comunidad internacional y a los ciudadanos argentinos de incapacidad material y actitudinal que consolida la firme idea de un verdadero desinterés por la Defensa?

En esta situación es altamente probable y previsible que los ciudadanos argentinos y los habitantes de la República Argentina lamentemos nuevamente en el futuro cercano la desatención dada a la Defensa Nacional.

Es tan grave la situación que solo una drástica decisión gubernamental del Poder Ejecutivo en consonancia con el Poder Legislativo podría iniciar la recuperación de las capacidades necesarias para afrontar la protección presente y futura de los intereses nacionales.

Es indispensable llevar a dimensiones razonables el presupuesto asignado a la función Defensa y la jurisdicción Ministerio de Defensa en términos de porcentaje del PBI, así como esa magnitud es tenida en cuenta en el ámbito regional e internacional. Especialmente, frente a la alta incertidumbre de la presente situación y la puja por el poder mundial.

Ante la gravedad de la situación, solo esa decisión sería el signo necesario para transmitir un cambio que llegue a los responsables del gobierno, a todos los ciudadanos, a la propia organización de Defensa, y muy especialmente, a todos los demás actores que constituyen una amenaza a los intereses de la República Argentina, al que ya es su agresor porque usurpa 2.600.000 km2 de jurisdicciones insulares y marítimas circundantes, y a quienes observan las acciones argentinas para decidir su apoyo o ignorancia.

15 COMENTARIOS

  1. Esta claro que existe una clara intención de continuar con la política del desarme. De las Fuerzas Armadas Argentinas en todo su estamento. Es una práctica implementada luego de la Guerra de Malvinas y por los pactos y «Acuerdos de Madrid» de Octubre 1989 y 14 y 15 de Febrero 1990. Desde 1984 a la fecha todo el sistema de defensa de la República Argentina se derrumbó sin solución de
    continuidad. Hoy los sistemas de armas son extremadamente complejos y sofisticados. Por eso exigen importantes recursos. La República Argentina por su tamaño continental y riquezas de ultramar. Necesita estar equipada a la altura de sus responsabilidades, cosa que parecen no entender los políticos de turno.

    • La pregunta es vamos a seguir llorando y quejandonos sentados en nuestras casas, o vamos a salir a protestar frente al Congreso y/o Casa Rosada para que esto cambie? Porque si seguimos haciendo lo que hasta ahora, vamos a estar cada vez peor. Ya quedo clarisimo que los politicos solo piensan en sus propios intereses, lo cual implica pensar en los intereses extranjeros por encima de los intereses argentinos y de los argentinos. Los Congresistas son ALTOS TRAIDORES A LA PATRIA y NO REPRESENTANTES DEL PUEBLO COMO DEBERIAN SERLO Y COMO MUCHOS CREEN QUE SON. Y el PODER EJECUTIVO NACIONAL TAMBIEN SON TRAIDORES A LA PATRIA, CIPAYOS, COBARDES, y en eso NO EXISTE izquierda o derecha, son todos iguales. En cambio, si hacemos lo segundo va a pasar lo que esta pasando en Chile, que Piñera no sabe mas que aprobar para dejar contentos a los chilenos, a ellos tampoco los escuchaban, hasta que empezaron a reclamar, a protestar y ahora se cag… en las patas los politicos chilenos.

    • Total acuerdo. Y pienso que los altos mandos militares tienen mucha responsabilidad por su casi nula capacidad y/o voluntad de liderar ideas políticas de estrategia en defensa. Se mostraron a lo largo de las últimada casi 4 décadas, a todas luces, incapaces de convencer al poder político nacional de alguna idea concreta. Fallaron en asesorar a un funcionariado ignorante y a una dirigencia política que demostró cabalmente que NO LE INTERESA APRENDER de defensa. No saben y no les gusta. Los veo muy apocados a los que sí saben, que son los líderes militares. Si es que los hay, los veo muy de cabotaje.

  2. Y que podíamos esperar con gobiernos zurdos y corruptos que gastan más en alimentar a los vagos con planes sociales que en tratar de mejorar la calidad de vida de los argentinos?.

    Montoneros negros innundos

  3. YO NO ESTOY DE ACUERDO CON LAS IDEAS DE LOS PAÍSES COMUNISTAS, PERO INDUDABLEMENTE EN LA PARTE DEFENSA SON PAÍSES QUE GASTAN LO QUE TIENE QUE GASTAR, A LA ALTURA DE LOS PAÍSES EE.UU., EUROPA, ETC., CREO QUE DEBERÍA CAMBIAR EN NUESTRO PAIS LAS PRIORIDADES EN DEFENSA, SI LE DAMOS REAL IMPORTANCIA A LA DEFENSA DE NUESTRO SUELO, COMO HACEN LOS PAÍSES DE VERDAD O SEGUIMOS EN LAS «ANTÍPODAS», TENEMOS GENTE, CIENTÍFICOS, INGENIERÍOS, MATERIAL Y SOBRE TODO INTELIGENCIA, YA LO DEMOSTRAMOS EN MAS DE UNA OPORTUNIDAD, NUESTROS GENIOS SE VAN O SE LOS LLEVAN OTROS PAÍSES Y NOSOTROS SEGUIMOS DISCUTIENDO QUE ES MAS IMPORTANTE, SIN ENTENDER QUE LA DEFENSA DE NUESTRA NACIÓN DEBE ESTAR ANTE TODO.

  4. Desde mí punto de vista y dado el hecho del alarmante estado de obsolencia y paupérrimo equipamento de nuestras tres armas, nuestro territorio y sus recursos, hace mucho tiempo que están en grave peligro, sobre todo por parte de los Británicos y Chilenos, sin olvidar que Bolivia quiere correr su línea fronteriza, si no lo hizo ya.

  5. comparto totalmente los comentarios con un poco de ideas y reduciendo las becas para vagos y extranjeros se puede realizar las furnas armadas. dejemos de pagar planes y medicina a extranjeros ociosos que odian a la Argentina e invierta mostrar en equipamiento.

  6. Es acertado decir que los fondos del FONDEF son insuficientes, que las décadas de desatención de la defensa conllevó la actual situación de obsolencia de material y pérdida de capacidades militares estratégicas. El tema es que esto hay que analizarlo en el marco de la situación económica actual y futura. Tenemos una deuda terrible, millones de argentinos en la pobreza, una cantidad enorme de desocupación, etc. No creo que ningún gobierno quiera gastarse el presupuesto del estado en comprar todas las armas y equipos que necesitan nuestras FFAA para recuperar sus capacidades, desatendiendo las cuestiones antes detalladas. Esto del FONDEF quisiera considerarlo como un punto de partida hacia la recuperación material de las FFAA, lamentablemente no es suficiente para lograr los objetivos necesarios para poner a la Argentina en poseciòn de las FFAA que necesita.

  7. Mirando el vaso medio lleno, es una medida positiva. Sobre todo en momentos de alta inflacion, donde la necesidad de recomponer los salarios pasa a ser prioritaria sobre cualquier otra necesidad. Esto permitira asegurar la disponibilidad de fondos para inversiones como no se ha visto en muchos años.

  8. Alguien alguna ves dijo esta frase y todo los gobiernos le hicieron caso y continúan bajo esa orden..“La estrategia es debilitar y corromper por dentro a la Argentina, destruir sus industrias, sus fuerzas armadas, fomentar divisiones internas apoyando a bandos de derecha e izquierda, atacar su cultura en todos los medios, imponer dirigentes políticos que respondan a nuestro Imperio.

  9. El análisis es correcto en cuanto a diagnostico pero me atrevo a señalar un pequeño error de concepto.Las FF.AA. no deben equiparse ni intervenir en seguridad interior, como se menciona.Es indudable que no posee capacidad disuasoria y poco defensiva.Ciertamente cuando los últimos 4 años se ha desinvertido en recursos y en no formación de recursos técnicos-el famoso uso del excel- el FONDEF significa un pequeño esfuerzo para volver a donde estaban las FF.AA. en 2015.Pero no olvidemos que hay compatriotas que pasan hambre y ellos requieren de todo nuestro esfuerzo económico, recordando que un Pueblo bien comido puede ser la base de unas buenas FF.AA. Tal vez aquellos civiles que piensen las FF.AA. puedan tener mejores respuestas y darlas desde el poder político,que es el maneja las decisiones sobre nuestros hombres y mujeres de armas.

  10. Si en defensa a partir del 2020 el 2% del PBI y teniendo una idea muy clara del camino a seguir tomaría mas de una década o dos en poder reequipar y reentrenar todos los cuadros de todas las armas. Ahora siendo realistas no tenemos no idea que camino tomar para el reequipamiento, seguimos sancionados por Inglaterra, solo tenemos deuda por donde miremos, no tenemos cuadros idóneos, no tenemos interés en defensa lo cual lleva a que hasta tanto no estabilice la economía y se tenga idea en el camino a seguir la situación va a seguir igual o peor les guste a quien le guste, hagan manifestaciones o lloren

  11. Pregunta a Todos los lectores:
    Todos sabemos de las necesidades imperiosas por reequipar nuestras fuerzas armadas,
    Pero si tuvieses que hacer un listado de priodidades como seria este?

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