Invitados gentilmente por su dirección, Zona Militar pudo recorrer el Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR), hablar con sus protagonistas y observar los trabajos que vienen realizando.

El complejo, inaugurado en 1879 y pronto a cumplir los 140 años, viene desarrollando un crecimiento llamativo en los últimos años, logrando consolidarse como uno de los astilleros predilectos para la reparación de embarcaciones de la región. En ese sentido, su director Jorge Arosa mencionó que gracias a mejoras en los trabajos de planificación, inversión y organización esta sociedad anónima constituida en un 90% por el Estado Nacional y un 10% por sus trabajadores, ha logrado transformar los indicadores negativos de los últimos años para pasar a proyectar importantes ingresos en sus lineas de trabajo de reparación y metalmecánica. A su vez, se ha destacado la labor del personal del astillero, el cual ha recibido certificaciones e instrumental de ultima generación brindando confianza dentro de una tendencia creciente de reparaciones de buques del exterior.

Se deslizó que en años anteriores el complejo venia perdiendo hasta 2 millones de pesos diarios por falta de políticas claras de promoción industrial. Al día de hoy, calculan ingresos diarios en casi un millón por día en función de un creciente ingreso de buques a sus gradas. Para el presente año, proyectan completar trabajos en tiempo y forma en unas 90 embarcaciones, entre buques turísticos, areneros, pesqueros, quimiqueros asi como de la Prefectura Naval Argentina y la Armada Argentina.

Un pilar en la industria naval y la Defensa

En enero de este año Tandanor completo trabajos de reparación en el ARA Bahia Agradable, uno de los avisos que posee la Armada Argentina en su inventario. Los trabajos de reparación incluyeron la puesta a punto de diverso equipamiento ruso sumamente desgastado tras décadas de operaciones. Para esas tareas, el personal del astillero abocado especialmente en la reparación de submarinos fue de gran utilidad debido a su capacidad para trabajar sobre válvulas y maquinaria complejas. En julio de este mismo año el ARA Estrecho de San Carlos fue también sometido a tareas similares a su gemelo y en este caso, con la experiencia adquirida en el buque anterior, los trabajos resultaron mas sencillos.

Otro factor positivo dentro del ámbito de la defensa y la seguridad es la pronta conclusión de los trabajos sobre los guardacostas clase Mantilla. Actualmente se encuentra en proceso de reparación el GC Azopardo, el cual viene siendo sometido a tareas de modernización tanto en sus sistemas de control como los de seguridad de la embarcación. Se estima que el buque regrese al agua para fines del presente año.

Sin embargo, dentro del complejo que incluye al astillero Almirante Storni (proyectado a mitad de la década del 70 para ser un polo de fabricación de submarinos) sobresalen los cascos del corazón del Comando de la Fuerza de Submarinos argentina. Su estructura actual, con ninguna unidad operativa, reposa en las gradas de uno de los predios, donde el ARA Santa Cruz sigue a la espera de fondos para poder completar su reparación de media vida. En misma linea el símbolo de una proyección estratégica nacional que incluía fabricar submarinos TR-1700 recae en los dos submarinos inconclusos, uno al 70% y otro al 30% que demandarían minimamente unos 200 millones de dolares para poder ser completados. Por otro lado, el ARA San Luis, un símbolo de Malvinas por haber realizado un ataque al centro de la flota británica, se mantiene estoico a la intemperie esperando fondos para poder ser convertido en un buque museo.

Tandanor viene demostrando grandes avances de gestión que lo posicionan como un actor a ser tenido en cuenta para la industria naval de defensa. Con tiempos de entrega cumplidos, la capacidad de su Syncrolift, una planta de personal con alto compromiso sobre los trabajos y un instrumental a la vanguardia tecnológica, el astillero posee espacio y capacidades para abordar proyectos de envergadura en el ambito de la Defensa Nacional.

3 COMENTARIOS

  1. Es una pena ver los cascos inconclusos de estos submarinos, que se oxidan inexorablemente. Tandanor no debe quedarse solo con ser un astillero de reparaciones, tendría que encarar la construcciòn de buques nuevos, militares o civiles, pero fabricarlos. Hay que ir por màs.

    • Mientras sigamos votando TRAIDORES A LA PATRIA, CIPAYOS DEL IMPERIO BRITANICO Y DEL ESTADOUNIDENSE, lo que decis va a seguir siendo un deseo, un sueño, hay que votar mejor para que pase lo que vos decis. Es una verguenza que muchos paises de la region desarrollen sus industrias militares, como Chile, Colombia, Peru, etc y nosotros quedemos siempre en la nada

Deja un comentario