El Ejército de los EE. UU. dijo que no tiene la intención de comprar los sistemas de defensa aérea Iron Dome fabricados por Israel, pero puede que tenga que hacerlo, dijo el oficial a cargo de un grupo de misiles.

Durante el verano de este año, el ejército realizó una medida provisional, donde se realizó la compra del sistema, según dijeron las autoridades, con el objetivo de cumplir con el plazo impuesto por el Congreso sobre la defensa antimisiles en la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2019. La misma establece un plazo hasta el año 2023, donde el Ejército tiene la opción de desarrolle su propio sistema o comprar más Iron Dome a Israel.

El sistema Iron Dome es desarrollado por la compañía israelí Rafael en conjunto con Raytheon de los Estados Unidos.

El general Brian Gibson, director del Equipo Funcional Cruzado de Defensa Aérea y de Misiles del Ejército, dijo que la compra se debió a que «no tenían nada», y «necesitábamos alguna capacidad inmediata por encima del nivel táctico. El sistema Iron Domo fue desarrollado para un tipo de amenaza específica y puede lograr cosas realmente maravillosas».

El Ejército ha dicho que comprará más sistemas israelíes sólo si es necesario. «Como una solución duradera a largo plazo, absolutamente no», dijo Gibson sobre Iron Dome, afirmando que la compra adicional fue «fundamentalmente incorrecta» y se opone a «todo lo que estamos tratando de lograr».

El sistema utiliza instalaciones terrestres sin movimiento alrededor de las ciudades israelíes para derribar misiles de corto alcance. «Pretendemos operarlo de manera diferente», agregó Gibson sobre los planes de defensa del Ejército. «Tenemos la intención de operarlo en apoyo de un Ejército en movimiento. No solo será estático».

El Ejército ha concentrado su principal programa de defensa antimisiles, el Indirect Fire Protection Capability, en misiles de crucero y amenazas similares más grandes, a expensas de la defensa contra misiles de corto alcance, similares a los defendidos por el sistema Iron Domo.

El Ejército construyó prototipos de su propio lanzador multimisión, que usa misiles Sidewinder AIM-9X para destruir los objetivos entrantes, pero decidió no avanzar en la investigación.

El Ejército prefiere construir su propio sistema de equipos nuevos y existentes en el Sistema de Comando de Batalla Integrado. En lugar de contrarrestar los pequeños cohetes y misiles que plagan las ciudades israelíes, el sistema sería una plataforma para derribar cohetes, artillería, morteros, sistemas de aviones no tripulados y misiles de crucero.

También requiere una línea de tiempo de desarrollo, dicen los funcionarios. «Lo veo más como una decisión y recomendación a corto plazo, que vamos a tratar de lograr este año», dijo Gibson.

Imagen cortesía de Jim Hollander/EPA-EFE

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