Una posible adquisición de drones del exterior amenaza un plan estratégico nacional

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En un contexto de fuerte crecimiento del mercado de drones a nivel mundial, los requerimientos de la Argentina en ese sentido han suscitado una polémica que se bifurca entre la adquisición en el exterior y la posibilidad de desarrollo y fabricación local.

A mitad del año 2017, la Fuerza Aérea Argentina realizó un pedido de compra por sistemas aéreos no tripulados al exterior con el objetivo de dotar de capacidades versátiles y modernas al poder aéreo nacional. El requerimiento, que se encuentra actualmente en proceso de compra y con un presupuesto devengado para el ejercicio actual, estima un desembolso cercano a los 1.800.000.000 millones de pesos.

El sistema elegido por la Fuerza Aérea Argentina a ser incorporado y desplegado en la base de Chamical (Provincia de La Rioja) es el producido por la firma israelí Elbit Systems denominado Hermes 450. Si bien, desde Zona Militar abordamos la posible incorporación a principio de año en fechas en que el presupuesto era actualizado, los procesos administrativos para su final incorporación han avanzado dentro de los circuitos burocráticos del Ministerio de Defensa poniendo en riesgo un plan estratégico del Estado Nacional en torno al desarrollo, producción, integración y comercialización de este tipo de productos.

La posible compra, que estima un plazo pagadero de 3 años a razón de entre 500 y 700 millones de pesos por año hasta 2023, ha fomentado voces criticas en el pequeño complejo militar-industrial argentino, cuyas grandes y pequeñas empresas sostienen que sepultaría definitivamente los enormes avances que ha hecho el país en el desarrollo de este tipo de productos de valor estratégico.

La Argentina ha logrado desarrollar de la mano de pequeñas industrias y en gran medida de INVAP capacidades que se cuentan en sistemas de control de misión, piloto automático y diversas cargas útiles que tienen un potencial certero para que el país rompa ciertas malas experiencias del pasado con el proyecto mega centralizado del SARA y finalmente se avance en una política científica e industrial sólida. Se menciona que con una inversión similar a la de la compra de los Hermes 450 el país podría definitivamente avanzar en un plan nacional de fabricación de drones que integre el esfuerzo que viene realizando tanto la Fuerza Aérea Argentina, como INVAP y empresas de la talla de Fixview (entre otras) y que ponga a la Argentina como un centro regional en la materia.

El plan de fabricación del SARA surgido bajo un proceso de relevamiento técnico operativo del 2010, que estimaba una inversión de unos 3 mil millones de pesos para fabricar 3 sistemas clase II, 2 sistemas clase III, una estación terrena, blancos aéreos para la Armada, desarrollo de cargas útiles como pods electro ópticos y otras capacidades tecnológicas, sufrío un fuerte parate luego del 2015 por una tendencia muy centralista de la firma INVAP que colisionaba con esfuerzos de otros actores. A partir de la experiencia tomada, se considera que un nuevo plan de fabricación y comercialización de vehículos UAV debe necesariamente contemplar experiencias, fortalezas y talentos de tanto PYMES como de la propia Fuerza Aérea para ubicar a la Argentina como un jugador importante en un mercado que tiende a crecer año a año.

El debate entre comprar en el exterior y desarrollar localmente se vuelve a poner en la vidriera en un contexto económico complejo que no desborda en billetes estadounidenses. A su vez, desliza un eterno debate sobre el esperar, invertir y recibir productos nacionales en estado de arte y comprar capacidades llave en mano del exterior y lamentarse por el costo de oportunidad enorme que le supone al ámbito militar, científico y tecnológico del país. Restará esperar a ver que resolución se toma con la cuestión de los Hermes 450 y si nuestro pais ha adquirido la madurez suficiente como para embarcarse definitivamente en un proyecto estratégico de envergadura habiendo aprendido de los errores del pasado.

9 COMENTARIOS

  1. La nota amarillista del día? Porqué una cosa tiene que cancelar la otra? Además claramente los UAV ¨nacionales¨ están en etapa de prototipo eternamente y tranquilamente pueden estar otra década más en etapa de proyecto. Los Hermes para hoy, los UAVs de la Fuerza Aéria para el futuro si algún día se los terminan de desarrollar y no terminan siendo otra porquería ¨nacional¨ (Fixview importa todas sus cámaras). Es mucho mejor que ¨nada hoy, y un tal vez en el futuro¨.

  2. Cuando el lobby triunfa sobre cualquier tentativa de desarrollo nacional posible,si al menos se propusiera algún tipo de transferencia tecnológica aplicable a proyectos propios podría aceptarse (y esto es lo que hace hoy en día cualquier país con dos dedos de frente), pero no parece ser este el caso como tampoco lo fue el de los OPV franceses. ahora si creen que así por este camino están construyendo capacidades sostenibles en el tiempo y viables para el ejercicio de una soberanía genuina están realmente muy equivocados.

  3. No lo veo mal incorporar tecnología del 1er mundo, pero no descuidar nuestra propia producción. Muchos países que producen sus propios sistemas de armas también incorporan tecnología extranjera, eso enriquece.

  4. Sabemos si la posible adquisición de los UAV de Israel tiene algún tipo de transferencia tecnológica? Hay un plan de producción para los VANT nacionales? Terminaron ya su etapa de homologación? sería bueno saber todo eso. Igualmente es difícil que prospere la compra a meses de un cambio de gobierno y si vuelven los que ya estuvieron por lo general tuvieron buena experiencia con Invap por lo que no daría por hecha la compra ni muerto el proyecto nacional. Hay que esperar a ver como se desarrollan los acontecimientos.

  5. La falsa antinomia «nacional vs. importado» es uno de los factores que ha logrado perpetuar el atraso de nuestra industria en particular. Amas condiciones, nacional e importado, pueden ir de la mano y en este caso en particular atender distintos objetivos en distintos tiempos. En particular la industria de la defensa que se integra a la defensa nacional debe entender y respetar que la prioridad es esta última y no la primera, ambas pueden convivir y potenciarse pero de ninguna forma condicionar o limitar el mandato fundacional del Preámbulo de «proveer a la defensa común».

  6. Coincido com muchos de ustedes ,compañeros,la incorporaciin de los hermes no ,inhabilita el desarrollo del SARA, lo que pasa es que el otro comentario apunta obviamente a la desatinada seguera e incomprencioncion cognitiva , de los dirigentes y encargados del tema ,que seguramente propondran una desafectacion por descarte de el desarrollo Argentino ,en vias de ahorrar fondos adujendo que es imposible hacer las 2 coaas ,como dicen ustedes mas arriba seria muy bueno tener los hermes y seguir afianzando nuestro proceso tecnologico a traves de estos desarrollos,que mas adelante nos dotaran de tecnologia simil a las de las paices industrializados y con toda la cadena y ciclo de produccion de UAV,para el problematico siglo 21.

  7. Sería irrisorio pensar que con la capacidad con la que fabricamos el Pampa o modernizamos al Pucará no podamos fabricar nuestros propios UCAV o drones con aplicación militar. Hay mucho de nuestro material de defensa que podría desarrollarse dentro de nuestras fronteras contándo también con la adquisición de tecnologías nuevas del exterior sin necesidad de comprar todo el elemento.

  8. No sería raro que se privilegien sistemas extranjeros por encima de los nacionales. Dejar de lado nuestros proyectos de VANT sería un gran error, sería ponernos en dependencia tecnológica frente a otras naciones en lugar de producir nuestros propios productos, emprender nuestro propio camino. De darse, sería la historia de siempre de la Argentina. Hay un gran panteón de oportunidades perdidas, de proyectos que se malograron en favor de productos extranjeros. Es necesario apoyar la investigaciòn y el desarrollo de tecnologías de punta y no contentarnos solo con vender limones a los EEUU.

  9. Es dable comprar lo que no podes fabricar, pero si tenés proyectos nacionales en marcha, hay que apoyarlos. No es malo hacer nuestros propios armamentos, alguna vez lo hicimos y no nos fue mal, aunque hoy muchos van camino a perder su esencia, tal como el Pucará, convertido hoy en un león herbívoro, fisgoneando desde el cielo en lugar de lanzarse al ataque y llenar de plomo a los enemigos de la Patria. Al menos no están, todavía, en los museos y monumentos en las BAM.

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