Hace 45 años, allá por 1974, el estado de la flota de submarinos ya era un tema de preocupación entre los decision makers. Por supuesto que la inquietud pasaba por otro lado. Existía la intención de maximizar las capacidades submarinas, hoy en cambio no podemos decir lo mismo, ya que como bien sabemos, la tragedia del ARA San Juan, dejó al Comando de la Fuerza de Submarinos de la Armada Argentina, sin unidades operativas.

Esta mañana se desclasificó un documento secreto que proponía un Plan Nacional Naval Militar de construcción de unidades submarinas. El mismo presenta un sucinto informe sobre el estado de los submarinos y su visión para el futuro. 

El documento en cuestión data de 1974, con fecha del 28 de marzo y dirigido al Poder Ejecutivo en carácter de secreto, fue emitido por el Comandante General de la Armada Argentina, y en ocho aspectos fundamentales, el autor enumera el estado de la flota y sobre cómo la industria naval argentina, de la mano de TANDANOR, podría haber explotado un recurso valiosos para desarrollar una capacidad estratégica, anhelada tanto en 1974, como hoy.

El documento secreto comienza informando que «el actual estado de las unidades de submarinos serán obsoletos a breve plazo«, salvando al ARA «Salta» y ARA «San Luis», submarinos que habían sido incorporados hacía poco tiempo. Por consiguiente, afirma que los anteriormente mencionados submarinos habrían sido requeridos para su venta por un país amigo. Y agrega que, el ARA Salta ya se encontraba en tentativas para concretar la operación de venta.

En el punto seis, se refiere al ofrecimiento del astillero alemán HOWALDTSWERKE DEUTSCHE WERFT – firma de origen de los submarinos de reciente incorporación -, de asociarse con la Armada Argentina para el aprovechamiento de los esfuerzos ya realizados por TANDANOR S.A y la Armada Argentina, logrando así reducir costos, y «acrecentar la capacidad operativas de las nuevas unidades mediante diseños más modernos acorde a nuestras necesidades«.

La propuesta permitía impulsar a la industria nacional otorgando la posibilidad de realizar una próxima serie de submarinos íntegramente en Argentina, proporcionando un aumento de la mano de obra nacional, el uso de materiales y tecnología argentina, en asociación con la firma alemana.

Carácteristicas de la próxima serie de unidades propuestas por el Documento oficial desclasificado en 1974

Posteriormente, habla del costo estimado de la implementación de 250 millones de pesos por seis unidades, bajo un cronograma de 10 años, e insta a tener en cuenta las fluctuaciones de la moneda nacional.

Se aprueba Decreto «S» 768/1974 el 5 de agosto

A raíz de este documento, se prosiguió al Decreto S 768/1974, que acaba de salir a la luz, donde el Plan Nacional Naval Militar de construcción de unidades submarinas es aprobado un 5 de agosto de ese mismo año.

El Decreto desclasificado habla de la importancia de la promoción de la industria naval y de la necesidad de fomentar un despegue tecnológico que permita la liberación de la dependencia con el extranjero. Se perseguía con este decreto, lograr la autonomía para desarrollar el Poder Naval argentino como un pilar fundamental para la Defensa Nacional.

También se consideraba que TANDANOR podía accionar como un gran proveedor de recursos submarinos para la Armada Argentina y para otros países amigos. Demanda que ya existía, y que Argentina podía explotar. Para ello, el decreto ordena otorgar el crédito correspondiente para cumplir con el Plan Nacional Naval Militar y poner a disposición las instalaciones del astillero.

Asimismo, se autorizó al Mindef a «contratar y/o asociar los TALLERES NAVALES DÁRSENA NORTE (TANDANOR) S.A.C.I.M., con una firma del exterior con experiencia en la construcción de submarinos, para la implementación en la República Argentina de un astillero apto para la construcción de esas unidades navales, a cuyo efecto, en todos los casos se adoptarán los recaudos necesarios para mantener la preeminencia del Estado Nacional Argentino en el capital y poder de decisión», (Artículo 6°).

Lamentablemente, una vez más, me toca escribir sobre ambiciones y expectativas no concretadas. Pasaron 45 años y la realidad dentro de la Armada Argentina y la Industria Naval argentina, es muy diferente de lo que se esperaba. Sin embargo, que no haya sucedido aún, no quiere decir que no se pueda implementar en el futuro. Impulsar la industria naval nacional debería atenderse, no sólo como una cuestión estratégica, sino también como una política pública que podría traer grandes beneficios para el país.

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8 COMENTARIOS

  1. Impecable nota,un lujo leerla srta Olivera
    Y siempre la tristeza nos deja un nudo en la garganta donde otra generación desaparece sin ver arrancar al pais

  2. Hay un absoluto desinterés de la mayoría de los políticos argentinos por mejorar el presupuesto de las Fuerzas Armadas. Juegan por «el que nunca va a pasar nada» hoy no estoy tan seguro de esto. Cuanto más vulnerables somos más chances le damos al que se atreva.

  3. Es tal cual, señores. Leer esto emociona, cómo hace 45 años habían políticos argentinos que todavía pensaban en la defensa del país, en la independencia tecnológica y política, en fortalecer la industria naval militar, para esta gente TANDANOR no la había que dinamitar. Lamentablemente esto quedó en un hermoso proyecto. La vuelta a la democracia trajo una clase política que desdeñó la importancia de la defensa del país, creyendo que a los militares había que tenerlos cortitos, sin medios como para levantarse nuevamente contra la democracia. Esto nos ha llevado a un estado de indefensiòn que es muy difícil de revertir en el mediano plazo. Es conmovedor ver que una generación atrás pensaba realmente en la grandeza de la nación custodiando sus mares.

  4. Si se hubiese llevado acabo lo que se proponía hoy tendríamos submarinos y una industria naval pujante en cambio gracias a los políticos tenemos todo en decadencia, el país endeudado por cifras astronómicas y 40 % de pobres, menos educación, menos salud, más desempleo y la lista sería larga, conclusión : los políticos son lacras que solo miran sus intereses y no el interes supremo de LA PATRIA!!!!!!!!!!!!!!!!!.

  5. Pienso que nuestra fuerzas armadas, deben contar con las mejores armas, y que el desarrollo de la Industrai naval de Argentina, es de vital importancia, para la defensa de nuestra soberania. No obstante la situacion internacional con posibles cambios hegemonicos, es compleja, en un mundo multipolar, se pretende recrear la hegemonia Unipolar. Espero que nuestras Fuerzas armadas, puedan lograr no ser usadas, para la defensa de intereses foraneos, o para guerras con paises hermanos, y que en algun horizonte, no muy lejano, por su capacitacion, no solo para el manejo de armas, sino tambien politicamente, socialmente, y en relaciones internacionales y estrategias inteligentes, se transformen en un instrumento de defensa de nuestra independencia en la autonomia politica

  6. Estos hechos son de un tiempo cuando Argentina se perfilaba para ser un gran pais, lider en Latinoamérica. Ese lugar hoy lo ocupa Brasil. Nosotros en cambio seguimos en caída libre. Ni para republiqueta estamos. Yo nos definiría como un simple territorio ocupado.

  7. Fui parte de este proyecto y su ejecución hasta su desviase, nos capacitamos en Alemania, y se trajo tecnología muy moderna para ese entonces, hoy leo la exelente nota y se me ayuda la garganta, y me preguntó como existimos como país todavía después de tantas idas y vueltas. I

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