Estados Unidos ha abandonado el Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio luego de 32 años de su implementación. A raíz de eso, Rusia ha decidido abrir la mesa de discusiones para evitar una «carrera armamentista desenfrenada», dijo el presidente del Kremlin, Vladimir Putin.

El pacto data de 1987 y fue abandonado la semana pasada por la administración Trump tras argumentar que Moscú no ha cumplido con el acuerdo durante años. Por su parte, Moscú acusa de los mismo a su contraparte. El acuerdo prohíbe todos los misiles y lanzadores balísticos y de crucero de alcance intermedio desde tierra.

Este lunes, en un discurso, Putin dijo que Rusia no será el primero en desplegar misiles que fueron prohibidos bajo el tratado INF, pero prometió responder si el Pentágono lo hace. La retirada de Estados Unidos, agregó, podría conducir al «caos sin reglas, restricciones y leyes».

«En nuestra opinión, las acciones de los Estados Unidos, que condujeron a la terminación del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio, inevitablemente implicarán el debilitamiento de toda la arquitectura de seguridad global, incluido el tratado de armas ofensivas estratégicas y el Tratado sobre el No proliferación de armas nucleares«, dijo Putin.

Putin dijo que está convencido de que las fuerzas estadounidenses ya han comenzado la producción de armas que fueron prohibidas por el tratado.

«En caso de que haya información confiable de que Estados Unidos haya completado el desarrollo y comenzado la producción de estos sistemas, Rusia se verá obligada a lanzar un desarrollo completo de misiles similares», dijo Putin. «Todas nuestras acciones serán de naturaleza reactiva, ojo por ojo». Asimismo afirmó que «si Estados Unidos colocan sus sistemas, nosotros haremos lo mismo».

Las naciones nórdicas han comenzado a monitorear los movimientos de Moscú en la península de Kola, que es donde la Flota del Norte de Rusia se encuentra desplegada.

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