Hace prácticamente un mes, desde ZONA MILITAR, dábamos la noticia sobre la firma del contrato que FAdeA materializó con la República de Guatemala, para la adquisición de las aeronaves IA-63 Pampa III.

Una excelente noticia que como bien expresó en su momento Antonio Beltramone, presidente de FAdeA, la venta significó un hito histórico para el país, poniendo a la industria argentina como una capaz de exportar tecnología de complejidad.

Sin embargo, la felicidad duró poco, y a solo unos días de la celebrada firma, llegaron noticias desde Guatemala anunciando que la situación se complicaba y que la venta podría no suceder. Dejando al proceso de adquisición entre FAdea y el Ministerio de Defensa de Guatemala, completamente paralizado.

El problema surgió, cuando la Contraloría General de Cuentas de Guatemala, emitió una carta notificando al Ministerio de Defensa de Guatemala que la pretensión de la cartera de adquirir dos aeronaves Pampa III bajo Convenios de Cooperación suscritos entre la República Argentina y la República de Guatemala, no estaría regulado en el ordenamiento legal vigente, específicamente en la Ley de Contrataciones del Estado. Alegando que la adquisición no había sido previamente aprobada por el Congreso de la República de Guatemala, y como consecuencia no tiene fuerza de Ley; sugiriendo asimismo, a desistir del actual procedimiento para la adquisición de las dos aeronaves PAMPA III y cumplir con el ordenamiento jurídico vigente.

Actualmente, con el procedimiento paralizado, el Ministerio de Defensa Argentino sigue analizando la situación, sopesando sobre que va a suceder con la adquisición de dicho equipo militar.

Recientemente, el vocero del Ministerio de Defensa, Óscar Pérez, anunció que el proceso entre Guatemala y Argentina aún no ha finalizado, y que persiste la necesidad de reforzar la seguridad del espacio aéreo guatemalteco, además de afirmar que no existe ninguna otra opción que ofrezca las ventajas que otorgó el sistema argentino. Así el vocero continuó diciendo que «la forma de adquirir estos aviones no será a través de una licitación, pues la Ley de Contrataciones no contempla esta figura».

Miguel Ralda, ministro de Defensa, aseguró que la adquisición de los Pampa III está más que justificada puesto que la cartera lo considera como un asunto urgente, ya que la seguridad en el espacio aéreo guatemalteco es primordial por la amenaza que representa el crimen organizado. En la actualidad, la fuerza utiliza «narcojets».

Para Guatemala, la incorporación del IA-63 Pampa III, significa el mejorar la capacidad de control de flujo de drogas que ingresa al país.

3 COMENTARIOS

  1. La realidad es que no somos un país fabricante de armamento, lo que pueden producir nuestras industrias son material para nuestras FFAA y de carácter ligero, significa que lo que se puede invertir no es para comercializar y obtener alguna diferencia, más bien es para nuestro uso privado, lo que implica un gasto necesario pero real.

  2. Cómo en cualquier otra industria ligada a grandes costos fijos operativos; la exportación de productos de oportunidad es una forma excelente de potenciar su producción y solventar gastos. Tiene que ser fomentada y aprovechada para facilitar el apertrechaje interno.

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