La transferencia de submarinos usados de la Marina de Brasil a Argentina, anunciada hace una semana en Buenos Aires, sigue siendo una idea incierta.

Los oficiales brasileños sostienen que, si la iniciativa prosperará, abarcaría sólo dos unidades, probablemente el S-30 Tupi, de 1989, y el S-31 Tamoio, de 1994. Son modelos leves, de 1.440 toneladas, 36 marineros, 61 metros, armados con torpedos y minas pesadas. Los submarinos brasileños necesitan pasar por una extensa y prolongada reforma.

Imagen Marina de Brasil

El documento bilateral destaca sólo “el estudio de la posibilidad de transferencia de submarinos IKL de la Marina de Brasil a la Armada Argentina” en su ítem “g” (Profundizar la cooperación binacional en el área de submarinos convencionales, incluyendo la posibilidad de reparación, mantenimiento y construcción y el estudio de las posibilidades de transferencia de submarinos IKL de la Marina de Brasil a la Armada Argentina.) No trata de plazos. Fuentes locales aseguran que la entrega podría involucrar a todos los cuatro IKL-290/1400 empleados por Brasil hace unos 30 años.

Clase Tupi

La Clase Tupi es la clase que corresponde a los submarinos de diseño alemán U-209-1400 construidos para la Marina de Brasil por el astillero Howaldtswerke Deutsche Werft (HDW) en Kiel y el Arsenal de Marina de Río de Janeiro.

Imagen Leandro Bastos

Situación actual:

El S-30 Tupi, embarcación más antigua de la clase y único que está operativo en el Comando de la Fuerza de Submarinos (ForSub).

El S-31 Tamoio y el S-34 Tikuna- están en PMG (Período de Mantenimiento General) y deben terminar dicho proceso para el 2020.

El S-32 Timbira y el S-33 Tapajó esperan su PMG (Período de mantenimiento general) sin fecha para comenzar.

Imagen de portada: Marina de Brasil

10 COMENTARIOS

  1. No puedo creer q le compremos submarinos usados a países del 3 mundo y el costo de ponerlo a punto se qui va ser una locura demuestra el poco interés x nuestra defensa lo única opción es o reparar los nuestros o compilar a Alemania nuevos no se para Ahí te estos insectos

  2. Aún sigue siendo una incógnita que va a pasar con los submarinos TR 1700 que están a medio hacer en el astillero Domecq, se supone que uno de ellos estaría al 70 % y llevan décadas parados. Necesitamos recuperar parte de la fuerza de submarinos y alguna vez tenemos que conseguir algo de mejor calidad, los submarinos brasileños U 209 son más antiguos que los Tr 1700 alemanes que teníamos licencia para fabricar acá.

  3. El Salta se compro en el 71. O sea tiene casi 50 años. Y se escandalizan por un submarino del año 96. Aparte es un 209 1400, mas grande que los 209 1200

  4. @L

    A veces es mejor tragar el orgullo

    El “país de tercer mundo” posee 5 submarinos Type 209/1400, 1 Scorpéne finalizado y más 3 en construcción, además de un nuclear en el futuro.

  5. Yo considero que es un gran avance de cooperación con Brasil, es un logro de política exterior importante, pues no tenemos la capacidad monetaria para comprar nuevos submarinos. Con esto, podemos proteger los dos litorales marítimos conjuntamente en un mundo que cada vez es más incierto. No vendría mal que se pusieran las pilas para que tengamos los U 209 1400 que son submarinos que hasta hace poco se producían, (Egipto compro varios) y los Tr 1700 Ara Santa Cruz y Ara Santa Fe terminado. para 2025. Con un poco de voluntad política podríamos tener una buena flota de submarinos entre 4 a 5 mínimos, como deberíamos tener.

  6. Dicen q estan modernizando las fuerzas armadas,, trajeron aviones de descarte de francia y ahora submarinos chatarra de brasil…..

  7. Si ya en el pasado fabricamos submarinos , porque ahora volvèr atras, que por algo los dieron de baja, terminen el que esta en los astilleros Domeq Garcia / Tissen y demos mano de obra y tecnologia los argentinos,
    fabricabamos materiàl ferroviario, barcos , aviones a reacción, tractores, etc
    Ahora compramos chatarra al Imperio del Brasil, que nos robo milis de kilometros cuadrados de las Misiones ….. que pasa …. ya no estàn de moda los libros de hitoria …… no al enemigo noooo …. !!!!

  8. Buenas tardes .,estaría bueno ., dentro de las posibilidades que tiene la argentina que se empiesen a fabricar en el país ., pero el astillero domecq .,quedó tanto tiempo abandonado que ya es de la prehistoria al igual que el río Santiago que digamos recién ahora se está activando y que tuvieron que especializar hasta a soldadores .,en una época argentina fabricaba motores para barcos .,si podemos fabricar satélites en el instituto balseiro . porque no submarinos ,aviones ,.lo que pasa .,que estos yanquis quieren controlarnos .en la época del pocho Perón se iso un avión a reacción se mando un mono al espacio .,ay bochos en el país .,aguante argentina viva el partido federal viva don Juan Manuel de Rosas

  9. De la letra del documento firmado por Macri con el capitao, no se asegura la transferencia de los submarinos. Es conocida la oposición de la oficialidad naval brasilera. De cualquier forma, es de creer que la última palabra sería del capitao. Si el tema no prospera, Bolsonaro puede ampararse en la letra del documento: “posibilidad”, “estudio”, no significan la seguridad de alguna transferencia. De darse, habrá que ver la conveniencia técnica y financiera de la reparación de los submarino, de pique, de menor capacidad que los TR-1700. Deberían tomar alguna decisión sobre los submarinos a medio terminar, si no los piensan poner a punto y dejarlos oxidarse, que los vendan como chatarra naval y con la plata que se compren alguna lancha para la armada.

  10. Brasil de ninguna manera constituye un “enemigo”. Es un concepto arraigado en nuestra conciencia popular, pero carente de realidad actual. Es un concepto que responde a una realidad geopolítica que fue superada cuando ambos países recuperaron sus respectivas democracias. Es como pensar que Francia y Alemania, que fueron acérrimos enemigos (y no de palabra) continuaran recelándose actualmente. La historia sirve justamente para evolucionar, para mejorar en el futuro; es imposible pretender saber hacia donde nos dirigimos si no conocemos de donde venimos. La historia no es una nota nostálgica del pasado, ni queda estancada en el tiempo, si bien es cierto que muchos conceptos permanecen largo tiempo en la conciencia popular, como las palabras “imperio del Brasil”, “enemigo”, etc. Brasil quizá haya producido este acercamiento pues necesite a Argentina para conformar algo más que un acuerdo aduanero (el Mercosur). Es importante que sea Brasil quien proponga novedades, pues tiene con qué tirar del carro, por decirlo de alguna manera. Estamos de acuerdo con la visión y conceptos de Carlos. Este acercamiento constituye por sí mismo un gran avance y un éxito de la política exterior de ambas naciones. Para Brasil es MUY importante que el proyecto Prosub se lleve a cabo exitosamente, pues no se trata solamente del reemplazo de algunos submarinos anticuados por otros modernos. Es un plan a largo plazo cuyo objetivo, en coordinación con la FAB, pretende incorporar de pleno a Brasil en el S.XXI al exclusivo club de las naciones con autonomía armamentística. Digo autonomía y no autosuficiencia, pero igual es una aspiración muy alta en este mundo en el que van quedando muy pocos resquicios para aquellos que pretenden tomar sus propias decisiones y no verse comprometidos en cuestiones que afectan a alguno de los grandes bloques de intereses geopolíticos, y en el caso de Brasil a EE.UU que es con quien mantiene los lazos más fuertes. Quizá por ello tanto los proyectos de la FAB (Grippen) como de la MdoB (Skorpène) son europeos. Evidentemente Brasil no desea caer en la dependencia absoluta de EE.UU, amén de su cooperación en otras áreas (Embraer, AT-29, etc.). Quizá el acercamiento brasileño a Argentina responda a la necesidad de conformar un bloque regional de cooperación militar, pensamos, empezando por el arma submarina, pues como dijimos, Brasil pretende llevar adelante el Prosub a buen puerto, y su mayor objetivo es poseer un submarino nuclear de diseño y fabricación nacional, incluyendo el reactor nuclear. Argentina no posee submarinos operativos (sólo dos inactivos), pero posee instalaciones que se podrían recuperar (Río Santiago, Domecq García) y al menos dos submarinos TR-1700 a medio construir (el Santa Fe está completo en un 70 %). Si se incorporan dos unidades ex brasileñas, el mantenimiento debería hacerse en Argentina (según informa el artículo) y esto implicaría el retorno a la actividad de numerosos técnicos especializados que quizá podrían ser tentados para trabajar y constituirse en un núcleo de capacitación, y la posibilidad de concluir la fabricación de esos submarinos a medio construir, además del remozamiento de las naves brasileñas. Queda en el tintero el aspecto tecnológico más allá del técnico. La posibilidad que el incremento de actividad en esta área tan sensible de la defensa nacional otorgara la vuelta a la operatividad del arma submarina, es quizá, la mejor noticia de la cooperación con Brasil, sea con naves ex brasileñas, con propias o con ambas. Pero cooperación no es integración. Si Brasil pretende integración, deberá incluir soporte técnico y tecnológico para completar la transferencia de buques anticuados y necesitados de mantenimiento. La financiación es otro aspecto a considerar y no se ha mencionado. La integración debería implicar la cooperación en materia tecnologica, si se pretende crear un polo industrial especializado en construcción de submarinos en un eje Brasil-Argentina (si es que éste acercamiento brasileño tiene semejante proyecto en mente). Si ello existiera, así como una fuerte presencia de submarinos en las armadas de ambos países, otorgaría mayor peso a la opción de la propulsión nuclear en Sudamérica, pues nos imaginamos que cuando el proyecto brasileño de construir un submarino nuclear abandone el terreno especulativo para pasar al concreto, encontrará enormes presiones y oposición por parte estadounidense. Además, Argentina posee la suficiente experiencia y desarrollo tecnológico en materia de reactores nucleares híbridos, como para cooperar con Brasil y desarrollar un reactor capaz de ser instalado en submarinos. Esa capacidad alcanza inclusive para permanecer dentro de los parámetros establecidos por el Tratado de No Proliferación Nuclear del que ambas naciones son firmantes, y que exige que el combustible de Uranio utilizado en tales reactores no supere el 20 % de enriquecimiento. La tecnología de pastillas y paletas que utiliza Argentina como combustible en lugar de otros más tradicionales, como barras refrigeradas por agua pesada a presión, podría producir un tipo de reactore híbrido nuclear-eléctrico de tamaño compacto y bajo peso capaz de ser instalado en cascos de submarinos medianos o pequeños, tales como los Skorpène o TR-1700. Estas capacidades abrirían para Brasil y Argentina un mercado potencial enorme de marinas con recursos menores a las grandes potencias, deseosas de obtener submarinos nucleares a precios razonables. Francia (con la clase Rubis) ha realizado submarinos de ataque nucleares compactos y Rusia ya está proyectando submarinos de este tipo para el mercado de la exportación, así que su concreción es totalmente posible. Quizá nuestros aportes sólo sean elucubraciones carentes de realidad y totalmente imaginarios, pero podría tratarse asimismo de un futuro posible. Sea como sea, la propuesta integradora proviene de Brasil, y los problemas con EE.UU serán bien reales cuando pretenda concretar su proyecto de submarino nuclear. Eso no será fantasía.

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