Fuentes chinas indican que los programas J-11D y J-20 compiten por la supremacía.

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Las imágenes recientes del Shenyang J-11D en imprimación de fábrica sugieren que el programa no se ha cancelado y que la producción del tipo podría continuar. Fuente: CFTE / Weixin

Puntos clave

  • El programa del caza J-11D de China parece estar en curso y progresando
  • El J-11D ahora puede estar efectivamente en una lucha contra el programa J-20 por obtener fondos

Dos grandes cazas chinos, el J-11D y el J-20, parecen competir por la prioridad en el financiamiento, a pesar de que las dos plataformas parecen tener misiones claramente diferenciadas, según la información reciente proporcionada a Jane por fuentes chinas.

Algunos de los detalles de estos programas han salido a la luz a través de un documental especial producido por el CFTE (China Flight Test Establishment o Establecimiento de Ensayos en Vuelo de China) en la base aérea de Xian Yanliang. La película se estrenó para celebrar el 60 aniversario de la fundación de la instalación. El documental mostró tomas en primer plano del Shenyang J-11D aún en imprimación de fábrica y lo describió como «uno de los últimos aviones en pasar con éxito por el programa de pruebas de vuelo estatales». De manera prominente, mostrar el J-11D de esta manera es una clara señal de que el programa no se ha cancelado, como se rumoreaba anteriormente, y que la producción de esta versión ampliamente modernizada del J-11 seguirá adelante, según fuentes de la industria china.

Las mismas fuentes habían declarado anteriormente que los continuos costos combinados de las pruebas y la finalización del diseño del J-11D y de la configuración del caza furtivo de la J-20, que fue diseñado y construido por los rivales de Shenyang en Chengdu Aerospace en la provincia de Sichuan, fue en parte por qué se creía que el avanzado J-11D, el que sería el equivalente chino del Su-35S, estaba en la lista de cancelaciones.

Otra razón por la que se pensaba que el J-11D estaba en peligro era la idea de que el equipo de diseño de Shenyang parecía tener otra tarea más apremiante: el desarrollo de una variante embarcada del caza multiusos de quinta generación del FC-31. Varios informes anteriores han declarado que la necesidad de un caza con capacidad de operar desde portaaviones para reemplazar uno de los productos más antiguos de Shenyang, el J-15, es cada vez más pronunciada.

1 COMENTARIO

  1. Las cosas en China no suceden como en el resto del mundo desarrollado. Pero la astucia milenaria del país de los dragones crea situaciones desinformativas para que el mundo occidental, especialmente en EE.UU, asi lo crean. China posee una economía centralmente planificada, lo que determina que Shenyang y Chengdu no compitan en China como lo hacen Boeing y Lockheed-Martin en EE.UU. A veces un proyecto se genera en un grupo industrial y luego se produce en otro (como sucedió con el J-7, derivado del MiG-21), o bien un nuevo desarrollo tecnológico nace en un centro de investigación, y luego se asigna su desarrollo y producción al centro fabril más adecuado. Obviamente que existen rivalidades, pero en ellas el prestigio tiene más influencia que las razones puramente económicas, tal como ocurre en occidente.

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