Los Estados Unidos poseen, sin lugar a dudas, una de las  Fuerzas Armadas más poderosas del mundo, seguida de cerca, por su homólogo ruso. Sin embargo, para el presidente estadounidense, Donald Trump, poseer el dominio terrestre, aéreo y marítimo, ya no es suficiente. Sino, que ha declarado recientemente, que considera imperioso alzar la apuesta y llevar su dominio militar al espacio.

Si, así es, y no se trata de un segmento quitado de alguna película de ciencia ficción, sino de la misma declaración realizada por Trump el lunes pasado, cuando en una reunión de la Casa Blanca del Consejo Nacional del Espacio, dijo que cuando se trata de defender a Estados Unidos, no es suficiente con solo tener una presencia estadounidense en el espacio; sino que debemos tener el dominio estadounidense en el espacio.

Y la propuesta es clara. La idea es establecer una Fuerza Espacial como la sexta rama de las Fuerzas Armadas” y que esta sea totalmente independiente de la Fuerza Aérea, pero a la vez “igual”.  

Acorde a lo declarado por Trump, la orden ya ha sido emitida al Departamento de Defensa y al Pentágono, quienes deberán iniciar de inmediato el proceso necesario para establecer dicha Fuerza Espacial en el futuro próximo. Será, que tal vez, el Ejército estadounidense se aburrió de los conflictos terrestres y sueñe con batallar guerras galácticas al mejor estilo Avengers.

La guerra del futuro

Ante esta decisión, la administración de Trump enfrenta mucha oposición, incluso en dentro de su propio partido, no obstante, muchos especialistas y el mismo Departamento de Defensa, defienden la propuesta alegando que por naturaleza el espacio es un dominio de guerra”, por el cual es lógico y vital “que nuestro ejército mantenga su dominio y ventaja competitiva en ese dominio.

Por otro lado, el sentido de otorgar  independencia a la sexta fuerza supone un gran retroceso en los intentos por integrar las capacidades de combate del país; a lo que el Secretario de Defensa James Mattis, respondió que la misma representaría un “enfoque más estrecho e incluso provinciano de las operaciones espaciales”.

Pero, ¿qué problemática enfrenta Estados Unidos en el espacio?

La respuesta es clara: Los satélites. La mayoría de los equipos de comunicación y navegación dependen de los satélites que operan desde el espacio, y por consiguiente, es justo suponer que, eliminar o hackear un satélite, será el escenario que los adversarios tratarán de dominar en las llamadas guerras del futuro.

Desde la perspectiva ofensiva, estos activos se convierten fácilmente, en apetecibles targets y escenarios de conflicto para los enemigos de siempre: Rusia y China.

El General David L. Goldfein, jefe de personal de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, considera que las primeras batallas espaciales tardará solo unos años en aparecer, por lo que considera que el Pentágono debe poner en marcha todo lo necesario para poder afrontarlas. A lo que alegó que “ya se encuentran en marcha la construcción de satélites armados o asesinos” por parte de ejércitos enemigos; y que las mismas, representarán una verdadera amenaza en el espacio e incluso podrían disparar hacia la Tierra.

Fuerza Espacial: Una buena idea en la década equivocada

Algunos especialistas han destacado que la idea es buena, pero que carece de sentido en esta década, dado que las capacidades estadounidenses en el espacio son casi inexistentes.

Jeff Schogol, corresponsal del Pentágono, considera que, a menos que Estados Unidos pueda asegurarse una colonia permanente en la Luna, o comience a construir plataformas espaciales con armamento, discutir sobre la creación de una Fuerza Espacial suena demasiado ambicioso.

Por otro lado, el astronauta de la NASA Mark Kelly, alegó que la idea era simplemente tonta, ya que, “el Air Force Space Command ya cuenta con esa responsabilidades desde hace tiempo. Ese es su trabajo”, señala, y agrega, “¿Que sigue?, movemos submarinos a la 7ma rama y lo llamamos la fuerza bajo el mar?”.

Rusia promete una respuesta dura si Estados Unidos pone armas en el espacio

A pesar de la controversia, Rusia tomó el asunto bastante en serio y aseguró que si Estados Unidos lleva armas al espacio, violando el tratado internacional que limita las actividades militares en el espacio, ellos y otros estados, “deberán dar una respuesta dura para garantizar la seguridad global”, dijo Viktor Bondarev, presidente del Comité de Defensa del Consejo de la Federación.

El Tratado sobre el espacio exterior de 1967 fue firmado originalmente por los Estados Unidos, la URSS y Gran Bretaña y el mismo prohíbe el despliegue de armas nucleares y otras armas de destrucción en masa en el espacio ultraterrestre, e incluso,  limita el uso de la Luna y otros cuerpos celestes con fines militares.

Al contrario de lo que muchos puedan llegar a imaginar, la militarización del espacio podría estar más cerca de lo que creemos. El peligro que se presenta allí es legítimo y genera un espacio para que quienes puedan, busquen de alguna manera, contrarrestar esa amenaza. Pero también revela un recurso extraordinario que permitiría el dominio global, sobretodo si nos centramos en la actual influencia estadounidense sobre el cielo, el mar y la tierra.

En épocas de la Guerra Fría, el mundo fue testigo de la carrera espacial entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, y sus intenciones de militarizar el espacio. Sin embargo, afortunadamente, la tecnología no pudo ponerse al nivel de las expectativas y los proyectos eventualmente se diluyeron. Pero, tal vez Trump las reviva. 

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