Una vez más se aproxima la estación seca estival y el Estado Argentino sigue sin disponer de medios aéreos propios para lidiar con los voraces incendios que suelen azotar gran parte de la región andina, patagónica y pampeana. Un reciente informe brindado por el secretario de Protección Civil de la Nación confirma que durante el verano 2018 los incendios forestales podrán causar grandes problemas debido a ciertas condiciones climatológicas que se darán entre los meses de diciembre y marzo. El funcionario mencionó que “…habrá un 50% menos lluvias que lo que hay en la zona habitualmente y se incrementará en cinco grados la temperatura media, lo cual es mucho para la región” y que “Todo esto se verá agravado por la predominancia de vientos del oeste que baja la humedad, mientras que habrá matorrales bajos ya que venimos de un invierno con bastantes nevadas, lo que será un fácil combustible para las llamas”

Cabe recordar que a inicios de 2017 se registraron innumerables focos de incendio en las provincias de La Pampa, Buenos Aires, Río Negro, Neuquén, donde arrasaron con centenas de miles de hectáreas.

Walter Ceballos inspeccionando uno de los kits hidrantes durante su visita a Coulson Aviation

Pese a que el principal medio para combatir los incendios forestales es la prevención, y que el peso de su lucha recae en los distintos cuerpos de bomberos, contar con los medios aéreos adecuado es un paso más para fortalecer las capacidades del Plan Nacional de Manejo del Fuego. Sin embargo se debe aclarar que helicópteros y aviones hidrantes constituyen una herramienta adicional, pero de ninguna manera son una solución mágica para este flagelo. Basta ver los recientes incendios en California, EEUU para apreciar que, pese a la enorme cantidad de medios disponibles, la situación se puede tornar incontrolable cuando las condiciones son desfavorables.

En febrero de este año, tanto el Ministerio de Defensa como el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable acordaron aunar esfuerzos para la modificación de algunos de los C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Argentina a los fines de dotarlos de capacidad hidrante, trabajo que se debería de concretar en la FAdeA «Brigadier San Martín». El interés del MinDef no cesó ahí, realizando sendas visitas técnicas a los fines de interiorizarse en los sistemas que ofrecían las empresas Coulson Aviation y Beriev respectivamente.

Beriev Be-200, uno de los modelos de hidrantes evaluados.

La propuesta de la empresa canadiense incluyó la provisión del kit RADS-XXL, el cual exige la modificación de la aeronave portante. Debido a las limitaciones técnicas y presupuestarias (escasa flota de C-130, costos para retornar al servicio al TC-68/TC-65, costo aproximado del kit más Hercules adicional cotizado en u$s50 millones de dólares), la oferta fue desestimada por las autoridades argentinas.

Similar suerte corrió el interés por el hidrante ruso Be-200, producto perteneciente al Complejo Científico-Técnico de Aviación Beriev de Taganrog. De acuerdo a lo informado oportunamente por Sputnik, se habría firmado una carta de intención para adquirir tres unidades. De las negociaciones, que se realizaron durante el Paris Airshow 2017 , participaron el por entonces secretario de Logística y Coordinación de Emergencias del Ministerio de Defensa de Argentina, Walter Ceballos, y el director general del TANTK, Yuri Grudínin.

El Plan Nacional de Manejo del Fuego, ahora dependiente del Ministerio de Seguridad, deberá afrontar una compleja situación en los próximos meses. Solo queda esperar que las condiciones mejoren y que el personal y medios disponibles no resulten desbordados.

Una imagen icónica de los incendios a comienzos de año.

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