Por primea vez en suelo chileno, en las costas de Talcauhano, se llevó a cabo el ejercicio naval bilateral CHILEMAR VII integrado por la Marina chilena y el Comando de Rescate Submarino (Undersea Rescue Command o URC) de la Marina de los Estados Unidos.

Las 365 personas que participaron del ejercicio combinado en el Golfo de Arauco, tuvieron que lidiar con largar jornadas de trabajo, desafíos logísticos y barreras idiomáticas para desarrollar con éxito el ejercicio conjunto.

CHILEMAR VII se diseñó con la intención de señalar la interoperabilidad que existe entre el sistema de rescate submarino de la Marina de los Estados Unidos y los submarinos chilenos. Sin embargo, durante seis años consecutivos, el mismo se realizó en suelo estadunidense, en las costas de California.

Pero en este 7mo encuentro, el Comando de Rescate Submarino viajó hasta el sur para participar del ejercicio y trajo consigo 70 toneladas de material de rescate y salvataje. El equipamiento fue trasladado vía aérea y terrestre hasta la Base Naval de Talcahuano y desde ahí fue embarcado en los diferentes buques destinados para el ejercicio.

CHILEMAR VII duró 4 días y contó con varias fases operativas. Para las misiones de rescate y salvataje se utilizaron el  SS “O’Higgins”, el Buque Científico “Cabo de Hornos”, el OPV “Piloto Pardo” y el ATF “Lautaro”, además de una Lancha de Servicio General (LSG) y un Helicóptero de la Segunda Zona Naval, junto a la Unidad de Rescate y Salvataje de la Marina estadounidense.

El simulacro de rescate y salvataje consto de la búsqueda de un submarino siniestrado posado en el fondo del mar.  A bordo del AGS-61 “Cabo de Hornos” se inició la búsqueda y una vez localizado éste se aproxima a su posición para efectuar el rescate de la dotación. El buque de rescate se posiciona en la misma posición del  submarino hundido pero en superficie y desde allí bajar los vehículos de rescate,  la campana y buzos de alta profundidad.

Durante el tiempo que duró el ejercicio bilateral, los tripulantes de ambos países compartieron el día a día de largas jornadas de extenuante trabajo intercambiando experiencias y fortaleciendo los lazos de fraternidad y cooperación.   A pesar de las barreras lingüísticas, la tripulación supo coordinar maniobras y ejercer sus roles a la perfección sin complicaciones.

El ejercicio conjunto bilateral CHILEMARVII fue considerado un éxito por ambas Armadas, sobre todo para la Armada chilena que, dada su colaboración continúa con la US Navy, pudo mantener una capacitación continua para mantener la capacidad de dominio ante siniestros que puedan involucrar el hundimiento de un submarino.

En esta oportunidad, la Armada de Chile, pudo poner a prueba por primera vez en su territorio, todas sus capacidades de rescate y salvataje ubicándose en una posición de vanguardia frente a otras Marinas regionales.

La posibilidad de participar y presenciar de primera mano cómo opera la URC, unos de los mejores comandos de rescate de submarinos del mundo y el único en toda la Marina de los Estados Unidos, es sin duda un logro que hay que reconocerle a los chilenos.

La Comando de Rescate Submarino posee un tiempo de respuesta de 96 horas y equipamiento de primera para llevar a cabo la difícil misión.  En la actualidad,  más de 40 países operan alrededor de 440 submarinos en todo el planeta.

Es por ello que estar preparados para futuras eventualidades es una decisión inteligente, sobre todo cuando se necesita garantizar la  supervivencia de vidas humanas.  Estimular la cooperación internacional para el desarrollo de ejercicios conjuntos de esta índole marca el compromiso y garantiza la seguridad de tripulaciones enteras.

 

 

 

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