Por Carlos Borda Bettolli.

Desde hace algunos años distintos ejércitos han planteado, desarrollado y continúan perfeccionando el concepto de unidades altamente móviles con el objeto de constituirlas como sus fuerzas de despliegue rápido.  Pese a que en los últimos conflictos se ha hecho hincapié en fuerzas mas protegidas, y por ende menos móviles, la aparición de nuevas amenazas (así como las ya presentes) ha obligado a desarrollar estrategias y tecnologías a los fines de hacerles frente.

 En las últimas décadas hemos visto surgir un incontable número de vehículos de combate blindados a rueda (VCBRs), muchos de los cuales nacieron con el propósito de ser una alternativa a las pesadas fuerzas blindadas, en su gran mayoría herencia de la guerra fría. Llamativamente muchos de estos VCBR, que habían nacido con el concepto de movilidad en mente, tendrían que adaptarse a las amenazas que fueron surgiendo en los últimas contiendas (principalmente operaciones contrainsurgencia en terreno no permisivo), en especial a los tan temidos dispositivos explosivos improvisados (IED). La respuesta inmediata no fue otra que aumentar la protección de estos VCBRs, generando una notable merma en su movilidad con la consiguiente pérdida de su valor táctico. Similar suerte correrían los vehículos tipo MRAP (ver artículo previamente publicado) e incluso vehículos medio/ligeros como los HMMWV, G-wagon, etc. los cuales recibirían distintos paquetes de blindaje. Como resultado de contar con estos vehículos demasiado grandes y pesados, inapropiados para el terreno y necesitados de un importante soporte logístico, se generaría una significativa brecha en lo concerniente a la movilidad en los escalones más bajos, la cual sería absorbida en muchas ocasiones por el infante a pie.

Operador TOE norteamericano montado en su ATV debidamente militarizado. Imagen: USMC.
Operador TOE norteamericano montado en su ATV debidamente militarizado. Imagen: USMC.

Sin embargo, y tal como viene sucediendo desde hace décadas, ese nicho vacío sería aprovechado para la introducción de vehículos tácticos ultra-ligeros (UTV), los cuales incluyen cuadriciclos/sexticiclos (ATV) y los LTATV side-by-side . Pese a que en el pasado algunos ejércitos contaban con vehículos del tipo mulas mecánicas (con algunas características similares a los LTATV)  la tendencia actual se ha inclinado por incorporar vehículos recreacionales todo-terreno civiles o en su defecto sus descendientes directos debidamente militarizados. Su capacidad para ofrecer movilidad a los niveles tácticos más bajos sin la necesidad de un tren logístico complejo son sin duda unas de sus principales ventajas.

A lo hora de analizar los vehículos ultra-ligeros es necesario tener en cuenta que los mismos constituyen una plataforma de movilidad y no de maniobra, ideal para fuerzas aerotransportadas, asalto aéreo y Tropas de Operaciones Especiales (TOEs). Sin duda existe la tentación de dotar a los UTV con equipos de comunicación y montajes para ametralladoras pesadas y medias, sin embargo dichas modificaciones deberían limitarse a funciones muy particulares, tales como plataforma de apoyo de fuego  o comando y control para las TOEs. Pese a sus limitaciones en cuanto a protección y potencia de fuego, los UTVs han demostrado su valía en combate en múltiples funciones tales como exploración, patrulla local y de flanco, maniobras de bloqueo y persecución, evacuación médica, transporte y apoyo logístico. Una de las principales ventajas de este tipo de vehículo la constituye su flexibilidad ante la necesidad y exigencias de la tropa.

Algunos de los factores favorables que inciden a la hora de operar UTVs son:

– Su capacidad todo terreno, la cual los hace aptos para desplazarse por distintas superficies  (barro, nieve, grava suelta, etc), tanto planas como onduladas o con inclinaciones importantes. Esta habilidad no solo le permite ser desplegados en zonas que carecen de infraestructura vial sino que gracias a ello mejora sus posibilidades de supervivencia al evitar avenidas de aproximación cubiertas por el enemigo o zonas susceptibles de IEDs/minas.

–  Gracias a sus dimensiones reducidas, no solo gozan de una inmejorable transitabilidad en espacios reducidos (urbanos, bosques, monte) sino que también les permite ser transportados (internamente o en eslinga) por helicópteros del tipo CH-47 Chinook y CH-53 Super Stallion o en el  convertiplano V-22 Osprey.

–  Con su alta velocidad, reducido tamaño y a su baja firma sonora, los UTV ganan en sigilo, resultando difícil su rastreo e identificación.

Como todo vehículo, los UTV también presentan ciertas deficiencias. La principal de ellas es su vulnerabilidad ya que carecen de blindaje alguno, tanto para hacer frente a IEDs, como fuego enemigo directo e indirecto. Otro de los riesgos es la exposición de sus tripulantes, tanto al medioambiente como a lesiones en caso de accidente. Por último, su acotado espacio puede resultar un limitante, especialmente en lo referido a medios de comunicación, transporte de equipo y combustible. Cabe mencionar que los ATV con capacidad para un solo tripulante presentan un defecto adicional, ya que la conciencia situacional del conductor se ve seriamente afectada al tener que estar concentrado en múltiples detalles a la vez.

En continua evolución.

 Remitiéndonos a los últimos años, el uso de UTVs no ha dejado de extenderse. Tanto unidades de combate como de soporte logístico han hecho y hacen un amplio uso de los mismos, pero sin duda ha sido en la comunidad de las TOEs donde han encontrado mayor acogida. Como ejemplo cabe recordar que fueron los ODA pertenecientes a los Boinas Verdes norteamericanos los que los probaron en combate cuando, ante la falta de medios de transportes durante la ofensiva de la Alianza del Norte contra los Talibanes, recibieron LTATVs John Deere M-Gator. Tampoco resultaría extraño que TOEs de distintos países adoptaran con el tiempo ATVs inicialmente y, a medida que estuvieron disponibles, los LTATV side-by-side.

ATV John Deere Gator utilizado en Afganistán. Imagen: US Army.
ATV John Deere Gator utilizado en Afganistán. Imagen: US Army.

 La gran mayoría de estos vehículos fueron adquiridos siguiendo el método de compra conocido como Commercial of-the-shelf , esto es directamente a sus representantes comerciales civiles sin modificaciones o especificaciones militares. Sin embargo, luego de los despliegues iniciales y con la experiencia ganada en el terreno, los usuarios de los ATV y LTATV irían realizando sus correspondientes feedbacks a los fabricantes a los fines de obtener vehículos cada vez más acordes a sus requerimientos.

Algunos de ellos fueron:

– Capacidad de transporte interno en MH-47, MH-53 y CV-22.

– Capacidad de carga de 550kg y 600kg para versiones 4×4 y 6×6 respectivamente así como la adición de racks, canastas y cajas de transporte.

– Alcance de +75 kilómetros.

– Controles de manejo estándar (volante en lugar de manubrio) y protección anti-vuelco.

– Cinturones de seguridad de 4/5 puntos.

– Neumáticos tipo run-flat

Con el tiempo se verían en servicio gran cantidad de modelos pertenecientes a conocidos fabricantes del mercado civil, entre ellos el ya mencionado John Deere, Kawasaki, Yamaha, Polaris y Cam-Am. Algunos de ellos serían destinados a unidades de soporte y apoyo logístico, como los M-Gator,  Kawasaki Mule y Polaris Ranger. En lo que respecta a ATV, los más populares resultarían los Polaris Sportsman en sus configuraciones 4×4 y 6×6, principalmente en las TOEs. Su empleo iría desde exploración, inserción de operadores en terrenos altos, rápido movimiento e inserción de tiradores especiales, evacuación sanitaria y enlace. Y en ciertas ocasiones, como plataformas de apoyo de fuego gracias a montajes para ametralladoras medias y lanza granadas automáticos.

 El principal beneficio de los vehículos ultra ligeros se apreció en su capacidad para extender el alcance y maniobrabilidad de las patrullas desmontadas, allí donde vehículos de mayor porte como los MRAP e incluso HMMWV/G-wagons no podían ingresar. Su alta velocidad y capacidad todo terreno también les permitiría establecer y desplazar posiciones de bloqueo próximos al objetivo, constituyéndose en los medios ideales para capturar instalaciones que exigían cubrir grandes distancias.

En este contexto comenzarían a entrar en servicio los primeros LTATV side-by-side, del tipo Kawasaki Teryx y Polaris RZR en sus versiones de 2 tripulantes. La principal ventaja sobre los ATV radicó en su segundo ocupante, viéndose beneficiado no solo por el par de ojos adicional sino por el lógico poder de fuego que aporta el tirador de más. También se vería incrementada la capacidad de carga, con el consiguiente crecimiento en alcance y poder de fuego.

 Pese a lo descripto, hay que recalcar que los ATV y LTATV han demostrado serias limitaciones. La principal de ellas sin duda es su escasa protección, la cual gana mayor importancia ante la idea vigente de reducir o no sufrir bajas. Esta reticencia es una de las razones por la cual a los vehículos ultra ligeros les ha costado encontrar acogida en fuerzas convencionales mientras que en las TOEs su empleo requiere un riguroso análisis previo a su despliegue.

 También han demostrado ser plataformas que exigen un mayor entrenamiento, tanto para su empleo como para su mantenimiento. Diversos problemas surgidos en campaña generaron por momentos una baja disponibilidad de los vehículos así como accidente operacionales. En informes librados por distintas fuerzas se recalca la necesidad de entrenarse en distintos ambientes geográficos particulares a los fines de que los operadores ganen la mayor experiencia posible en su operación.

La experiencia en el terreno no solo fue moldeando los requerimientos operativos y la forma de operar los UTVs sino que también fue determinando cuales eran los modelos que mejor se adaptaban a las exigencias de la tropa. No resulta llamativo que algunas empresas civiles hayan tomado nota de estos detalles, destacándose entre ellas Polaris Defense. Subsidiaria de la popular firma Polaris (especialista en vehículos todo-terreno ligeros para recreación), Polaris Defense se encargaría de desarrollar las versiones militares de los conocidos modelos Ranger, Sportsman y RZR. La evolución de este último terminaría en el actual LTATV MRZR-4.

MRZR-4, una opción de movilidad.

Prototipos del MRZR-2 y MRZR-4. Imagen: Polaris Defence.
Prototipos del MRZR-2 y MRZR-4. Imagen: Polaris Defence.

 Descendiente directo del RZR SW, el MRZR-4 nace de un requerimiento directo realizado por el Comando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos (USSOCOM) hacia el mercado civil a los fines de proveer a sus operadores con un LTAVT.

 En 2012 Polaris Defense presenta los primeros prototipos del MRZR en sus versiones de 2 y 4 plazas, los cuales fueron evaluados por el USSOCOM. En el 2013 y 2015, el comando de operaciones especiales cerraría sendos contratos con la empresa de Minneapolis para que esta provea los LTATV por un lapso de 5 años.

 El MRZR-4 es un LTATV de diseño convencional (motor al frente, habitáculo de tripulación al medio y compartimento de carga en la parte trasera) 4×4, con capacidad para transportar 4 personas (6 si se reemplaza la caja de carga trasera por 2 asientos adicionales). Propulsado por un motor naftero de 4 tiempos Polaris PROSTAR 900 de 875cc, el mismo cuenta con 2 cilindros de 4 válvulas, cárter húmedo y diseño aligerado que le proporciona 88hp y permite alcanzar velocidades de hasta 96 kilómetros por hora (limitado por la carga). También cuenta con una transmisión de variable continua y con sistema de inyección electrónica.

 La suspensión delantera es de tipo A de brazo doble mientras que la trasera cuenta con brazo reactor de tres eslabones, ambas con un recorrido de 31.5 centímetros. Los amortiguadores son Fox Podium X 2.5.

Dimensiones:

Largo: 3,59 metros.

Alto: 1,52 metros (con jaula anti-vuelco colapsada)

Ancho: 1,87

Distancia entre ejes: 2,72 metros

Despeje: 28,6 centímetros.

Peso: 867,3 kilogramos

Dimensiones caja trasera: 85,7cm largo, 116,2cm ancho y 52,1cm alto (capacidad para 2 camillas).

Capacidades:

Carga útil: 680,4 kilogramos

Capacidad de carga rack frontal/caja: 226,8 kilogramos.

Tripulantes: 4 (se pueden sumar 2 asientos más en la caja de carga trasera)

Capacidad de remolque: 680,4 kilogramos.

Combustible: 27,4 litros.

 El equipo de abordo incluye cuatro butacas independientes dotadas con arneses de seguridad de 4 puntos (sistema de liberación rápida). El sistema de conducción es convencional (volante y pedales) disponiendo el conductor con un tablero equipado con indicador digital, velocímetro, odómetro, tacómetro, cuenta kilómetros, cronómetro, reloj, indicador de combustible y control de luces led (con opción IR). El acompañante cuenta con un agarre símil manubrio.

Paracaidistas norteamericanos se movilizan en un MRZR-4 durante maniobras en Polonia. Imagen: US Army.
Paracaidistas norteamericanos se movilizan en un MRZR-4 durante maniobras en Polonia. Imagen: US Army.

 Entre los distintos accesorios con los que cuenta son: malacate, rack porta bidones, para-golpes delantero y trasero, apoya armamento (tipo horqueta) así como afustes extensibles para ametralladoras y ganchos para transporte en eslinga. El auxilio es similar a los neumáticos, del tipo MOAPA AT/26 X 9-14 DWT.

 Sin duda el MRZR-4 es una plataforma adecuada para las TOEs bajo ciertas condiciones pero ¿por qué unidades de infantería lo están incorporando? Tal como mencionamos, a nivel mundial (más específicamente el US Army y el USMC) la tendencia se está inclinando por formar fuerzas de despliegue muy rápido. En el caso del US Ar, la Fuerza de Respuesta Global (Global Response Force) estará compuesta por unidades aerotransportadas las cuales deberán enfrentarse a distintas situaciones incluidos complejos escenarios del tipo anti-acceso / negación de área (A2AD).

 Las fuerzas aerotransportadas deberán lanzarse a decenas de kilómetros de sus objetivos a los fines de evitar la amenaza antiaérea. Esa distancia entre la zona de aterrizaje y el blanco deberá ser cubierta bajo condiciones para nada favorables, ya que los paracaidistas una vez en tierra deberán organizarse, marchar (preferiblemente bajo el amparo de la noche) y atacar antes del amanecer.

 Es aquí donde entra el concepto de la movilidad ultra ligera, ya que al contar con vehículos del tipo MRZR-4, los paracaidistas cambian su dinámica al pasar de una velocidad de marcha de 4/5 kilómetros por hora a una de 60/70km/h, con todo lo que ello significa (menor desgaste, mayor sorpresa, etc).

Es por ello que la 1st Brigade Combat Team “Devil Brigade” de la 82nd Airborne Division viene evaluando desde hace varios meses 33 MRZR-4. Habiéndolos puesto a prueba en distintos ambiente geográficos, la unidad los empleó en ejercicios de carácter más complejo, como fueron Anakonda 2016 (Torun, Polonia) y Swift Response (Hohenfels y Grafenwoher, Alemania), los cuales incluyeron despliegues desde el continente norteamericano hasta Europa, lanzamiento, marcha y simulación de combates.

 Según se pudo saber, los LTATV MRZR se comportaron más que satisfactoriamente en el territorio europeo, otorgándoles a los paracaidistas la capacidad de avanzar a gran velocidad y maniobrar dentro de zonas boscosas.

MRZR-4 de la 82nd Airborne Division durante su despliegue para el ejercicio Anakonda 2016. Imagen : US Army.
MRZR-4 de la 82nd Airborne Division durante su despliegue para el ejercicio Anakonda 2016. Imagen : US Army.

 Mientras los VCBR Stryker del 2nd Cavalry Regiment se tuvieron que limitar a operar desde caminos de ripio, los MRZR avanzaron por los bosques, asegurando los flancos de la columna blindada y desalojando a la OPFOR (Fuerza de Oposición) antes de que esta pudiera montar sus ataques. El objetivo es ganar experiencia en este tipo de plataforma (de cara al programa GMV) e incorporar unas 300 unidades como solución interina.

 Similar concepto maneja el Cuerpo de Infantería de Marina de los EEUU, ya que el 3rd Batallion, 5th Marines está evaluando los nuevos MRZR-4D (similares al MRZR-4 pero impulsados por un motor turbo-diesel) como su futuro UTV que constituirán el elemento terrestre perteneciente a las compañías reforzadas de los equipos de desembarco.

 Su empleo tiene en mente hacer frente a múltiples operaciones de tipo expedicionarias dispersas a lo largo y ancho del globo, siempre de cara a la creciente amenaza A2/AD.

El MRZR-4 en el Ejército Argentino.

El Ejército Argentino incorporó en el año 2015 un lote de 39 MRZR-4 provistos por el representante local de la empresa norteamericana. Los vehículos fueron distribuidos entre el Regimiento de Asalto Aéreo 601 (Buenos Aires), la IV Brigada Aerotransportada (Córdoba), más específicamente al Escuadrón de Exploración de Caballería Paracaidista 4 “Centauros del Aire” y  la Agrupación de Fuerzas de Operaciones Especiales. Cabe mencionar que la fuerza ya contaba con cierta experiencia en ATV y LTATV, en parte gracias a los Polaris Sportsman y Ranger respectivamente, incorporados hace algunos años a unidades de inteligencia (e incluso se podría mencionar al VELA, función que hoy cumpliría el MRZR)

Polaris MRZR-4 durante su presentación en Campo de Mayo. Imagen: Ejército Argentino.
Polaris MRZR-4 durante su presentación en Campo de Mayo. Imagen: Ejército Argentino.

 Debemos suponer que los nuevos vehículos reemplazarán a las Lohr Fardier (se han podido ver imágenes remolcando mortero de 120mm) lo que sin duda se traducirá en un notable incremento de capacidades. Por lo que se ha podido apreciar hasta el momento, los MRZR-4 locales carecen de los afustes extensibles (lo que no ha significado una limitación para montarles ametralladoras MAG en la parte superior) así como equipo de comunicación. Para su mimetización han sido provistos con el material necesario, sin duda una idea más que acertada ya que su actual esquema no resulta del todo adecuado para estas latitudes.

 El MRZR-4, con sus ventajas y desventajas, (localmente se suma el mantenimiento, ya que los costos no son del todo baratos, algo lógico cuando se trata de material importado)  no deja de ser una interesante incorporación al Ejército Argentino, detalle no menor si  consideramos que es material tope de gama dentro de su categoría.

Imagen de portada: MRZR-4 del Escuadrón de Exploración de Caballería Paracaidista 4 “Centauros del Aire” durante pruebas de manejo. Imagen vía Naval Motor.

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