Traducido y adaptado por Negro2000
Para www.zona-militar.com

CloxYZHWQAAQnHk

Después de cuatro fracasos consecutivos en rápida sucesión, nos dimos cuenta de que podríamos haber visto el último de los misiles Musudan de Corea del Norte. Dado el ritmo de la prueba a principios de este año, más rápido que cualquier resultado técnico que podría ser interpretado e incorporado en un diseño revisado, había pocas posibilidades de que Corea del Norte obtenga de un arma útil. A lo sumo, y sólo por suerte, podría haber logrado una victoria de propaganda con un vuelo de poco éxito. Y con cada fracaso, las probabilidades parecían cada vez más remotas.

Si bien los norcoreanos son demasiados apresurados para hacer bien un trabajo, son al menos persistente para lograr hacer algo. Y ahora parece que tienen al menos un éxito parcial para demostrarlo. Hemos confirmado los informes de que dos misiles fueron disparados desde lanzadores móviles cerca de Wonsan el 21 de junio, con un misil en vuelo desintegrándose tal vez a 150 kilómetros del suelo y un segundo impactando a una distancia de 400 Km. Eso es poco más que una décima parte de la distancia esperada del Musudan que es de aproximadamente 3.500 Km., pero es más de lo que habíamos visto antes.

Esto puede ser debido a una modificación en la aerodinámica del misil. Corea del Norte ha publicado imágenes de lo que parece ser un Musudan en vuelo con un conjunto de ocho aletas alrededor de la base, que no estaban presentes en los desfiles o fotografías anteriores o en los misiles R-27 de la antigua Unión Soviética en el que el Musudan esta basado. Es de suponer que los ingenieros de Corea del Norte supusieron que sus modificaciones al Musudan habían comprometido su estabilidad en vuelo, y que algunos controles adicionales aerodinámicos solucionarían ese problema. Con no más de dos meses de trabajo, esto no puede haber sido mucho más que una solución improvisada basada en una conjetura, pero al parecer era buena. Ahora, se tiene que averiguar que salió mal para causar la destrucción de un misil a 150 Km., lo que será bastante más difícil.

Informes procedentes de Japón indican que el segundo misil había alcanzado una altitud de más de 1.000 km, y Corea del Norte reivindica muy precisos 1413.6 km. Esto es mucho más alto de lo que sería normal para un misil de ese tamaño. Un poco de análisis indica que el logro de esta altitud requeriría aproximadamente el rendimiento completo del sistema de propulsión del misil Musudan, dedicado a un ascenso casi perfectamente vertical. Eso no es muy útil desde un punto de vista militar, pero sigue siendo una hazaña impresionante para un misil que el mes pasado fue un soplo hacia arriba en la plataforma de lanzamiento.

Como prueba, esto no es tan útil como el lanzamiento del misil en su arco balístico más usual. Da a los motores un rendimiento completo, pero hace que sea más difícil de comprobar el rendimiento del sistema de guiado. También proporciona un entorno de reentrada diferente, y probar el vehículo de reentrada va a ser fundamental para Corea del Norte. Sus misiles mas viejos entran en la atmósfera a no más de la mitad de la velocidad del Musudan.

Los norcoreanos probablemente saben ahora, por primera vez, lo que ocurre cuando una de sus ojivas entra en la atmósfera a aproximadamente 10.000 millas por hora, pero en un ángulo de empinado anormal que dará una carga de calentamiento más corta pero más intensa y hacer la mayor parte de su desaceleración más baja en la atmósfera de lo que sería en un lanzamiento operativo. Ellos todavía no pueden saber si la ojiva podría sobrevivir en un vuelo operacional.

¿Por qué ellos han puesto a prueba un misil de tal manera? El examen de un mapa de la región muestra que en realidad no hay manera de lanzar un misil desde Wonsan a una distancia de más de 1.000 km sin sobrevolar algún país extranjero, el más probable Japón. Los japoneses tienen una mala opinión de los misiles de Corea del Norte que vuelan sobre su país, y tienen buques de guerra Aegis, capaces de derribar misiles.
Pyongyang al parecer no quería correr el riesgo de provocación.

http://38north.org/2016/06/jschilling062316/

Deja un comentario