El IA-100,  proyecto relámpago del Ministerio de Defensa parece que llegaría a su fin, la falta de avances concretos en el proyecto junto con el hecho de que aun ni siquiera ha realizado un vuelo de pruebas, habría sellado el fin del aparato.

El IA-100 ha sido fuertemente criticado en especial por la Fuerza Aérea Argentina la cual nunca estuvo explícitamente interesada en él, si bien es de una relevancia importante en el desarrollo de capacidades e integración local con participación de pequeñas y medianas empresas aeronáuticas nacionales, el aparato ha tenido un desarrollo y un plan de negocios cuanto menos discutible. Millones de pesos se han volcado en el desarrollo y construcción de un prototipo, que al día de la fecha aún no ha tomado vuelo. Procesos y demoras lógicas en todo nuevo desarrollo, más aun dentro de una Fábrica que hace casi 30 años que no generaba un nuevo producto y debía desarrollar estructuras al día de hoy inexistentes.

El avión presentado no ha sido un prototipo funcional directamente relacionado a la producción de serie sino a la capacidad tecnológica de realizar este proyecto, un demostrador. El lento avance del proyecto, en donde buena parte de su personal ha sido reasignado a otras tareas y además los cambios de autoridades junto a las auditorias de los últimos 6 meses, no han contribuido a que el aparato pudiera madurar sus inconvenientes en el proceso constructivo y mucho menos poder realizar su primer vuelo.

Falta crónica de entrenadores con déficit de adiestramiento y formación

La FAA ha tenido la necesidad de desarrollar una estructura de entrenadores la cual FAdeA, luego de la reestatizacion del año 2009, busco conceptualmente ofrecer una formación de un alto componente nacional con los IA-100, IA-73 e IA-63,  diagramados desde la época de la Fábrica Militar de Aviones (FMA). Sin embargo hoy, 30 años después,  el IA-73 “UNASUR”  ha sido abandonado y el IA-100 aparentemente seguiría sus pasos. La propia producción de las 18 células prometidas del IA-63 “Pampa” en su versión “Serie III”, también tiene desafíos importantes que superar en los que se estaría trabajando con el detalle de poder establecer una línea de montaje funcional y recuperar proveedores. Inclusive podría recibir asistencia de la gigante aeroespacial francesa, Dassault, para así poder cumplir el objetivo de entregar la gran parte de estos entrenadores avanzados entre los años 2018 y 2020.

Actualmente la Fuerza Aérea Argentina hace uso en entrenamiento de varios aparatos, desde sus Cessna  182, los T-34C1 “Turbomentor” de la Aviación Naval de la Armada Argentina en el Curso Básico Conjunto de Aviador Militar (CBCAM) junto a los T-27 “Tucano” de la Escuela de Aviación Militar y los Grob 120TP, desde la ciudad de Córdoba.

Se destaca que los Grob 120TP han sido adquiridos en un polémico acuerdo entre la empresa  Grob AG y la Fabrica Argentina de Aviones (FAdeA). En este caso FAdeA, en un convenio de leasing, alquila a los aparatos a la FAA, cobrándole un canon el cual incluye distintos gastos operativos y el mantenimiento de los aparatos. En resumen, la FAA se limita a utilizar y pagar, mientras FAdeA se encarga del resto. Un esquema utilizado en varias fuerzas aéreas de primera línea, sin embargo, esto no es del agrado de la Fuerza Aérea Argentina sino todo lo contrario. Han existido quejas acerca del alto costo, que algunas versiones informan cercano a los 1200 dólares por hora de vuelo y frente a un sistema que no es el acostumbrado, ya que la FAA es muy celosa del control sobre sus aparatos, partiendo de la base de la propiedad de los mismos con la mayor capacidad posible de soporte y mantenimiento local.

¿Qué alternativas se ven en el horizonte?

La baja disponibilidad de aparatos y los magros presupuestos de los últimos años han tenido un alto costo, no logrando satisfacer la demanda de la FAA  en la formación de pilotos para sus distintos sistemas de armas. A partir del vacío dejado por la desprogramación del B-45 “Mentor”, distintas ofertas se han planteado de origen nacional e internacional, sea para el reemplazo de este y también del T-27 “Tucano”, el cual ya ha cumplido su 30 aniversario en la fuerza. Ya habiendo hablado de la situación del FAdeA IA-100, volvemos a poner sobre la mesa el interés de algunos sectores de la fuerza de producir una versión aggiornada del Pazmany PL-2. Este aparato diseñado, por el húngaro Ladislao Pazmany en la década de 1960, tiene la desventaja de ser una aeronave experimental construida por aficionado, a partir de planos o kits, por lo que debería pasar por un completo proceso de certificación para poder cumplir con el Reglamento de Aeronavegabilidad Militar vigente.

La empresa TECNAM, mediante su representante Aerotec  S.A., ha presentado a la FAA una propuesta con financiación italiana, de su aeronave P2002 JF “Sierra” a ensamblarse en la planta de Aerotec en la provincia de Mendoza.

También a través del programa de Foreign Military Sales (FMS) de los Estados Unidos, se considerarían 2 propuestas, una desde los Excess Defense Articles (EDA) por T-34C Turbomentor almacenados, ya desprogramados por la U.S. Navy . La segunda propuesta, en este caso de nueva manufactura, es el Beechcraft T-6C “Texan II”. Este entrenador fue presentado en la Escuela de Aviación Militar (EAM) poco tiempo atrás, a su regreso de su participación en la Feria Internacional del Aire y el Espacio (FIDAE) realizada en Chile este año. Sin embargo ante lo limitado del credito disponible mediante FMS para la Republica Argentina, esto podria no realizarse conforme la necesidad de apelar otras necesidades, tales como la incorporacion mas C-130 “Hercules”.

Destacamos que ninguno de los 4 aparatos nombrados tiene capacidad de fábrica de ser artillados, algo que es una cuestión negativa para la FAA, a comparación con el uso que se le ha dado a los B-45 “Mentor” y también con los T-34C1 de la Aviación Naval. Estos últimos adquiridos en la década de 1970, ya vienen con capacidad de ser artillados con cañones, cohetes y bombas.

Sin dudas que las capacidades de entrenamiento de la FAA se encuentran comprometidas, existen incluso planes de analizar la posibilidad de reactivar hasta una docena de B-45 “Mentor” ya desprogramados, estos aparatos recibieron un paquete de refuerzo de parte de la entonces Lockheed Martin Aircraft Argentina S.A. (LMAASA) pero conforme el grado de desgaste y el tipo de uso de parte de la FAA, resulto insuficiente y fueron desprogramados rápidamente. Con importantes y razonables reservas, este podría ser un proceso muy peligroso y ya ha sido asesorado negativamente en su momento de parte de la empresa Beechcraft, diseñadora y fabricante de los “Mentor”. Si bien algunos de estos planes implicarían que se utilizara solamente con un piloto y posiblemente para enlace, no se podría avalar una seguridad en su operación acorde a las normativas del Reglamento de Aeronavegabilidad Militar (RAM), por lo cual esta propuesta debería ser tajantemente descartada.

La intención de la FAA también reside en incorporar los Grob 120TP, actualmente en poder de FAdeA, y que los mismos comiencen a operar desde la Base Aérea Paraná, principalmente en la formación de la aviación de transporte, con lo cual podrían dar mayor disponibilidad operativa y no tanto en entrenamiento, de los DeHavilland Twin Otter que se encontraban asignados a estas labores. Con la posible adquisición de los T-6C “Texan II”, podría afectarse también definitivamente a los EMB-312 “Tucano” a labores de control e intercepción de tráfico aéreo irregular conforme al despliegue actual de la Operación “Escudo Norte” en el norte de la República Argentina.

Vale destacar que estos EMB-312 también precisan de una recorrida y modernización profunda, podemos citar el caso de los aparatos colombianos modificados con nueva aviónica y refuerzo de su célula, lo que podría dar hasta 15 años más de utilización y con gran validez para entrenamiento y operaciones de combate en conjunto a los Súper Tucano ya en servicio.

Definitivamente hay un futuro incierto en relación a la capacidad de formar, adiestrar, mantener y habilitar pilotos para la Fuerza Aerea Argentina ¿Podremos ver un proceso de cambio positivo en el corto plazo o continuaremos estirando la agonía?

6 Comentarios

  1. Horrible, siempre que hay un gobierno liberal se busca la desindustrializacion, y traer “excedentes” de afuera. Horrible, no se apuesta al esfuerzo e ingenio propio

  2. ¿Qué tiene que ver la FAA? La causa debe ser otra. A la FAA con no hacerle caso, listo. ¿O acaso a la FAA le gusta el Grob 120 que le enchufaron de prepo?

  3. Un prototipo plagado de errores y a un costo exorbitante, imposible de producir sin generar enormes pérdidas de dinero y seguramente sin ninguna demanda interna o externa demostrable. Una aventura sinsentido que sólo favorecía a los proveedores externos del motor y de la aviónica, mientras acá se hacía la parte ¨boba¨ del avioncito.

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