Por Miguel Angel Somma Sain

Desde la finalización del conflicto que enfrento a la Republica Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña el 14 de Junio de 1982, se ha insistido mucho sobre la posibilidad y el estado del alistamiento de las cargas de profundidad nucleares que los buques de la RN llevaban como parte de su arsenal para los eventuales escenarios de la Guerra Fría.

Hubo comentarios y pedidos en ambos lados del Océano Atlántico, para esclarecer si estos explosivos habían sido efectivamente desembarcados en el transito de los buques hacia el Océano Atlántico Austral y al menos en comunicaciones oficiales no hay aseveraciones o desmentidos de carácter definitivo, solo comentarios oficiosos al respecto y quejas de varias asociaciones ecologistas de prestigio a nivel internacional.

Nuestra nación inmersa en un proceso socio político de transformación y democratización devenido del fin de la dictadura cívico militar que manejo los destinos de esta desde 1976 hasta poco después de finalizada la guerra no hizo hasta 2003 ningún pedido formal de explicaciones al respecto de la existencia de estos armamentos al momento del hundimiento de los buques de la RN o RNAFn (HMS SHEFFIELD; HMS ARDENT; HMS ANTELOPE; HMS CONVETRY y RNAF ATLANTIC CONVEYOR) que fueron alcanzados por los valerosos pilotos de la FAA y el COAN durante las acciones en defensa de nuestra soberanía nacional.

El futuro económico de las explotaciones pesqueras y la vida en la franja litoral de América y África del Sur, depende en gran medida de corroborar por vía de inspecciones de los pecios de estas naves declaradas tumbas de guerra, la existencia o no de material nuclear.

Los equipos de búsqueda y recolección de muestras de materiales utilizables para lograr un panorama real de la situación de los pecios serán sonares de barrido lateral remolcado (TSCS) que ubicaran de manera precisa los restos para luego utilizar vehículos submarinos no tripulados operados desde buques de apoyo (ROVs) para obtener muestras de fondo, de agua, de niveles de contaminación y/o de materiales.

Actualmente los medios al alcance de nuestra flota (ROV´S) ARA y PNA, son útiles solamente para investigar acaecimientos de la navegación y prestar apoyo en aguas someras, pero teniendo una “flotilla” de embarcaciones como son el PNA SB 15 TANGO o los nuevos ARA ISLAS MALVINAS, ARA ESTRECHO DE SAN CARLOS, ARA PUERTO ARGENTINO y ARA BAHIA AGRADABBLE podemos vislumbrar una operatoria conjunta en modelo de contrato de colaboración temporal para inspecciones con muestreo de niveles de radioactividad con equipos y personal que habitualmente se desenvuelve en la actividad de explotación de hidrocarburos costa fuera. Para una vez evaluados los datos de estas inspecciones los científicos de nuestra CONEA propongan una solución, si existe realmente un problema. La interacción de fuerzas navales con empresas del ámbito marino son históricas, en estos tiempos de estrecheces económicas como en el caso del VMF K 141KURSK que al fin fueron reflotados sus restos con un acuerdo entre el gobierno Ruso y la empresa Holandesa MAMMOET.

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Como ejemplo publicamos material fotográfico de la revista Underwater magazine de un reportaje de la búsqueda y recuperación de restos del avión de la piloto Amelia Earhart, del sitio de Facebook ROV People, del sitio de Facebook de Patrulleras Argentinas ARA y PNA, y del sitio web de la NOAA.

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