Tal y como nombraban a los emperadores romanos, con este juego de palabras podemos dar una visión sobre el Ministro de Defensa, Julio Martínez. En menos de 60 días al frente de su “imperio” de medios aéreos, navales y terrestres se ha mostrado en una maratónica carrera con presencia en toda la extensión nacional incluyendo a las bases antárticas. ¿Cuales son los objetivos del ministro?

 

Luego de la victoria en el ballotage presidencial del día 22 de Noviembre de 2015 de parte de Mauricio Macri al frente de la Alianza “Cambiemos”, muchos nombres estuvieron en danza en esos vertiginosos 15 días previo a la toma de poder, en plena transición los acuerdos políticos internos y los procesos partidarios dieron un sinnúmero de nombres hasta que horas previo a que el Ing. Macri recibiera la banda presidencial. El hasta entonces diputado por la provincia de La Rioja, de parte de la Unión Cívica Radical (UCR), parte de la Alianza “Cambiemos”, contaba con una privilegiada posición al ser miembro de la Comisión de Defensa del Congreso Nacional, en donde fue uno de sus mas activos miembros tanto en los medios masivos llamando la atención del deprecio de las capacidades militares y de defensa de la Republica Argentina y la solicitud de informes al Ministerio de Defensa y la Jefatura de Gabinete de Ministros, a cargo del Ing. Agustín Rossi y Aníbal Fernández, respectivamente.

La situación actual de las FF.AA. no es ajena al contexto económico del Estado Nacional en su conjunto, aunque la cartera de Defensa fue paulatinamente siendo postergada luego del regreso de la democracia y el fin de la ultima dictadura militar, a partir del año 1983, sea por el hecho de mellar el poder político de las Fuerzas Armadas así como por las varias crisis económicas que han afectado a nuestro país. Julio Martínez tiene por delante desafíos muy importantes, con énfasis en la situación critica aunque reversible, de la Fuerza Aérea Argentina. La misma, eternamente recordada por el arrojo y profesionalismo de sus pilotos, técnicos y todos los miembros que hicieron resonar las noticias en todo el mundo durante la Guerra de las Malvinas, hoy ha perdido en gran medida capacidades tanto técnicas, humanas y los medios necesarios para cumplir su función principal del ejercicio del poder aéreo como soberanía sobre el espacio aéreo nacional y los intereses de la Argentina.

 

La desprogramación oficial del SdA Mirage en los últimos días del mes de Noviembre evidenció la crisis que hace años (y podríamos decir décadas) viene arrastrando la Fuerza. El SdA Mirage aunque técnicamente obsoleto y con serias limitaciones, era un vector que brindaba capacidades de intercepción supersónica, crítica para reducir a la mínima expresión los tiempos de respuesta en el caso de ser necesaria sobre la ciudad de Buenos Aires y el litoral atlántico de la Pcia de Buenos Aires. Este rol debería haber recaído sobre el A-4Ar “Fightinghawk”, una versión actualizada del A-4M Skyhawk II del Cuerpo de Infantes de Marina de los EE.UU. (USMC) que aunque es una aeronave de ataque, su actualización brindaba una cierta capacidad de patrullado aéreo en todo tiempo, es decir, tanto de día, de noche, con buena y mala meteorología. Sin embargo este aparato no es capaz de romper la barrera del sonido lo que como se dijo anteriormente, demuestra menores capacidades para la caza aérea. La situación del A-4Ar, aunque reversible, es crítica.
Distintos hechos se han acumulado tanto perjudicado por la falta de divisas, el entonces complejo proceso de compra e importación de insumos sumado a problemas propios de algunos de los aparatos, llevaron al reconocimiento hace pocos días de parte del ministro ante la Asunción de las nuevas autoridades de la Fuerza Aérea, que la totalidad de la flota de A-4Ar se encuentra fuera de servicio.

 

El inconveniente sufrido por el C-130 “Hércules” matricula TC-66 al intentar aterrizar en la base chilena Eduardo Frei, en la península antártica, para llevar personal y también recuperar el cuerpo del Teniente de Fragata medico Alejandro Schneiter, fallecido de un infarto que prestaba servicio a bordo del Aviso ARA “Suboficial Castillo” navegando aguas antárticas, revela también una parte de la problemática que afecta a toda la plantilla de aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina en cierto grado. Al proceder a realizar la aproximación final sobre la pista, se le desprendió el carenado del tren de aterrizaje de estribor, lo cual provocó que el personal chileno solicitara que el C-130 argentino regresara hacia el continente, donde se declaró en emergencia y aterrizó sin novedad en la ciudad de Rio Gallegos, Pcia de Santa Cruz. Recordemos que hace un año otro C-130, en este caso de la Fuerza Aérea  Brasileña, sufrió un accidente al despistarse durante el aterrizaje en la base Frei.

Julio Martínez tiene complejos y serios desafíos por delante, tanto internos a nivel político y a nivel de gestión que lo definirán durante su periodo y a la cartera al menos en el futuro cercano. El mismo ha visitado sin pausa las instalaciones mas criticas de la industria de defensa nacional, durante su recorrida  a la Fabrica Argentina de Aviones (Fadea) reestatizada en el año 2009, expreso su preocupación así como el optimismo en relación a la situación de la planta, su personal y los proyectos actualmente encarados los cuales requieren mucho trabajo y una necesaria puesta a punto para que terminen de concretarse, entre los cuales se destacan los procesos de modernización y remotorización del IA-58 “Pucara”, la línea de producción del IA-63 “Serie III” luego de estar cerrada desde el año 1992, el desarrollo del demostrador IA-100 junto a distintos trabajos de mantenimiento para las FF.AA.

En este caso es importantísima la definición del futuro del IA-58 “Pucara”, esta aeronave de producción nacional de principios de la década de 1970, tiene serios inconvenientes especialmente ante la finalización del soporte logístico de parte del productor de su planta propulsora, Astazou, de parte de su fabricante la francesa Turbomeca, esto ya era sabido desde hace varios años que sucedería pero las iniciativas de remotorización y el soporte necesario para continuar operando aunque sea de manera reducida los aparatos, han sufrido varias dificultades y en algunos casos no han estado a la altura de las expectativas de los mandos de la Fuerza Aérea. Algunos de estos han propuesto directamente la incorporación del EMBRAER Super Tucano, aunque de una categoría menor al Pucara, pero de nueva manufactura y mejoras tanto en su diseño y sus capacidades en sistemas de combate en relación al IA-58.

El IA-58 y el entrenador avanzado IA-63 “Pampa” han tomado nuevamente relevancia debido a la declaración del Poder Ejecutivo en enunciar la emergencia en seguridad, en especial atención a la intercepción de trafico aéreo irregular en el norte de la Republica Argentina, como método complementario al combate al Narcotráfico de parte de organizaciones transnacionales. Algo que políticamente también genera nuevas discusiones de complejidad e importancia, como la subordinación política de la Defensa Nacional al marco de la Seguridad, algo que agita la discusión académica desde hace bastante tiempo, ámbitos tradicionalmente con un mayor grado de diferenciación debido a la naturaleza de la Defensa en el combate entre Estados. Este proceso junto con la articulación de esta voluntad política podría representar una necesaria inyección de recursos al sistema de Defensa Nacional, tanto para medios aéreos, terrestres y fluviales acorde a la situación, algo que se esta notando en las naciones del Mercosur que están aplicando políticas similares a la anunciada por la Argentina que reforzaría la insuficiente iniciativa “Escudo Norte” impulsada y desarrollada por la administración Fernández de Kirchner.

 

Sin embargo esto resulta muy difícil y complejo de aplicar, teniendo en cuenta los prejuicios políticos y el objetivo de la administración Macri de ajustar las finanzas del Estado y no necesariamente impulsar grandes desembolsos de dinero, lo cual con la normativa y sin los medios, dará pobres resultados a los operativos desarrollados siempre y cuando Martínez no logre capitalizar la demanda de medios y recursos de parte del Poder Ejecutivo Nacional, o en el caso de que el destinatario absoluto de los mismos sea la cartera de Seguridad, con Patricia Bullrich al frente.

Uno de los primero pasos fue la renovación de los Jefes de cada una de las FF.AA. Aunque han durado un proceso de transición razonable, las autoridades heredadas de la administración Fernández de Kirchner ya han cumplido su ciclo político como dentro de la transición para dar lugar a una conducción seleccionada aunque sin grandes cambios, de parte del nuevo Poder Ejecutivo, algo que sucede regularmente y en especial ante tales cambios de color político recientemente asumido. Como parte del proceso de revisión del personal político y técnico en el MinDef asi como en varios de los organismos dependientes de este, en donde se destaca la situación en la Dirección General de Fabricaciones Militares, donde se ha cesanteado o no se ha renovado los contratos de mas de un centenar de trabajadores, dentro de las facultades del Ministro. DGFM ha sido tradicionalmente el bastión de Santiago Rodríguez, primero como interventor del mismo hasta ascender como Secretario de Ciencia, Tecnología y Producción del MinDef, una posición en donde era un secreto a voces que buena parte de las decisiones en el carácter técnico, sea por las comisiones o nuevos proyectos que se analizaban, pasaban por el mas que por el propio ministro, Agustín Rossi.

Esto genero incertidumbre inclusive meses atrás de parte de algunos de los participantes en la exposición “Defensa de la Industria” organizada por Rodríguez para mostrar los logros y los desarrollos aspirados de parte del MinDef en el corto plazo. El motivo de esta incertidumbre seria ante el muy probable escenario de la derrota del Frente para la Victoria, tal y como ocurrió, cual podría ser la continuidad y el futuro de los acuerdos suscriptos, algo que aun esta por verse y mas dentro de un contexto de austeridad, revisión y ajuste de parte del Poder Ejecutivo de la Administración Macri.

 

Como contraposición a esto, el MinDef se ha reunido actualmente con los embajadores de los Estados Unidos, Francia, Israel, con el embajador argentino en China y varios representantes mas del mercado de armas mas tradicional, lo que daría luces sobre la intención del mismo en volver a realizar adquisiciones tan necesarias, tanto para el sostén, modernización y reemplazo de aviones, buques y vehículos de las FF.AA nacionales. Sin embargo es un misterio cuanto de esto es intención del ministro y cuanto tiene un respaldo metálico tangible de parte de las altas esferas del Estado, ya que no estaria dentro de los lineamientos estratégicos a corto plazo.

 

Se destaca en este caso la negociación desarrollada con Israel, por el ofrecimiento de los aviones Kfir C10 y C12 como reemplazos del desprogramado “Mirage”, ya que el acuerdo había sido suspendido escandalosamente ante lo poco serio de los manejos de parte de los funcionarios del MinDef, lo cual llevo a la decisión de parte de Agustín Rossi de darlo por finalizado, dejando la decisión a la nueva administración y al futuro MinDef. Se destaca que los contactos se han reanudado y también se ha ampliado la discusión para la incorporación de insumos y repuestos para los A-4Ar, de los cuales solo Israel y los Estados Unidos cuentan en un numero considerable, en parte porque ellos han sido los mayores operadores del A-4M e Israel los ha desprogramado hace unos pocos meses atrás, contando con un importante stock de aparatos, motores y equipamiento asociado, necesarios para el sostén de los aviones argentinos. Aún no puede afirmarse con seguridad que estos convenios fueran a llevarse adelante en el corto plazo, pero teniendo en cuenta las limitaciones en el alcance de lo que el Poder Ejecutivo considera necesario asignar al MinDef, no podemos descartar un anuncio en breve.

 

La situación de la Armada y el Ejército no es muy distinta, aunque ambas armas tienen medios con aún mucha vida útil los cuales deberían ser reconstruidos en su tren logístico, modernizados y actualizados acorde a su potencial.

Transitivamente, se revalúa la vigencia disuasiva de estos medios ante cualquier amenaza extranjera, no solo a nivel nacional sino regional, donde el deterioro en la media de las capacidades militares que esto representa y afecta la imagen debe ser tenido en cuenta junto con el fortalecimiento político de nuestras naciones emergentes.

 

Ante lo mencionado es evidente el desafío que tiene ante si el Ministro de Defensa Martínez. Con sinceridad reconoció algunas de las falencias más visibles de su cartera, la pregunta es ¿podrá solucionarlas?

1 Comentario

Deja un comentario