Es llamativo el nivel de agresión en las declaraciones de parte de “el Perro” Verbitsky en su artículo “El submarino amarillo” publicado en Pagina 12, donde comienza destacando el resultado electoral del Frente para la Victoria en los últimos comicios. Es ingenuo pensar que el verticalismo naval (de la Armada y no de la Marina, un término que hace décadas no se usa) representaría una orden aunque fuera no escrita de aplicar un voto castigo al oficialismo. ¿Puede ser que los ciudadanos de Coronel Rosales, Vicente Lopez, General Villegas y Rivadavia se hubieran sentido perjudicados por muchas de las medidas que ellos consideran importantes? Recordemos que en el sur de la Provincia de Buenos Aires esta también influenciada por agricultores, ganaderos, aceiteros, trabajadores portuarios además del personal civil y militar de la Armada. Sin olvidarse de destacar al ejemplo del personal civil y militar en la Antartida Argentina donde ha sacado el FPV el menor de sus resultados y es un 63% de aceptacion de parte de la formula Cambiemos. Resulta una simplificación y una falta de respeto a los votantes quienes no hayan estado de acuerdo en continuar el proyecto político de Cristina Fernandez de Kirchner.

También es ingenuo pensar y al mismo tiempo resulta malicioso de su parte, hacer referencia a un historial político en relación al SubJEMGA, Vicealmirante Alvaro Manuel Gonzalez Lorenzieme, cuyo ascenso fue aprobado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que preside Verbitsky. ¿De haber contado con objeciones, porque las mismas serian de carácter reservado? ¿No deberían haberse expresado al momento del ascenso? ¿O las mismas solo sirven de capital político extorsivo al momento de ser necesario?

Es sabido para quienes conocen mínimamente el funcionamiento de las FF.AA., así como el proceso de ascensos y la relación política de sus oficiales superiores, que los mismos siempre se encuentran al alcance de la política tanto del oficialismo como de la oposición. Es cierto que varios oficiales antiguos retirados y algunos más modernos se encuentran asesorando a los equipos tanto de Cambiemos como del Frente para la Victoria, sin embargo ese juego político que intenta mostrarse, se asocia peligrosamente con algunas de las prácticas y situaciones de los años más negros de la historia argentina.

El concepto de nuevos submarinos y portaaviones es prácticamente de ciencia ficción, es imposible que el SubJEMGA realmente pueda contemplar esa posibilidad en una Armada que tiene serios problemas logísticos, de soporte y que prácticamente no navega. La Armada hoy tiene buques de primera línea parados por problemas de repuestos o inconvenientes con sus proveedores originales, sumado a la falta de toda el arma aeronaval y asimismo una falta de buques de apoyo y escoltas para ese portaaviones. Ni siquiera un sueño húmedo para una Armada que hoy busca subsistir a las miserias propias y las derivadas de una insuficiente asignación presupuestaria lo cual influye directamente en su capacidad operativa y profesional.

Es cierto que existen ofertas muy importantes de los Estados Unidos luego del restablecimiento de las líneas de crédito para Foreign Military Sales (FMS), de las cuales la única arma quien ha capitalizado hasta ahora estos beneficios, beneficiada políticamente es el Ejército. No es el caso de la Fuerza Aérea que está practicamente al borde de perder toda su flota de aviones de combate y que en pocos días desprograma definitivamente sus pocos aviones interceptores en servicio.

El análisis de la política hemisférica y la formación naval es muy complejo. Durante décadas la República Argentina ha trabajado junto a los Estados Unidos pero aun así sin perder una independencia en la generación del pensamiento naval argentino. Pensamiento que ha influenciado la doctrina operacional de todas las armadas de Latinoamérica y que aún es materia de estudio en las academias y escuelas navales de la región. Muy diferente a otros casos en donde el contenido generado localmente es limitado y se mantiene gran nivel de actualización operacional acorde a los manuales de procedimientos más modernos de la marina de los Estados Unidos. Tradicionalmente la Argentina ha sufrido el costo de ser un país periférico en donde luego de la Segunda Guerra Mundial y al comienzo de la Guerra Fría, la potencia que primó su influencia en nuestro país paso de ser el Imperio Británico a ser la nueva superpotencia norteamericana, los Estados Unidos.

Verbitsky especula con hechos en los cuales da importancia a la supuesta influencia de estos oficiales superiores y comandantes de la fuerza en la bajada de línea que se tradujo en el resultado electoral, al mismo tiempo que quita el peso político y la responsabilidad de las medidas tomadas a mediados y fines de los 80’s de parte del entonces Presidente de la Nación, Raúl Alfonsín y sus Ministros de Defensa, entre ellos Horacio Jaunarena, que se destaca como un fuerte candidato para asumir el rol nuevamente en el caso de una victoria de parte de la alianza Cambiemos en el ballotage del día domingo 22 de Noviembre.

La campaña de miedo parece estar permeando todos los cuadros del oficialismo, y es así que el perro ladra, buscando intimidar señalar que vuelven fantasmas del pasado, aunque solo el los vea.

2 Comentarios

  1. Al menos la nota de HV tiene una admirable profusión de nombres. Lástima que Ud. no aporte más información. Rescato sus pasajes: “es imposible que el SubJEMGA realmente pueda contemplar esa posibilidad en una Armada que tiene serios problemas logísticos, de soporte y que prácticamente no navega”. O el reconocimiento de que “El Pensamiento (de Estados Unidos) que ha influenciado la doctrina operacional de todas las armadas de Latinoamérica “

    • Estimado,

      La falta de nombres tiene que ver con hacer el texto breve, conciso y al mismo tiempo accesible sin caer necesariamente en cuestiones personalistas. Sobre lo que ud plantea, seguramente no me exprese correctamente, no es el pensamiento naval operacional de la U.S. Navy sino el argentino a quien hago referencia. En especial haciendo escuela en las marinas del continente en complemento a Wayne P. Hughes entre otros. Si ud tiene contacto con oficiales navales extranjeros, lo podra corroborar.

      Saludos!

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