Desafios y oportunidades en el acuerdo argentino-boliviano

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En los primeros días de Septiembre de 2015, el Ministro de Defensa de la República Argentina, Ing. Agustín Rossi, en representación del Estado argentino, suscribió una carta de intención con Reymi Ferreira, Ministro de Defensa del Estado Plurinacional de Bolivia, en la cual ambos Estados se comprometen a analizar dentro de un plazo de 90 días la posibilidad de incorporación de medios militares. Entre los cuales se destacan el IA-63 “Pampa”, los radares primarios y secundarios producidos por la estatal INVAP, la modernización del Fusil FAL y el sistema de cohetes CP-30. Sin embargo, este acuerdo tiene varios obstáculos a superar para llegar a buen Puerto.

 

IA-63 “Pampa”

Actualmente el IA-63 “Pampa” es el producto principal de la Fabrica Argentina de Aviones (FADEA), desarrollado en conjunto con la fenecida Dornier. Comenzó su producción en 1984, sin embargo la misma acorde también con los vaivenes nacionales, gozo de un periodo de producción problemático en donde solo 24 aparatos fueron entregados.

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FAdeA IA-63 "Pampa" - Foto: Gabriel Luque
FAdeA IA-63 “Pampa” – Foto: Gabriel Luque

La aeronave concretamente tiene 3 variantes, aunque han habido más modificaciones pero no aplicadas a la totalidad de la flota. El IA-63 original, de cabina y mandos analógicos dotada de un motor Garrett (ahora Honeywell) TFE-731 sin postcombustión.

El estándar “Serie II” que incluye el reemplazo del motor original TFE-731 por una variante más moderna y de mayor potencia del mismo, la 731-40N, de origen militar a diferencia de la original de origen civil junto a la incorporación de Heads up y head down display (HUD/HDD), mandos “Handle on throttle and stick” (HOTAS) los cuales permiten a los pilotos interactuar con los sistemas de control e información digital incorporados en esta actualización acorde a los estándares más avanzados de las aeronaves de primera y segunda línea contemporáneas, haciéndolo un medio capaz para el adiestramiento y la adaptación de los pilotos a este tipo de interfaz. FAdeA aún se encuentra finalizando la conversión de todos los aparatos a este estandar.

En detalle la instalacion del nuevo motor TFE-731-2-40N Foto: Marcelo J. Rivera – Dintel GID

 

Podemos ver la incorporacion a la cabina del instrumental LCD multifuncion, junto con el HUD/HDD que conviven junto a parte del instrumental analogico - Foto: Andres Rangugni . Dintel GID
Podemos ver la incorporacion a la cabina del instrumental LCD multifuncion, junto con el HUD/HDD que conviven junto a parte del instrumental analogico – Foto: Andres Rangugni . Dintel GID

La versión “Serie III” se encuentra en el final de su desarrollo, previo a la aplicación a la flota existente, introduce mejoras en este Sistema de información haciéndolo ahora si “full glass”, ya que la Serie II mantiene parte del instrumental analógico. También incorpora enlaces de datos (Datalink), para incorporar información en tiempo real desde otras aeronaves, potenciando las capacidades existentes del aparato en simular y realizar entrenamiento avanzado de este tipo de sistemas de armas. Existen 2 prototipos de pruebas de este estándar actualmente.

IA-63 “Pampa” EX-03, prototipo estandar “Serie III” – Foto: Marcelo Garay

A partir de que fuera revocada la concesión de la misma en el año 2009, luego de 15 años a Lockheed Martin, como Lockheed Martin Argentina S.A. (LMAASA), el Ministerio de Defensa, como propietario de la planta, nuevamente busco reanudar la construcción de 40 nuevos aparatos. Esto se probó muy difícil de realizar ya que los utillajes originales utilizados para la primera (y hasta ahora única) partida de aeronaves habían sido desarmados y destruidos años atrás. Lo cual implicaba el esfuerzo de también reestablecer el proceso a un estándar más actual. El establecimiento de esta línea de producción piloto se ha demostrado problemática y no se ha avanzado sustancialmente en la misma desde hace un tiempo.

Posiblemente el compromiso de compra de un cliente extranjero pueda acelerar los procesos de generación de esta línea de producción, sin embargo, no deja de ser un caso sumamente complejo de analizar en donde no podría especularse cual podría ser el plazo ni el ritmo de entregas de los aparatos si llegara a concretarse. Sin embargo este tipo de acuerdos políticos tienen una influencia directa en lo que sería la orgánica de la FAB que encuentra un aparato en el rol de entrenamiento avanzado y con capacidad de ataque ligero, el K-8 “Karakorum”.

El K-8 es un avión de origen chino, diseñado a principio de la década de las 80’s con el mismo objetivo que el IA-63 “Pampa”, de tal modo que ambos originalmente contaban con la misma planta de propulsión, el motor Garrett TFE-731. Conceptualmente no son aparatos muy distintos, lo que genera incertidumbre al respecto de las posibilidades del mismo dentro de los roles en la Fuerza Aérea Boliviana.

K-8 "Karakorum"
K-8 “Karakorum”

El IA-63 “Pampa” en sus estándares Serie II y Serie III es un aparato a nivel de tecnologías de la información, mucho más avanzado que el K-8. La aviónica utilizada para los pilotos se limita a 2 pantallas monocromáticas multifunción y el resto de los instrumentos son analógicos. Entre las ventajas con las que cuenta la aeronave china se encuentra la existencia de un simulador funcional, entregado regularmente a sus operadores. La capacidad de utilizar armamento para ataque a suelo así como cañón, tanques de combustible sabalares y misiles aire-aire de corto alcance y guía infrarroja PiLi-5 y PiLi-7. Algo que el IA-63 “Pampa” se ha propuesto en su versión táctica “GT” pero hasta ahora no se han visto avances al respecto concretamente.

El contenido político de la propuesta de venta, también tiene limitaciones políticas, El IA-63 cuenta con un gran número de componentes producidos en los Estados Unidos, Israel y el Reino Unido, los cuales son sensibles de veto o embargo en su soporte eventualmente, lo que podría dejar la flota operativa boliviana en tierra. Esto no es un hecho desconocido en Bolivia, es más, es lo que ha motivado en un primer lugar la elección del K-8 Karakorum ante ofrecimientos anteriores del aparato argentino y otros más.

Existen complejos procesos que resolver y poner a punto de llegar a avanzar en este tipo de propuestas, por ejemplo el caso de la financiación, FAdeA y el Estado Argentino aún no han definido un canal de financiación formal, sea con el Banco de la Nación Argentina o con un tercero interesado, como para fomentar este tipo de acuerdos, sin embargo ante el volumen de comercio bilateral especialmente en la compra de gas natural de origen boliviano, no sería ilógico el plantear el intercambio de bienes de igual valor como viene realizándose también en muchos otros casos en el mundo, tal como la compra de aeronaves Su-30MK de parte de Vietnam a la Federación Rusa, abonando los mismos con materias primas.

Radarización

Es notable el proceso de nacionalización del Sistema de radarizacion argentino. El esfuerzo de ingeniería iniciado en el año 2006 ha dado lugar a la producción de 3 tipos de radares, primarios, secundarios y meteorológicos y sus variantes, enteramente de diseño nacional. Los mismos incluyen elementos electrónicos importados, de producción nacional, así como elementos mecánicos importados y nacionales. Pero con una injerencia, desarrollo, actualización y mejora enteramente nacional de parte de INVAP y la Dirección General de Fabricaciones Militares (como representante de la Fuerza Aérea Argentina). En este caso se destacan el Radar Primario Argentino (RPA) y el Radar Secundario Monopulso Argentino (RSMA) “Inkan”.

Radar INVAP RSMA "Inkan"
Radar INVAP RSMA “Inkan”

El desembarco regional de la influencia (y financiación) china ha dado lugar a la incorporación de medios de este origen, especialmente en Bolivia, Ecuador y Venezuela. Sin embargo, la experiencia no en todos los casos ha sido buena, por ejemplo en Ecuador en donde los radares tácticos 3D JYL-1 han sido devueltos a China al rescindirse el contrato por los mismos no estar a la altura de lo convenido, lo cual genera nuevas oportunidades para los radares argentinos y también los productos brasileños, teniendo en cuenta la gravitación política de nuestro país vecino.

Argentina actualmente cuenta con 22 RSMA desplegados y 4 RPA, los RPA al tener hasta ahora una producción de baja cantidad, aún se encuentran en proceso de homologación y los RSMA aún tienen pendiente su habilitación de parte de OACI, la organización internacional reguladora de la aviación civil. Estos inconvenientes, aunque no insalvables, tienen una influencia importante en el éxito inmediato de los equipos, por lo cual el contrato de suscribirse, incluso podría contribuir al resolverlos lo antes posible o al menos debería hacerlo.

Radar INVAP RPA recientemente instalado en la provincia de Formosa, en el noreste argentino.
Radar INVAP RPA recientemente instalado en la provincia de Formosa, en el noreste argentino.

No se ven inconvenientes serios en relación a su limitación por el origen de los componentes y en el caso de la financiación, el Ministerio de Defensa argentino incluso ha propuesto la transferencia de tecnología y “know how”, algo que actualmente es clave en las negociaciones de todo país en vías de desarrollo y especialmente en el campo de la alta tecnología.

Modernización Fusil FAL

Luego de incontables procesos de conversión, el Ejército Argentino ha definido las variantes en las cuales pretendería realizar la modernización del fusil FAL en sus versiones IV y Para. El mismo incluye variantes con distinto largo de canon, si versión Fusil o Carabina, así como la incorporación de rieles picattiny así poder utilizar toda la oferta de linternas y ópticas disponibles en el Mercado, lo cual potencia las capacidades del fusil ante las necesidades del ejercito actual.

En este momento el FAL modernizado (en todas sus variantes) se ha mostrado y desplegado en el Ejército Argentino en números reducidísimos, en todo caso tal como la iniciativa para el proceso de producción del IA-63 “Pampa”, la firma de un acuerdo logre contribuir al aceleramiento de este proceso, sin embargo es a nivel técnico y económico, el menor de los suscritos en esta carta.

Mucho de lo que suceda dependerá del costo final establecido por la Argentina y el costo a asumir de parte de Bolivia teniendo en cuenta que si el mismo fuera alto, la relación costo-beneficio vería a esta altura mucho más productivo incluso la negociación de nuevos armamentos de otro origen. Tal y como regionalmente se viene eligiendo o al menos de variantes extensivamente modificadas del FAL, tal como las producidas por la empresa brasileña IMBEL.

Sistema de artillería CP-30

El Sistema de artillería CP-30 es un Sistema de lanzamiento múltiple de cohetes de artillería de 127mm, incorpora un Sistema automático de tiro el cual incluye calculadora balística, enlace de datos y una central meteorológica de abordo. El mismo cuenta con una pluma para realizar el recambio de las celdas al ser necesario y puede ser equipado sobre cualquier camión mediano. El sistema de artillería puede posarse, en minutos establecer su posición, lanzar sus cohetes y nuevamente desplazarse, siendo la movilidad su principal medio de defensa especialmente contra el fuego de contrabatería. El SLAM CP-30 actualmente tiene su única batería desplegada en el GA-10 de la localidad de Junín, Provincia de Buenos Aires.

Sistema de armas CP-30, Lanzacohetes de 24 celulas 127mm sobre camion IVECO Stralis 420

Este producto como podemos ver también ha sido producido en bajos números hasta ahora, sin embargo al ser estrictamente un producto metalúrgico en su gran medida, de construcción diferente a la complejidad que podría representar hoy día un cañón de artillería, no debería representar inconveniente alguno.

En resumen, todo lo acordado tiene un marco de realidad así como una necesidad de ajustar procesos en mayor o menor medida, lo que puede definir que los mismos llegaran a concretarse o no. Es claro que los tiempos políticos, acorde a las elecciones en la República Argentina, aceleran los procesos y acuerdos, sin embargo de concretarse estos definirían un compromiso plurianual de las relaciones entre la Argentina y Bolivia. Veremos qué es lo que saldrá de todo este proceso o no.

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