La publicidad que rodea a los portaaviones de China no tiene en cuenta las realidades presupuestarias de la Armada.

Por Greg Austin

10 de febrero 2015

De acuerdo con informes públicos, China está construyendo dos portaaviones, con planes de aumentar esa cifra a cuatro, de acuerdo con un informe, y, posiblemente, construir una nueva clase de portahelicópteros de asalto anfibio. Para muchos en China, esto ha sido una evolución necesaria para un país de esa riqueza y poder internacional. Para el gobierno, es parte de una campaña tecno-nacionalista diseñada para mostrar que el país está llegando al nivel más alto del poder internacional. La idea es que China puede hacer cualquier cosa que las otras grandes potencias hagan. Puede aterrizar aviones a reacción sobre un portaviones, puede poner un rover en la Luna, y puede poner a un hombre en el espacio. Esta es la década de impresionantes e inspiradores logros que hemos visto de China.

Sin embargo el reto que enfrenta China es que está copiando innovaciones desarrolladas varias décadas antes (China llegó cuatro décadas tarde a los viajes espaciales tripulados y seis después del primer jet aterrizando en un portaviones). Cuando China se ponga a una persona en la Luna a finales de este decenio se cumplirán cinco décadas después de que Estados Unidos lo hizo. En esas cuatro o seis décadas, la innovación de los Estados Unidos y otros países seguirán avanzando. Así que no debemos asumir automáticamente que la mera reproducción de tales hitos tecnológicos es una buena idea para China.

ex-Varyag, siendo remolcado en aguas turcas, circa 2005. Wikipedia.
ex-Varyag, siendo remolcado en aguas turcas, circa 2005. Wikipedia.

Ha habido un cierto debate en las páginas de The Diplomat sobre las ambiciones expansivas de China en el ámbito naval y sobre el valor real de los portaaviones en las fuerzas navales en general. La opinión con la que más me identifico es la de Harry Kazianis, en “¿Por qué hay ignorar los portaaviones chinos” (28 de enero 2914). Él dijo: “Hay una gran cantidad de hardware chino que podría desafiar la primacía estadounidense en el Pacífico – pero los portaviones no son uno de ellos.” Pero yo ni siquiera estoy de acuerdo en que el hardware chino puede desafiar esa supremacía. Se necesita mucho más que tecnología. Se trata de intenciones y aliados, entre muchos factores a considerar. No creo que los líderes chinos tengan intenciones en sus cabezas o en sus presupuestos para desafiar la supremacía naval estadounidense en el Pacífico.

También discrepo con la especulación sobre que China está construyendo bases navales en el Océano Índico. Es posible que en algún momento puedan hacerlo, en pero no es probable que este en los planes de los líderes en el futuro previsible. ¿Para qué necesitan bases navales en el extranjero?

Veamos en primer lugar los dos nuevos portaviones. La mejor declaración individual sobre si estos buques sigue siendo relevantes o no proviene de Robert Rublo, escribiendo en el Naval War College Review, cuando observó que “los verdaderos argumentos a favor y en contra de ellos residen en sus roles doctrinales.”

¿Cuál es la doctrina china sobre el papel del portaaviones? En una de las fuentes más autorizadas, el mar reciente Libro Blanco defensa bianual (2103), obtenemos las siguientes indicaciones. (1) “El desarrollo de un portaaviones por parte de China tiene un profundo impacto en la construcción de una marina fuerte y en la protección de la seguridad marítima.” (2) “Se trata de una estrategia nacional de desarrollo esencial para… convertir a China en una potencia marítima.” (3) “los intereses de ultramar se han convertido en un componente integral de los intereses nacionales de China. Los problemas de seguridad son cada vez más prominentes, afectando fuentes de energía y los recursos de ultramar, líneas marítimas estratégicas de comunicación (SLOCs), y los ciudadanos chinos y las personas jurídicas en el extranjero”.

Un análisis cuidadoso de la posición doctrinal china en la protección de SLOCs es que esta es una responsabilidad multinacional, no es algo que China puede proporcionar por sí misma. Un portaviones sería útil en algunos casos para rescatar a ciudadanos chinos en el extranjero, pero estos casos serían muy raros. Así que si leemos el Libro Blanco para buscar la justificación de los portaaviones, nos quedamos en gran medida con el argumento de prestigio nacional: “. La construcción de una marina de guerra fuerte” La palabra “soberanía”, el proxy para una misión relacionada con Taiwán, no es visible en la breve declaración sobre los portaviones.

Puedo apoyar firmemente la opinión de Ronald O’Rourke, analista principal de la marina de guerra china que trabaja en el servicio de Investigación del Congreso, que concluyó en diciembre de 2014, “A pesar de que los portaaviones podrían tener algún valor para China en escenarios de conflicto relacionados con Taiwan, ellos no se consideran críticos” para este tipo de escenarios, “porque Taiwan está dentro del alcance de aviones chinos con base en tierra.” O’Rourke dijo que “la mayoría de los observadores creen que China está adquiriendo portaviones principalmente por su valor en otros tipos de operaciones, y para simbolizar su condición de potencia regional líder y gran potencia mundial”.

De hecho, China está aún evaluando el rol de combate apropiado para los portaviones, si hemos de creer las declaraciones del comandante de la Marina del EPL, el almirante Wu Shengli, el 12 de septiembre de 2013. Él mismo presagiaba varios años de tales pruebas y evaluaciones, a pesar de que una fuente rusa ha reportado que dos portaviones adicionales están en las primeras etapas de construcción, y otras fuentes informan de un plan para construir finalmente cuatro grandes nuevos portaviones de una clase cuyo diseño aún no está completado.

Prototipo del caza embarcado J-15, en pruebas de carreteo en cubierta. Google Images.
Prototipo del caza embarcado J-15, en pruebas de carreteo en cubierta. Google Images.

O’Rourke sugirió que los portaviones podrían ser utilizados para proyectar poder. Si para él esto significa la intervención política en caso de crisis distantes para obtener una ventaja estratégica nacional, que es la razón principal por la que Estados Unidos cuenta con portaviones y por qué la URSS los quería, hay un problema con esa conclusión. China no tiene ninguna doctrina militar para tal proyección de poder detrás de sus intereses nacionales. El tamaño proyectado de su marina de guerra en las próximas dos décadas apenas lo permitiría. Por otra parte, China tiene una doctrina política de no llevar a cabo este tipo de intervenciones. Johan Lagerkvist está en lo correcto al señalar que China está desarrollando una mayor tolerancia a la participación en las intervenciones humanitarias aprobadas por la ONU y en sacrificar su insistencia de en la soberanía absoluta en esos casos. Pero esto no es lo mismo que intervenciones políticas o proyección de poder de la clase llevada a cabo por los Estados Unidos desde que los portaaviones entraron en servicio.

Los presupuestos militares de China para el desarrollo de capacidades más allá de las necesarias para las operaciones de defensa del territorio nacional y del océano cercano serán una prioridad mucho menor para el presidente Xi Jinping, que para los líderes del pasado. En un entorno de disminución de las tasas de crecimiento en la economía nacional, Xi querrá ver mucho más el gasto en el programa espacial militar de China, debido al impacto que tiene sobre la guerra cibernética. Él ya ha marcado recortes en los sistemas convencionales y mano de obra para permitir la expansión de la capacidad cibernética. A la vista de los crecientes ataques terroristas dentro de China, favorecerá la seguridad interna por encima de todo. Xi y el Politburó apoyará el desarrollo de portaviones mientras tanto,, pero a medida que cambian las prioridades presupuestarias y surgen nuevas tecnologías, especialmente en el ámbito espacial y la robótica, es más que probable que China pueda limitar su fuerza de portaaviones a sólo dos nuevos buques (para aeronaves de ala fija ) en lugar de cuatro o más.

En 2014, las relaciones cívico-militares en China (al menos entre el Partido y dirigentes militares) tomaron su peor giro desde 1971, con la preparación de los cargos penales contra un ex vicepresidente de la Comisión Militar Central y con Xi categóricamente prohibiendo toda fuente de ingresos no salarial para todo el personal del EPL. El presupuesto militar bajo Xi Jinping ha entrado en una nueva realidad, y cualquier sueño de la armada china de gran proyección de poder a través de despliegues de fuerzas de tareas de portaaviones bien puede desvanecerse en ese entorno.

Xi querrá una armada china visiblemente más grande que la de Japón (ahora logrado) pero tendrá que conformarse con (y obligado a aceptar) una armada que se mantendrá inferior a la mitad del tamaño y la capacidad de la Armada de Estados Unidos.

Traducción de:http://thediplomat.com/2015/02/the-truth-about-chinas-aircraft-carriers/

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