A pesar de la creciente demanda de los armamentos rusos, posiblemente el único producto nacional de alta tecnología solicitado en el extranjero, su oferta va cuesta abajo desde hace unos años, escribe hoy la revista digital Novaya Politika.

El hecho de que la industria armamentística rusa no tenga capacidad suficiente para atender a todos los posibles clientes fue reseñado recientemente por el primer ministro del país, Vladímir Putin.

El jefe del Ejecutivo reconoció que Rusia puede fabricar armas con demanda en el mercado internacional gracias a la herencia soviética. Al mismo tiempo, el país no está en condiciones de incrementar la oferta por carecer de recursos adecuados, tanto materiales como humanos.

De acuerdo con los datos del Instituto de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés), desde 2005 Rusia viene siendo el segundo mayor exportador de armas en el mundo (23% de las exportaciones), por detrás de Estados Unidos (30%).

Según Anatoli Isaikin, director de la agencia rusa exportadora de armas Rosoboronexport, en 2009 las exportaciones rusas ascendieron a 7.400 millones de dólares, un 10% que el año anterior.

Isaikin insiste en que Rusia sigue aumentando estas ventas que en los últimos 9 años crecieron 2,4 veces, pero el hecho de que la presencia rusa en el mercado internacional haya disminui

do significa que el país eslavo se está quedando atrás.

Aunque Rusia exporta armas a más de medio centenar de países, sus clientes principales son China y la India que acaparan cerca del 80% de las ventas. No obstante, cada vez se permiten fabricar más armas propias desarrolladas según el patrón ruso.

Así, durante los últimos 15 años China fue uno de los mayores clientes de Rusia al que correspondía casi la mitad de las exportaciones rusas. Pero el año pasado su parte cayó hasta el 18%, ya que al gigante asiático, al igual que a la India, le interesan cada vez más las tecnologías y la fabricación bajo licencia más que los propios armamentos.

De ahí que Rusia sea el segundo mayor exportador de armas porque junto a las armas vende tecnologías. Pero tarde o temprano las tecnologías se agotarán y es posible que entonces la demanda de los armamentos rusos entre sus principales compradores se desplome.

Otro factor que puede jugar una mala pasada es el poco dinero que se destina al diseño de armas.  Rusia invierte en investigación y desarrollo (I+D) 4 veces menos que Japón, 3 veces menos que Alemania y 2 veces menos que la República Checa.

Pese a los problemas, Rusia sigue siendo uno de los pesos pesados en el mercado internacional de armamentos, y aún seguirá siéndolo durante bastante tiempo. No obstante, irá cediendo posiciones año tras año si no aumenta inversiones en I+D, la formación de personal y el desarrollo de la capacidad de producción.

RIA Novosti

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