Laurent Corbaz remarcó que trabajó sobre los que llevan la leyenda “soldado argentino sólo conocido por Dios”. Y que fueron 121 y no 123.

Laurent Corbaz, el jefe del llamado Proyecto Humanitario del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que trabaja en la identificación de restos de argentinos muertos en la guerra por las Malvinas, se manifestó esta mañana muy satisfecho con el resultado del trabajo.

Y reveló un dato que coincide con una investigación paralela que había hecho Clarín. Dijo en rueda de prensa en uno de los hoteles de la cadena NH que si bien primeramente creían que iban a trabajar sobre 123 restos finalmente encontraron 121, la misma cifra que tenía originalmente este diario.

El CICR realiza el ADN a los restos de soldados en el Cementerio de Darwin que fueron enterrados sin poder ser identificados al término del enfrentamiento bélico británico argentino de 1982. El resto, entre 230 tumbas, sí tiene su identidad. Estas son algunas de las frases dichas por Corbaz esta mañana.

“Pensamos originalmente que íbamos a trabajar sobre 123 restos pero encontramos finalmente 121 y todos fueron enviados a un laboratorio en Córdoba para su análisis”, indicó Corbaz.

Y sumó: “Estamos contentos porque la primera mitad (de las muestras que ya se analizaron como publicó este diario) permitió buen resultado y por lo tanto consideramos que tenemos un buen perfil genético de ellas. Esperamos que lo mismo ocurra con la segunda parte de la muestra“, señaló. El funcionario del organismo internacional estuvo hoy acompañado hoy por Lorenzo Caraffi, jefe regional del CICR, y por Diego Rojas Coronel, jefe misión del CICR en Buenos Aires.

Corbaz dijo que laboratorios de Gran Bretaña y España ya trabajan en la confirmación del primer lote de muestras para re confirmar lo establecido por el establecimiento de Córdoba, que es del Equipo Argentino de Antropología Forense, que también trabajó en el proceso de ADN a los restos de argentinos enterrados en Darwin.

“Todo esto no significa que estaremos en un 100% del resultado pero estamos muy satisfechos”.

Cuando se le preguntó por unas denuncias de que habría habido cambios de placas e identidades efectuadas por ex combatientes (algo nunca comprobado). remarcó que solo trabajó sobre los enterramientos que llevan la leyenda “soldado argentino sólo conocido por Dios”. Así lo estableció el mandato que les dio el acuerdo firmado entre los gobiernos de Argentina y Reino Unido, firmado el años pasado.

“Mi mandato fue investigar las tumbas no identificadas por lo tanto me remití a eso y lo visto coincide con lo dicho por el coronel Geoffrey Cardozo exactamente”. Corbaz se refirió al oficial británico que realizó el primer informe del cementerio de Darwin, que construyó precisamente la Cruz Roja. Explicitó que a ese cementerio original se le agregaron entre dos y tres tumbas porque los restos se encontraron con el correr de los años. Es decir, tiempo después de que fuera levantado el cementerio original. En 2004 hubo de hecho un cambio de cruces, y se colocó una enorme cruz, con un cenotafio, un trabajo de restauración que realizó la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas y financió Corporación América, de Eduardo Eurnekian con aval de Buenos Aires y Londres.

 

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